‘Un empujón’ para que los estudiantes vuelvan a los pupitres

Programa Assurance motiva a que los jóvenes logren graduarse de la secundaria
‘Un empujón’ para que los estudiantes vuelvan a los pupitres
Thomas Cortez (c), de 17 años, dijo que al terminar la escuela quiere estudiar la carrera de educación. / Foto: Alejandro Cano

Navegar el sistema educativo en Estados Unidos puede resultar complejo, especialmente si el estudiante tiene como prioridades buscar un techo y alimento a diario, amamantar y criar a un bebé; además de intentar ayudar con los gastos familiares.

Es debido a tantas responsabilidades que muchos estudiantes terminan optando por la deserción —una decisión que a la larga podría empañar su futuro y truncar sus planes.

Por fortuna, existen programas escolares que sacan a flote al estudiante y lo ayudan a esquivar la oleada de problemas hasta lograr el objetivo: obtener un diploma de secundaria.

El centro de aprendizaje Assurance, en la ciudad de Downey (al sur de Los Ángeles), es un programa escolar que actúa como tanque de oxígeno para el alumno que enfrenta dificultades para estudiar y lo encamina a volver a estudiar.

Según Ann Abajian, directora de relaciones públicas de Learn 4 Life —la cual administra el centro— Assurance es un programa de recuperación de deserción escolar sin fines de lucro que ofrece un diploma de secundaria gratuita y capacitación laboral para estudiantes en riesgo de entre 14 y 24 años de edad.

“Los estudiantes enfrentan una serie de dificultades que a menudo les impide asistir a la escuela cinco días a la semana… Algunos de sus desafíos son el embarazo juvenil, la pobreza, el absentismo escolar, los estilos de aprendizaje, la falta de vivienda, el tener que trabajar para ayudar a mantener a la familia y el acoso escolar, entre otros”, comentó Abajian.

Los alumnos reciben información sobre lo que les ofrece el programa. / fotos: Alejandro Cano.

Assurance educa a estudiantes de hasta 24 años de edad gracias a la alianza con la Junta de Desarrollo de la Fuerza Laboral del condado de Los Ángeles. La iniciativa fue presentada a la comunidad hace unos días durante una ceremonia titulada “Camino a la Graduación.”

“La alianza permitirá que los jóvenes adultos en desventaja socioeconómica de la zona puedan obtener un diploma mientras adquieren experiencia profesional en el mundo real”, señaló Abajian.

“Esta es una buena noticia para Downey porque una búsqueda en Internet mostró que hay más de 2,500 puestos de nivel de entrada disponibles para los residentes en las industrias de atención médica, negocios, fabricación, logística y hospitalidad. Los trabajos están esperando. Los empleadores simplemente necesitan empleados sólidos”, añadió.

A la ceremonia de corte de listón de la alianza acudieron el alcalde de Downey Sean Ashton y la concejal Blanca Pacheco, así como representantes de legisladores estatales, y líderes del sector comercial, entre otros.

En cifras

Assurance abrió sus puertas en 2015, año en que el condado de Los Ángeles reportó que 15,500 estudiantes del grado 12 dejaron de graduarse. La cifra representó una tasa de 12.5% de abandono escolar.

Por su parte, el condado de Orange reportó que 2,311 estudiantes tampoco se graduaron durante el mismo año.

A nivel estatal, la cifra de estudiantes no graduados fue de 52,249 en 2015. Cabe señalar que el 90% de los empleos están fuera del alcance de aquellos que decidieron abandonar sus estudios y que el 31% de los desertores viven en la pobreza.

A eso se suma que, el 70% de los prisioneros en el sistema carcelario son desertores escolares.

Desde su apertura, Assurance ha asistido a más de 300 estudiantes y ha graduado a 57 estudiantes, 35 de los cuales se graduaron a principios de junio, dijo Liliana Gutiérrez, directora del centro.

“Es un honor verlos obteniendo su diploma, verlos motivados para continuar estudiando. Ya sea que tengan planes para ir a la universidad o a una escuela vocacional, ese diploma les abre las puertas”, dijo Gutiérrez.

El centro los ayudan con información de vivienda y consejería. / foto: Alejandro Cano.

Mayor atención en el alumno

Uno de esos estudiantes es Thomas Cortez, de 17 años de edad. El joven de padres oaxaqueños tuvo problemas para navegar el sistema escolar y optó por acudir al centro cuando le dijeron que no se graduaría ya que le hacían falta entre 80 y 90 créditos.

Pese a ser un bueno en matemáticas, Cortez estaba retrasado en créditos en dicha materia ya que las clases que tomó antes de la secundaria no le fueron acreditadas.

“Gracias a la atención personalizada que ofrece el centro pude obtener los créditos necesarios en nueve meses y pude graduarme… Yo recomiendo a todo aquel que tenga problemas en la escuela, acudir a este centro donde te ponen atención”, comentó.

“Ahora mi futuro luce mejor que antes. Quiero ir al colegio, aún no se a cuál, pero quiero ir”.

Cortez dijo que planea estudiar una carrera en educación para que en el futuro pueda servir a estudiantes que como él solo necesitaban “un empujón”.

Damián Salas, de 16 años de edad, está actualmente recibiendo tal empujón. Por cuestiones, que prefirió mantener en reserva, se retrasó en créditos al no poder aprobar varias materias. Al sentir que no avanzaba y que no recibía la atención adecuada, decidió acudir al centro.

“Solo necesito 94 créditos para graduarme. Voy a venir todos los días para graduarme lo más pronto posible. Cuando termine quiero estudiar soldadura. Y después a trabajar”, dijo motivado.

Gutiérrez dijo que debido a que el estudiante aprende a su ritmo, las probabilidades de graduarse aumentan.

La joven directora añadió que el centro también se encarga de asistir al estudiante en lo que pueda, ya sea ayudándolos a buscar vivienda, ropa, comida o ayudándolos con consejería personal.

“La meta es graduarlos, pero también ayudarlos a que sean solventes, responsables y personas de bien”, agregó..