Cuando calientas alimentos en el microondas pierden propiedades: ¿Verdad o mito?

Y tú, ¿prefieres calentar tu comida en sartén o utilizando este electrodoméstico? ¿Cuál es el mejor método? Aquí te lo decimos

El método de cocción que mejor retiene los nutrientes es uno que cocina rápidamente, publica Harvard Health Publishing.
El método de cocción que mejor retiene los nutrientes es uno que cocina rápidamente, publica Harvard Health Publishing.
Foto: Shutterstock

Mucho hemos escuchado de que a pesar de que el microondas es un electrodoméstico bastante útil, es mejor limitar su uso pues podría causar daños a nuestro organismo por la radiación emitida a lo que comemos o bien, que los alimentos que son calentados en este pierden todas sus propiedades.

Sobre el segundo tema es importante primero aclarar cómo funciona un microondas. El calor es una transferencia de energía a nivel molecular que resulta del incremento en el movimiento de las moléculas de una sustancia. Así que para poder calentar cualquier alimento en el microondas, este debe hacer vibrar sus moléculas y con la fricción generada se logra que la temperatura de estos se eleve.

Cuando se calienta algo en un sartén u horno convencional, lo que sucede es que el calor se transmite al exterior de la comida y el interior se cocinará cuando el calor se transfiera de fuera hacia adentro. En cambio, en un microondas todo se calienta a la vez.

“Un microondas consigue aumentar la temperatura haciendo vibrar las moléculas polares con radiación microondas, y un horno convencional lo hace más ‘a lo bestia’, generando mucho calor en unas resistencias que después de transmite por proximidad y radiación infrarroja. De hecho, es más fácil que se alcancen temperaturas muy elevadas en un horno convencional, lo cual sí podría ser un factor de riesgo para destruir ciertos nutrientes”, explicó Luis Jiménez, químico y divulgador científico, en entrevista para Muy Interesante.

De igual modo, expertos en nutrición señalan que los alimentos pierden nutrientes dependiendo de la cantidad de agua que se utilice para cocinarlos y no por la temperatura del proceso e incluso, cocinar en el microondas garantiza que no se pierdan tantos por la poca hidratación que requieren, ya que se sigue un proceso muy similar a cuando se cocina “al vapor”.