Agentes del LASD de Compton bajo la lupa

Tras una denuncia, se investiga si algunos agentes de Compton pertenecen a ‘sociedad secreta’ que promueve prácticas violentas
Agentes del LASD de Compton bajo la lupa

Tras las recientes acusaciones que se hicieron públicas por una demanda civil sobre la supuesta existencia de ‘clicas’ (una especie de sociedad secreta) dentro del Departamento del Sheriff de Los Ángeles (LASD), el sheriff Jim McDonnell dijo esta semana que están investigando el caso más a fondo.

“Hemos adoptado una postura muy fuerte para responsabilizar a las personas por sus acciones”, dijo el sheriff en un comunicado.

La noticia se hizo pública tras el testimonio de Samuel Aldama, un agente del Sheriff, quien dio a conocer que entre 10 a 20 de sus colegas de la ciudad de Compton tenían el mismo tatuaje —el de “una calavera con un rifle y un casco de estilo militar con llamas que lo rodean”. En el casco, indicó, están las letras CPT que significa Compton.

Aldama negó que estos estuvieran relacionados con un grupo de prejuicio racial y dijo que el tatuaje es simplemente un símbolo y reconocimiento para el agente que está haciendo un trabajo excepcional con arrestos y respondiendo a llamadas mientras está en las calles.

La imagen del supuesto tatuaje que convierten a los agentes en parte de la ‘clica’. / Foto: @KNXPETE.

Casos previos

Agregó que él se hizo el tatuaje en junio de 2016, mismo año en el que estuvo involucrado en dos casos de violencia con afroamericanos.

En enero del mismo año, Aldama y el agente Mizrain Orrego pasaban en su patrulla cuando vieron a un hombre, identificado como Sheldon Lockett, parado con un amigo frente a la casa de su madrina cuando le apuntaron con sus pistolas, según una demanda federal.

La querella explica que aunque Lockett no tenía pistola ni estaba haciendo nada ilegal, huyó por miedo. Los agentes lo persiguieron e informaron por radio falsamente que estaban persiguiendo a un hombre armado.

La demanda agrega que cuando lo encontraron, Aldama y Orrego golpearon severamente a Lockett y le dispararon con una pistola eléctrica mientras usaban comentarios raciales y que luego uno de los agentes le pegó en el ojo con su macana.

Siete meses después, Aldama y Orrego tuvieron otro incidente.

Los agentes vieron a Donta Taylor, de 31 años, caminar por la avenida Wilmington —un área conocida por estar controlada por la pandilla Cedar Bloc Pirus.

El hombre llevaba una gorra con la letra C y los agentes lo tomaron como una señal que de que estaba afiliado a la pandilla, según indicó un reporte del fiscal de distrito en la revisión del tiroteo.

El informe agrega que ambos le dijeron a los investigadores que parecía que Taylor tenía algo en la cintura y que cuando se le acercaron para preguntarle si estaba en libertad condicional, Taylor sacó una pistola de sus pantalones y corrió.

Ante ello, Aldama y Orrego lo persiguieron a pie y pidieron respaldo en sus radios, diciendo que estaban persiguiendo a un hombre con un arma, según el reporte.

En un intento de acorralarlo, los agentes se separaron y lo persiguieron a lo largo de una cuneta. Orrego, quien estaba a la vuelta de la esquina, dijo que disparó varias veces cuando vio que Taylor supuestamente se acercaba con una pistola en la mano.

Al oír los disparos y ver al sospechoso a la vista, Aldama también disparó, matando a Taylor, quien recibió seis impactos de bala.

A pesar de una búsqueda exhaustiva, no se recuperó ningún arma. El LASD dijo que las pruebas en los bolsillos y la pretina de Taylor arrojaron un residuo de bala que era consistente con una pistola.

Después de revisar el tiroteo, la oficina del fiscal del distrito descubrió que los agentes actuaron de manera razonable y no deberían enfrentar cargos criminales.

Los abogados que representan a la familia de Tylor han usado la existencia de los tatuajes para argumentar que hay un grupo vinculado a la matanza, que alegan que tuvo una motivación racial.

McDonnell en desacuerdo

El jefe del LASD dijo que es desafortunado que alguien pinte al Departamento de tal manera y niega los hechos.

“La estación de Compton exhibe todos los indicadores clave que buscamos en una policía comunitaria exitosa. En los últimos dos años, los tiroteos involucrados del Sheriff han disminuido drásticamente, en más de 33%, y hay un aumento de 41% en el número de arrestos”, dijo McDonnell.

“Los padres de Compton inscribieron a más de 100 de sus hijos en Compton Youth Activity League. Al final del día, la forma en que la comunidad nos percibe es lo esencial para nuestro éxito”.

McDonnell también aclaró que tiene altas expectativas en cuanto al comportamiento y rendimiento de los empleados de las cuales él se entera por medio de directivas, informes, políticas y capacitación.

“Trabajamos arduamente para ayudar a nuestros agentes a comprender que la decisión que tomen podría colocarlos innecesariamente en peligro legal, financiero o profesional”, dijo.

“Compartimos las mismas preocupaciones que todas las agencias encargadas de hacer cumplir la ley… Acerca de cómo equilibrar el derecho constitucional de la libertad de expresión con lo que puede, o no, ser un indicador de algo más serio”.