Ex prostituta latina pide perdón y sueña con la ciudadanía

Un juez ordenó la detención temporal de su deportación

Un colorido caso migratorio conmociona a Detroit y al resto de la comunidad inmigrante. Una ex prostituta latina que trabajó con una organización de trata de personas indocumentadas asegura hoy que tiene derecho a su ciudadanía.

Fabiola Contrera una inmigrante originiaria de Chile se declaró culpable en 2011 de trabajar como mujer de compañia y posteriormente de ayudar a traer inmigrantes indocumentados para trabajar en la red de prostitución Miami Companions, reportó el Detroit Free Press.

Contreras de 41 años es una de las cinco personas acusadas de dirigir Miami Companions, un servicio de prostitutas de alto precio que vendía servicios de sexo a $500 dólares por hora en todo el país, amasando una clientela de más de 3,000.

Se calcula que la red de mujeres de compañía recaudó más de cuatro millones de dólares, según reportes oficiales.

Aunque en un pricipio la inmigrantes fue acusada de lavado de dinero, de usar su cuenta bancaria para lavar las ganancias de la organización, ella pactó con la justicia y se declaró culpable de un delito menor. El de ayudar e instigar a la contratación de inmigrantes indocumentados. Ella recibió libertad condicional.

Seis años después, durante su proceso de convertirse en ciudadana de EEUU le informaron que bajo las nuevas políticas migratorias del actual gobierno este delito menor en su expediente era causal de la pérdida de la residencia legal y por consiguiente el inicio de su deportación.

A punta de perderlo todo y en busca de la anulación de ese “delito menor” en su expediente, el abogado de la madre chilena logró que este miércoles la juez federal Arthur Tarnow proporcionara un alivio temporal a Contreras al prohibir al gobierno su deportación hasta realizar una revisión del caso.

Su defensa está luchando para que su declaración y declaración de culpabilidad sean anuladas argumentando que no fue bien asesorada por su abogado de entonces, pues no le dijo que su pacto de culpabilidad sería una causal de no conseguir su ciudadanía.

La mujer asegura que no habría aceptado un acuerdo si hubiera sabido que estaría expuesta a la deportación. Ella cree que su ex abogado le dio un mal consejo y quiere que su condena sea impugnada por un abogado ineficaz.