Exnadador de Stanford pierde apelación en caso de agresión sexual

En 2015, un juez condenó a Brock Turner a 6 meses de cárcel, pero 100,000 personas firmaron contra la insuficiente condena
Exnadador de Stanford pierde apelación en caso de agresión sexual
Brock Turner tenía 19 años cuando fue acusado de violación.
Foto: Santa Clara County Jail 2015

Brock Turner, el exnadador de la Universidad de Stanford declarado culpable de agredir sexualmente a una mujer inconsciente en 2015, perdió su apelación el miércoles.

El caso de Turner atrajo la atención internacional en 2016 después de que el juez de la Corte Superior del condado de Santa Clara, Aaron Persky, lo sentenciara a sólo seis meses de cárcel, sentencia harto insuficiente para muchos. Michele Dauber, profesora de derecho de Stanford, reunió cerca de 100,000 firmas en apoyo de una medida electoral para revocar a Persky.

En junio, Persky se convirtió en el primer juez de California en 86 años en ser expulsado de la junta por votación, con el 60 % de los votos en su contra. Todo ello también provocó que los legisladores de California ampliaran la definición de violación del estado.

En la apelación, la víctima anónima es identificada como Jane Doe, aunque el mundo la conoció como Emily Doe durante la audiencia de hace dos años, cuando leyó en voz alta una carta que le había escrito a Turner describiendo cómo le afectó el crimen.

De acuerdo con los registros judiciales, Doe tenía 22 años y se había graduado recientemente en la universidad el 17 de enero de 2015, cuando asistió a una fiesta de fraternidad en Stanford con su hermana menor y unos amigos. Las pruebas presentadas durante la apelación, incluidos los recibos de taxis y las grabaciones telefónicas, mostraron que la hermana y los amigos perdieron la pista de Doe tras la medianoche y se fueron a casa.

A primera hora del 18 de enero de 2015, dos estudiantes graduados de Stanford identificados como Carl A. y Peter J. se acercaron a la fiesta de la fraternidad en bicicleta. En un área no iluminada entre una cancha de básquetbol y un cobertizo de madera, Peter J. vio a alguien encima de otra persona “empujándola de una manera sexual”. Él preguntó: “¿Todo está bien aquí?”. La persona, identificada como Turner, que tenía entonces 19 años y era estudiante de primer año en Stanford, se puso de pie. La mujer en el suelo parecía dormida, con los miembros extendidos y su vestido subido alrededor de su cintura. Peter gritó, “¡Está inconsciente!” y, cuando Turner corrió, abordó al estudiante y lo contuvo. Según él, Turner sonrió. Así describió Peter la situación

En su apelación, Turner dijo a la corte que había estado bebiendo en la fiesta y había bailado con Doe y la había besado. Luego la invitó a su dormitorio, y ella aceptó. Afuera, ella se cayó y lo derribó con ella. Se rieron y se besaron de nuevo. Él testificó que ella estuvo de acuerdo en que él podía tocarla sexualmente con su mano, lo cual hizo después de quitarse la ropa. Según Turner, Doe estaba “consciente y receptiva a él todo el tiempo”; él “no tenía la intención de violarla”.

Evidentemente la primera descripción de los hechos corresponde al punto de vista de Peter J. y la segunda al de Brock Turner, con lo que nada de ello debe tomarse como plenamente cierto. Eso, como siempre, corresponde decidirlo a la justicia.

En marzo de 2016, Turner fue declarado culpable de agresión con la intención de cometer violación, penetración sexual de una persona intoxicada y penetración sexual de una persona inconsciente. Un panel de tres jueces en la Corte de Apelaciones del Sexto Distrito en San José confirmó unánimemente los tres cargos.

Los jueces escribieron que las pruebas de la intención de Turner incluían el hecho de que él había quitado la ropa a Doe, se había echado encima de ella, había corrido cuando lo habían confrontado y luego había mentido a la policía sobre correr. Aunque Turner estaba vestido cuando fue interrumpido, el jurado podría haber concluido razonablemente que “si los estudiantes graduados no lo hubieran detenido, se habría expuesto y violado” a Doe, escribió el juez Franklin Elia.

También dijeron que estaba claro que Doe estaba demasiado borracha como para dar su consentimiento, y señalaron que Doe declaró que bebió cuatro tragos de whisky, una copa de champagne, tres o cuatro tragos de vodka y cerveza en dos horas. Además, un mensaje de voz de Doe corroboró que su forma de hablar estaba afectada y dijo que su nivel de alcohol en la sangre, tomado esa mañana a la 1:05 a.m., era al menos del 0.241 % (cuando la definición legal de impedimento es 0.08 %)

Finalmente, los jueces escribieron que Turner testificó que él la había penetrado con su dedo.

Dauber, la profesora de derecho que pasó dos años haciendo una cruzada contra el juez que condenó a Turner, dijo lo siguiente: “Brock Turner es un depredador sexual mentiroso e impenitente que nunca mostró remordimiento real por agresión sexual. Nunca se mereció la corta sentencia de delito menor que recibió del juez Persky, una sentencia que envió el mensaje de que sus crímenes no eran realmente graves. El Tribunal de Apelación ahora ha rechazado esa idea”.