Los platillos más ridículamente caros que se pueden ordenar en Manhattan

El precio de una comida excéntrica en Nueva York podría alimentar a una familia por más de un mes

Pizza de  caviar y tinta de calamar
Pizza de caviar y tinta de calamar
Foto: Industry Kitchen

A falta de tiempo y/o dinero, muchos neoyorquinos y turistas resuelven su comida con pedazos de pizza de $0.99, hamburguesas baratas que devoran dentro del Metro o menús a precio fijo servidos a la velocidad del rayo.

Pero otros, más extravagantes, curiosos -o simplemente derrochadores, caprichosos o decadentes- son capaces de gastar fortunas en opciones que ni siquiera son nutritivas, ofrecidas por restaurantes en busca de fama o algún récord mundial Guinness.

Si alguna vez amanece con el bolsillo hinchado y sin miedo de que luego los auditores de IRS toquen a su puerta, he aquí algunos ejemplos de comida decadente de ultra lujo:

PIZZA $2 MIL DÓLARES
(70 South St, Industry Kitchen)
En South Street Seaport cocinan esta creación con masa de tinta de calamar cubierta con queso Stilton, foie gras, caviar Ossetra, virutas de trufa y hojas de oro comestible de 24 quilates. ¿Le provoca hacerla más cara? Agregue onza y media de caviar Almas por $700 dólares. Este antojo debe solicitarse con 48 horas de anticipación, de modo que la masa tenga tiempo para levantarse. Según los dueños, esta pizza suelen pedirla grupos de seis a ocho personas, lo que permite “rebajar” la cuenta, reportó amNY.

HOT DOG $69 DÓLARES, SÁNDWICH DE POLLO $214, MERENGADA $100
(225 E. 60th St, Serendipity3)
Un perro caliente de lujo: carne asada en aceite de trufa blanca, servido en un panecillo salado pretzel tostado con mantequilla también de trufa blanca, y cubierto con medallones de foie gras de pato con trufas negras. Luego, los condimentos también incluyen mostaza Dijon de trufa negra. Hay que pedirlo por anticipado. También allí hay un sándwich de queso asado a $214 dólares con copos de oro comestibles y una hamburguesa de mantequilla de trufa y carne de ganado japonés waygu de $295, servida con accesorios como un mondadientes de oro sólido incrustado con diamantes.

Pero lo último que este restaurante ha incorporado a los récords mundiales Guinness es un batido de lujo hecho con Jersey Milk, helado de vainilla de Tahití, Devonshire Luxury Clotted Cream y semillas de vainilla de Madagascar. Todo se cubre con oro comestible de 23 quilates, crema batida Jersey, una rara salsa de caramelo llamada Le Cremose Baldizzone y cerezas Luxardo Gourmet Maraschino. Tal lujo se sirve en un proporcional vaso con más de 3 mil cristales de Swarovski. Otro postre helado allí, el Golden Opulence Sundae, cuesta mil dólares.

Merengada de diamantes, $100

SÁNDWICH DE CARNE $180 DÓLARES
(28 S. William St, Don Wagyu)
Katsu sandos, manjar típicamente japonés cuyo precio aquí oscila entre $28 y 180 dólares. Se sirven con papas fritas y un pepinillo. Todas las versiones usan carne wagyu, pero la más cara corresponde a un tipo de la finca del señor Muneharu Ozaki, del que sólo llegan cinco cabezas de ganado al mes desde Japón, exclusivamente para este restaurante. Cada día, allí se preparan de 150 a 200 sándwiches en total, y de ellos sólo alrededor de 10 son de Ozaki.

UNA ALBÓNDIGA $100 DÓLARES
(447 Lexington Ave, Davio´s)
Se encuentra en la lista de “aperitivos”, pero vale más que una comida completa. Se trata de una simple albóndiga de carne de Kobe con foie gras y queso caciocavallo de trufa, sumergida en una salsa de Champagne y cebolla. El precio incluye una copa de Prunotto Barolo 2012, un vino italiano rojo seco. Sólo está disponible de viernes a domingo, con aproximadamente 50 pedidos preparados por noche.

FRITTATA $2 MIL DÓLARES
(119 W. 56th St, Norma’s)
Una sublime variedad del popular plato italiano con cola de langosta y 10 onzas de caviar Hackleback. El plato costaba mil dólares hasta hace año y medio, cuando se duplicó el costo por la subida del precio de la famosa hueva del pez esturión. Se ofrece una versión más “sencilla”, con sólo una onza de caviar, por $200 dólares.

HELADO $1,500 DÓLARES
(28 west 53st, Baccarat Hotel)
Disponible hasta Labor Day, este “humilde” postre llamado “Bear Extraordinaire” (Oso extraordinario) es un helado de vainilla casero, que luego se cubre con una capa de chocolate blanco pintada a mano con manteca de cacao coloreada. El helado se encuentra sobre trufa negra, todo cubierto por una salsa de Champagne, merengue cítrico y mariposas de fondant. Incluye decoración comestible de oro y plata. Todo servido en un plato de porcelana y cristal en forma de oso -en honor a su nombre- que los comensales pueden llevar a casa como recuerdo. Hay opciones más “baratas” a $300 dólares, sin recuerdo para el hogar, describió Patch.

¡Buen y próspero apetito!