Dreamers de Los Ángeles esperan con ansias el dictamen de tribunal en Texas

Actualmente, in juez escucha el pedido de no renover o aceptar nuevas solicitudes del alivio migratorio

Han pasado seis años desde que la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) tomó efecto en Estados Unidos y más de 700,000 jóvenes indocumentados—que llenaban ciertos requisitos—se beneficiaron obteniendo una estadía legal renovable cada dos años.

Uno de ellos fue dijo Jairo Barba, de 24 años, quien es beneficiario de DACA desde el 2013. El miércoles él – al igual que miles de jóvenes por todo el país – estaba atento para saber qué ocurría en la audiencia Texas et al. v. United States donde 10 estados liderados por Texas desafiaron la constitucionalidad de DACA y pidieron un mandato nacional para que el gobierno no renueve, ni acepte nuevas solicitudes.

“Es una noticia que me causó mucha ansiedad”, dijo Barba, originario de México. “Pero me he mantenido positivo sobre, todo ahora que me acaban de aceptar en la universidad”.

Barba dijo que en el otoño comenzará sus estudios en la Universidad Estatal de San Francisco  para estudiar una maestría en Español con una segunda especialidad en estudios latinoamericanos y otra en administración de negocios.

Jairo Barba es uno de miles de dreamers que continúa con sus estudios pese a que su estatus migratorio esta en limbo. (Suministrada)

El joven dreamer, quien llegó a Estados Unidos a los 12 años, señaló que mientras los tribunales deciden el futuro del alivio migratorio, él renovará su permiso de trabajo que expira en febrero del 2019.

“Ya entró el periodo de 150 a 180 días para renovar”, dijo Barba. “Estamos en el limbo porque no sabemos qué va a pasar, pero no debemos desanimarnos”.

Por miedo no solcitó DACA

Marcos Antonio, de 25 años, es otro joven indocumentado, pero a diferencia de Barba, él no solicitó DACA pese a ser elegible.

“Fue el temor y preferí enfocarme en mis estudios. Ahora me doy cuenta que si tuviera DACA pudiera enfocarme más en mi carrera”, dijo Antonio, quien se graduó de la Universidad Estatal de California, Los Ángeles con una licenciatura en ciencias políticas en mayo.

“Ahora que me gradué he recibido oportunidades de empleo con organizaciones, pero no puedo aceptar los trabajos por la falta de seguro social”, recalcó el joven.

Agregó que espera con ansias la fecha del 23 de agosto cuando otro juez decidirá si se aceptan nuevas solicitudes de DACA.

“Me estoy preparando y espero que la decisión del juez sea favorable y pueda beneficiarnos a los que necesitamos DACA”, dijo Antonio, quien llegó de México a la edad de 5 años.

No hay que temer

La lucha de los dreamers va más allá de un estatus legal, es una lucha por permanecer en el país que muchos conocen como su hogar puesto que llegaron a Estados Unidos tan pequeños que ni siquiera recuerdan sus países de nacimiento.

Tanto Barba como Antonio aseguran que con o sin DACA, los jóvenes indocumentados con educación superior luchan por salir adelante.

“Ahora yo trabajo como consultor político y estoy como contratista independiente”, dijo Antonio, quien asegura que su vasta experiencia en la política y en la comunidad le ha ayudado a sobresalir dentro de sus propios límites.

Barba dijo que ahora que se acercan las elecciones de medio termino, él siente que los dreamers están siendo utilizados como “el títere de los republicanos” y por eso los tienen en limbo. Él duda que DACA pueda cancelarse, pero aseguró que de ser así, los dreamers californianos están en una mejor situación que otros estados.

“En California existe mucha ayuda, con la ley AB540 , el California Dream Act, las licencias para conducir [para indocumentados], con el ITIN pudiéramos crear un negocio”, dijo Barba. “No debemos dejarnos caer por un golpe. Debemos levantarnos con más fuerza. Somos gente trabajadora y gente emprendedora”.