Editorial: “AMLO por el buen camino”

Una gran cantidad de los propuestas de AMLO cambian drásticamente el ambiente y la cultura del empleado público
Editorial: “AMLO por el buen camino”
Andrés Manuel López Obrador, virtual presidente de México.
Foto: Agencia Reforma

Las 50 propuestas del presidente electo mexicano, Andrés Manuel López Obrador, son una respuesta adecuada al clamor popular en contra de la corrupción que le dio una victoria indiscutible en las elecciones pasadas.

Es una agenda ambiciosa con 12 reformas legales sustanciosas destinadas a una transformación en la estructura del gobierno. Algunas son parte de un cambio profundo en la burocracia, otros proveen transparencia a la función pública, también se quiere revertir leyes del actual gobierno de Peña Nieto con respecto al agua y a la reforma educativa.

Existe una gran frustración popular con el funcionario público. Con el integrante de una burocracia que es vista como corrupta y parasitaria. Todo esto a un alto costo del erario fiscal.

La burocracia en México a lo largo de los años se convirtió en una clase económico social muy por arriba del mexicano medio, tanto por su ingresos como de los beneficios que saca provecho a su posición.

El burócrata integra una élite más, en este caso pagada por los mexicanos en una sociedad con profundas desigualdades.  Un estudio de la Organización para el Cooperación y el Desarrollo (OCDE) puso a México con uno de los ingresos por habitante más bajo dentro de la institución: 8,201 dólares anuales. En contraste en el país vecino se paga a los servidores una de las remuneraciones más altas entre las 34 naciones que integran el OCDE.

Una gran cantidad de los propuestas de AMLO cambian drásticamente el ambiente y la cultura del empleado público. Desde prohibir la contratación de familia hasta exigir la atención amable del público, desde la declaración de bienes patrimoniales a la prohibición a beber alcohol en las oficinas.

Las medidas se definen como un combate a la corrupción desde el puesto del presidente hasta el empleado y la austeridad presupuestal desde la cantidad de Secretario y personal de confianza a la decoración de oficinas.

Cabe destacar la desaparición que la figura de la Primera Dama es por considerarlo clasista. Nosotros agregamos patriarcal y bienvenido el cambio.

Del dicho al hecho hay muy trecho. Hay propuestas que serán bien recibidos y millones de empleados públicos enojados por pérdidas de prebendas o por señalados como el problema que afecta a México.

Hay que ver hasta donde se puede reducir el presupuesto después de pagar los intereses de la deuda y la burocracia indispensable de educación salud y seguridad.

La mayoría en el Congreso le ayudará a AMLO a avanzar su agenda. Los puntos propuestas están acorde a las expectativas gigantescas. Los mexicanos votaron por el cambio. Habrá que ver que los intereses poderosos que no lo votaron, le den la oportunidad y que el próximo presidente la aproveche.