Angelinos: ¡Basta de ICE!

Decenas de familias inmigrantes que vivieron una separación o la deportación de un ser querido marchan en el parque MacArthur en contra de las políticas de Trump
Angelinos: ¡Basta de ICE!
Sin importar el calor, las personas salieron a marchar en pro de las familias inmigrantes. / Foto: Jorge Luis Macías

Casi 2,000 personas marcharon este sábado alrededor del Parque MacArthur en solidaridad con los casi 3,000 niños que fueron separados de sus familias por parte del gobierno del presidente Donald Trump.

Además de ello, establecieron un sinnúmero de demandas públicas como la desaparición total del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de California y que el alcalde Eric Garcetti declare abiertamente a Los Ángeles como una “Ciudad Santuario”.

“ICE es una organización gubernamental que se dedica a aterrorizar a la comunidad”, denunció Justino Mora, creador del portal Undocumedia —donde se ayuda a los inmigrantes con recursos para su defensa legal luego de ingresar a Estados Unidos.

“Debemos seguir protestando, marchando, llamando a nuestros representantes y políticos para que hagan lo correcto, para que paren las detenciones, liberen a los detenidos y eliminen ICE”.

Bajo un cielo soleado y una temperatura de 85 grados Fahrenheit, los manifestantes expresaron que su lucha es “contra el odio” y el “imperialismo” de Estados Unidos en el mundo.

“El régimen Trump/Pence debe irse”. “En nombre de la humanidad rechazamos aceptar un Estados Unidos fascista”, rezaban las pancartas de los integrantes de la organización RefuseFascism.org, quienes están en contra de “la pesadilla que viven los inmigrantes aterrorizados por la detención, deportación y despojo de niños y seres queridos”, así como demonización de musulmanes y refugiados.

“Las acciones y los ataques de Trump son inhumanos”, dijo Mora.

Inmigrantes, activistas y hasta ciudadanos de a pie con sus hijos participaron de la marcha. / fotos: Jorge Luis Macías.

Sin embargo, los manifestantes dejaron en claro que miles de familias han estado recluidas en centros de detención con fines de lucro mucho antes de la administración Trump.

De hecho, el expresidente Barack Obama tiene el registro histórico de haber expulsado en ocho años a casi tres millones de personas de Estados Unidos.

“Si no hubiera sido por las protestas del pueblo estadounidense, Trump no hubiera cambiado… Fue cuando se sintió acorralado políticamente que dio marcha atrás”, consideró Nativo López, director de Hemandad Mexicana, refiriéndose al arresto y encarcelamiento de padres y niños separados en diversas instalaciones del país.

“Hay que decirle a esta administración que la detención indefinida de niños y sus padres no solo es cruel e inhumana, sino que los migrantes tienen el derecho a pelear sus casos en libertad”.

Agregó, que nadie pensaba que el presidente Trump y el procurador general Jeff Sessions “se irían al extremo de separar a los niños de sus padres. Esto es una novedad [con la política de cero tolerancia] porque nunca antes se había clasificado la petición de asilo y entrada a Estados Unidos como algo criminal y forzar a la gente a estar en jaulas”.

La multitudinaria marcha bajo el lema de “Mantener Juntas a las Familias” y la petición de abolir ICE, comenzó en la intersección de Westlake y MacArthur Park, en dirección a la calle Alvarado; siguió por Hoover, la calle 8thy pasó por Wilshire/Vermont.

“Nuestros niños no son una negociación”, “Deja ir a mi gente”, rezaban algunos de los letreros.

El dolor de la separación

Alma De Jesús Ramírez, del grupo AF3IRM LA, dijo que ella experimentó el dolor de la separación familiar debido a la deportación de su hermano Ángel, durante una redada de inmigración, hace 17 años, en el sur centro de Los Ángeles.

“Tengo depresión, ansiedad, ira y dolor debido a mi estado migratorio y al ser testigo de cómo otras familias son separadas cada día”, dijo.

“He experimentado el miedo; he experimentado la pérdida; me duele ¡Y estoy aquí porque ya estoy harta!”

La mujer, originaria de Guerrero, México, dijo sentir “terror” cuando se va a trabajar, pensando que quizás ya no regresará a casa para cuidar de sus hijos, Marzar, de 7 años y Eslie, de 12.

“Desde que deportaron a mi hermano, mi madre siempre ha sufrido”, dijo Alma.

La marcha de protesta también incluyó solidaridad con los más de 58,000 haitianos; 262,000 salvadoreños y 86,000 hondureños a quienes se les ha negado la renovación de su Estatus de Protección Temporal (TPS) y se han agregado a los 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven con el temor de ser deportados por el DHS.

Llamado a las autoridades locales

El llamado a los funcionarios electos fue para que apoyen públicamente no financiar a ICE en Los Ángeles, poner fin a toda colaboración del Departamento de Policía (LAPD) con la “Migra” por cualquier motivo, que se cierre el Centro de Detención Metropolitano de Los Ángeles y permitan que los detenidos se reincorporen a sus comunidades.

“Queremos a ICE fuera de California y de Los Ángeles”, dijo Cynthia Anderson-Barker, abogada en derechos civiles y miembro del Gremio Nacional de Abogados de Los Ángeles. “Los esfuerzos contra Trump ahora están más fuertes que nunca, y vamos a seguir luchando”.

La abogada adelantó a La Opinión que este martes el Gremio Nacional de Abogados presentará una demanda en contra de las autoridades del Centro de Detención de Adelanto por el trato que les dieron a las personas que estuvieron en huelga de hambre.

“Trump es quien debería esta en una jaula”, se leía en otro de los carteles que llevarons los manifestantes./ Foto: Jorge Luis Macías

Pliego petitorio:

  • Al alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, para que respalde públicamente la cancelación de ICE, defienda la no separación de familias en la frontera y que declare oficialmente que L.A. es “Ciudad Santuario”.
  • Exigir que el Sheriff del condado de Los Ángeles, Jim McDonnell, finalice la política de cooperación con el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza (CBP).
  • Proteger a los inmigrantes con Estatus de Protección Temporal (TPS)
  • Garantizar que todas las personas tengan acceso al debido proceso y no sean penalizadas dos veces por el mismo delito. Es decir, asegurarse de que las personas que han salido de la cárcel puedan estar con sus familias en lugar de ser expulsadas.
  • Exigir a los miembros del Consejo de la Ciudad que ICE se vaya de Los Ángeles.
  • Apoyo público para la abolición de ICE.
  • Que el LAPD termine cualquier relación o colaboración con ICE.
  • Comprometerse con la ordenanza LA Safe.
  • Reconocer los derechos humanos de cada persona que viva en Los Ángeles.