Una ‘probadita’ de vida universitaria

Programa gratuito de USC ofrece a estudiantes de último año experimentar clases en estudios superiores durante el verano
Una ‘probadita’ de vida universitaria
Alondra Pureco, 17, y Andrew Hernández, 17, son parte de un grupo de 98 estudiantes que participan en el programa de verano Bovard Scholars de USC. (Jacqueline García)

Alondra Pureco recuerda que desde muy pequeña era extrovertida e independiente.

Cuenta además que cuando tenía unos 9 años su maestra le dijo que sus ensayos estaban tan bien escritos que tal vez algún día podría ser escritora.

No obstante Pureco tenía pasión por otras materias.

“Me gustaban mucho las matemáticas y las computadoras”, dijo la joven de17 años, residente de Van Nuys.

Por su parte, Andrew Hernández —quien tiene la misma edad— recuerda que a los 11 años vio a dos de sus tíos graduarse de la universidad UC Berkeley y esto lo motivó a querer seguir sus pasos.

“Mis tíos son mis modelos a seguir y mis padres que me guían para que vaya bien en la escuela”, dijo el joven, que vive en el Este de Los Ángeles.

Ambos se conocieron esta semana al presentarse como parte del nuevo grupo del programa Bovard Scholars de la Universidad del Sur de California (USC).

En su segundo año, este programa gratuito ofrece la oportunidad a 98 estudiantes, que van a comenzar el grado 12 en el otoño y que aunque son de bajos ingresos mantienen un alto rendimiento, a experimentar la vida universitaria durante el verano.

Los estudiantes tienen la oportunidad de vivir y asistir a clases por tres semanas en el campus de USC.

Cabe resaltar que Bovard Scholars no implica un reclutamiento para USC si no más bien es un programa de liderazgo e información para que los estudiantes aprendan a solicitar el ingreso a las universidades más prestigiosas del país.

Alondra Pureco, 17, y Andrew Hernández, 17, son parte de un grupo de 98 estudiantes que participan en el programa de verano Bovard Scholars de USC. (Jacqueline García)

La primera de la familia en asistir a la universidad

Alondra Pureco es hija de mexicanos y la mayor de tres hermanos. Nació y creció en Van Nuys y recuerda claramente que cuando era tiempo de asistir a la secundaria ella optó por una escuela chárter de muy buena reputación ubicada en Granada Hills.

Sin embargo, su admisión fue imposible.

“Había una lista de espera de 3,000 estudiantes y yo era la número 3,000”, recordó la estudiante.

Señaló que sin alternativas tuvo que conformarse con su secundaria local y decidió sacar el mejor provecho de este centro de estudios.

“Cuando escucho que la gente dice que [mi secundaria] no es muy buena escuela yo uso eso como motivación para demostrar lo contario”, dijo Pureco quien confesó que quiere ser ingeniera mecánica.

“Busco todas las oportunidades posibles y las aprovecho. Quiero ser un ejemplo en mi escuela”.

Agregó que ha experimentado la negatividad de maestros quienes no creen que ella.

Recuerda una ocasión cuando platicando con un maestro ella le dijo que quiere asistir a Massachusetts Institute of Technology (MIT) en Cambridge, Massachusetts, o al California Institute of Technology (CalTech) en Los Ángeles.

“Él se me quedó viendo como diciendo ‘tú no puedes ir ahí’ pero yo sigo el dicho que dicen mis papás, ‘El perico en cualquier lado es verde’”, recalcó la joven.

Alondra Pureco, 17, es una de los 98 estudiantes que participan en el programa de verano Bovard Scholars de USC. (Jacqueline García)

Alto rendimiento en área de baja reputación

Andrew Hernández está consciente que vivir al cruzar la calle de su secundaria, en el este de Los Ángeles no ha sido muy bueno pero intenta enfrentar esta situación de forma positiva.

“Hay mucho crimen, mi casa ha sido robada dos veces”, dijo el joven. “Y en mi escuela [siento que] faltan muchos recursos para ayudar a los jóvenes que no se sienten motivados”.

Afortunadamente, él no se involucró en pandillas ni es de los jóvenes que necesitan motivación. Su mejor amigo también es un joven dedicado a los estudios y sus hobbies son los deportes.

“Yo juego futbol americano, basquetbol y voleibol. Mis amigos de deportes no hablan exactamente de mis planes del colegio pero sí me ven como un modelo a seguir”, dijo Hernández, quien en el pasado a ayudado en campamentos de deportes para niños.

Comentó que una mayor motivación para que él asista a la universidad es porque ninguno de sus padres obtuvo educación superior y ellos enfatizan esto a sus hijos a diario.

“Quiero estudiar ciencias de computación. Y al graduarme [hacer una recaudación] para crear un dispositivo de software”, dijo el joven, quien es hijo de padre salvadoreño y madre mexicana.

Los estudiantes elegidos permanecerán tres semanas en el programa de verano donde aprenderán desde cómo matricularse en universidades prestigiosas hasta como escribir sus ensayos, llenar solicitudes y buscar ayuda financiera, dijo Celso Cárdenas, instructor del programa Bovard Scholar.

“Lo más importante de este programa es que los estudiantes pueden mudarse de casa por un tiempo, manejar su propio dinero, su horario y ganar conocimiento”, señaló.

Andrew Hernández, 17, es parte de un grupo de 98 estudiantes que participan en el programa de verano Bovard Scholars de USC. (Jacqueline García)

En cifras

El año pasado, de los casi 50 estudiantes que participaron en el programa Bovard Scholars durante el verano, el 65% fue aceptado por prestigiosas universidades top 25 y el 16% ingresó a otras instituciones de investigación. Además, de estas cifras, el 86% recibió becas o subsidios que cubren la matrícula completa.

Cárdenas dijo que exponerlos a este ambiente es imperativo ya que muchos jóvenes piensan que porque no tienen dinero no tendrán los recursos para asistir ala universidad.

Cuando los jóvenes regresan a sus escuelas para comenzar el último año de secundaria la conexión con sus instructores de Bovard Scholars continúa.

“Si necesitan ayuda con sus solicitudes de universidad o de ayuda financiera. Les ayudamos desde este verano hasta que se matriculan a la universidad”, dijo Cárdenas.

Hernández dijo que los jóvenes no deben intimidarse por su estatus socioeconómico a el área donde viven.

“Busquen oportunidades, involúcrense en su escuela, vayan a los centros de colegios y busquen ayuda financiera”, recomendó.

Por su parte, Pureco dijo que no hay que darse por vencido. “Envíen sus solicitudes, no tienen nada que perder”, enfatizó..

Para más información acerca del programa visite: https://bovardscholars.usc.edu/