Cónsul de México en San Bernardino desmiente ‘desvío’ de 30,000 dólares

Revisa Proceso lo señala por usar un dinero destinado a la ayuda de inmigrantes en EEUU

El cónsul general de México en San Bernardino, Enrique Salomón Rosas Ramírez, desmintió ayer la acusación en su contra, hecha por la revista Proceso en su más reciente edición publicada el pasado 22 de julio, sobre un supuesto “robo” de $30,000.

El reportaje argumenta que Ramírez, quien comenzó su gestión como cónsul en San Bernardino el 1 de mayo de 2016, “aprovechó la falta de rigurosidad para auditar el uso legal de los recursos de las dependencias diplomáticas en Estados Unidos” para “embolsarse tranquilamente los 30,000 dólares”. Un dinero, indicó el medio, que supuestamente estaba destinado a la defensa legal del inmigrante mexicano.

En entrevista con La Opinión, Ramírez negó las acusaciones, a las que describió como “agraviantes” y “difamatorias”.

“Hemos decidido ejercer nuestro derecho a réplica y hemos enviado una carta al director general de la revista para aclarar la información… Se nos acusa de apropiamiento de fondos para los migrantes algo que negamos categóricamente. Cualquier insinuación o señalamiento de desvío de recursos nos parece calumniante”, comentó Ramírez.

Agregó que todo esto es parte de una campaña para desvirtuar el trabajo que hace el consulado para más de dos millones de mexicanos en la región de Inland Empire, conformada por los condados de San Bernardino y Riverside.

“Es una campaña de desprestigio. Desde febrero de 2017 se han enviado correos a medios de comunicación, oficinas centrales en México y organizaciones con las que trabajamos, difamándonos, tratando de manchar nuestro trabajo”, comentó Ramírez.

“El ataque es contra mí y contra el consulado y viene de fuentes anónimas, no dan la cara, correos fake [falsos]”.

En enero de 2017 y en respuesta al ataque contra los inmigrantes mexicanos por parte de la administración del presidente Donald Trump, el presidente de México Enrique Peña Nieto destinó 1,000 millones de pesos para distribuirlos entre los 50 consulados en territorio estadounidense.

Según Ramírez, de dicho dinero el consulado de México en San Bernardino recibió $393,375 para solventar gastos de representación legal y contratar los servicios de organizaciones sin fines de lucro así como abogados para impartir información sobre los derechos del inmigrante.

Proceso argumenta que en agosto de 2017 y una vez que quedó conformada la lista de los asesores, Ramírez “ordenó personalmente que se incluyera a la organización Caminemos Juntos USA-MEX”, organización liderada por Fernando Guzmán Aparicio.

Según la revista, la organización no tiene registro de la Junta de Apelaciones Migratorias (BIA); fue dada de alta en junio de 2017 ante el sistema tributario (IRS) y se creó días antes de que el gobierno de México destinara los fondos para los migrantes.

Ramírez dijo que el consulado firmó dos contratos con dicha organización para un monto total de $25,875. Uno por $11,000 para impartir talleres sobre prevención de eventualidades y otro por $14,875 para talleres de conocer tus derechos y doble ciudadanía.

El cónsul agregó que la organización Caminemos Juntos USA-MEX no requería el registro de BIA para el tipo de talleres que impartiría.

“Yo no tengo ni la vocación, ni la intención de crear organización alguna. La participación de Fernando Guzmán con el consulado es anterior a que yo llegara. La información que maneja la nota es imprecisa y quisiera yo pensar que no es de mala fe”, añadió.

Más acusaciones

La nota de Proceso también acusa a Ramírez de prepotente y de organizar fiestas en horas de trabajo, e incluso de ordenar a empleados del consulado a cantar y a servir de meseras.  La nota menciona una ocasión en donde supuestamente Ramírez ordenó a un empleado a cantar con mariachi y a dos empleadas a servir de meseras, acusaciones que catalogó como ofensivas.

“Si, en esa ocasión celebramos mi cumpleaños, pero también cortamos pastel cada que un empleado cumpleaños.  Mi esposa pagó el mariachi de su dinero, tocaron cinco canciones, yo no obligué a nadie a hacer nada, ni mucho menos a que trabajen como meseras”, dijo Ramírez.

El cónsul oriundo de Tamaulipas dijo que las puertas del consulado están abiertas para cualquier auditoria ya que ejerce la transparencia.  Espera que la comunidad no se deje llevar por calumnias y que no pierda la fe y confianza en el consulado, el cual agregó, ha tenido grandes logros.

“Me parece indignante que se quiera presentar al consulado como una olla de corrupción y una olla de fiesta, no discúlpame, eso no es cierto.  Es muy fácil darse cuenta de donde está la verdad, yo estoy dando mi nombre, datos, oficios, fechas y la nota que se publica habla de anónimos.  Si hay alguien que quiera hacer una denuncia en mi contra que la haga, la enfrentaremos, nosotros no nos vamos a esconder de nadie”, concluyó Ramírez.