Durante un vuelo una maestra recibe varias donaciones por enseñar a niños pobres

Los profesores enfrentan muchos problemas para poder realizar su trabajo de manera efectiva

Los maestros se convierten en auténticos héroes cuando realizan su trabajo sin recursos.

Los maestros se convierten en auténticos héroes cuando realizan su trabajo sin recursos. Crédito: Kimberly Bermudez

Una maestra en Chicago se dirigía en avión a Florida para visitar a sus padres la  cuando sucedió algo realmente asombroso.

Kimber Bermúdez afirma que estaba charlando con el pasajero sentado a su costado sobre su trabajo. Ella es profesora, y cuando el hombre le preguntó cuál era el mayor desafío de su profesión ella fue honesta.

No solo su salario es una de las partes más complicadas con las que tiene que lidiar, sino también comprobar que sus alumnos son pobres.

“Le dije que trabajar en una escuela para alumnos de bajos ingresos puede ser desgarrador”.

Lo que no podía esperar que esa conversación y la sinceridad pagarían sus frutos. Cuando aterrizó, el hombre le dio $500 dólares en efectivo.

Bermúdez compartió la historia en su página de Facebook:

“Escribo esto sobrecogida por lo que me sucedió ayer. Estaba sentada junto a unamable hombre en mi vuelo 1050 de Southwest. Me preguntó qué hacía para ganarse la vida, y cualquiera que me conoce sabe que soy habladora. Comencé a contarle lo mucho que amo mi trabajo. La enseñanza es mi pasión. Cuando me preguntó cuál era el mayor desafío al que me enfrentaba, fui honesta con él. Le dije que trabajar en una escuela de bajos ingresos puede ser desgarrador. Hablamos sobre el mundo y cómo ningún niño debería pasar por eso. En 2018, los niños nunca deberían pasar hambre o necesitar nada. Me pidió la información de contacto de mi trabajo y me dijo que a su empresa le gusta donar artículos, tiempo, etc. para escuelas como la mía. Entonces sucedió algo asombroso …

“El hombre que sentaba detrás de mí me llamó. Me di la vuelta y lo primero que hizo fue pedirme disculpas por escuchar mi conversación. Después me entregó un fajo de billetes. Me dijo que ‘hiciera algo increíble’ y volvió a sentarse. Comencé a llorar. Le di las gracias y le dije cómo compraría los libros de mis alumnos y haría todo por la comunidad. No conté el dinero de ese hombre, pero luego descubrí que me dio $500 dólares.

Entonces sucedió algo aún más asombroso. El avión aterrizó y el hombre en el pasillo frente a mí me dijo que él también escuchó. Dijo que no tenía mucho, pero me dio $20 dólares. Como si mi corazón no pudiera ser más feliz, el hombre de enfrente también se giró y me dio dinero. Empecé a llorar de nuevo. Les dije a los cuatro hombres que haría algo increíble para los niños. No estaba contando mi historia para pedir dinero, y nunca tuve la intención de salir de ese vuelo con otra cosa que no fuera mi equipaje de mano. Sin embargo, espero que publicar esto continúe la reacción en cadena de las personas que ayudan a los necesitados,  especialmente a los niños necesitados”

Bermúdez le dijo al Washington Post que una queja común de sus estudiantes es que no pueden leer en casa porque no tienen ningún libro. Ella está planeando usar el dinero para comprar libros que pueden guardar en casa, junto con mochilas y otros útiles escolares.

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