Descontento con Trump impulsará el voto de las minorías en noviembre, según analistas


WASHINGTON— El descontento de las minorías y los inmigrantes con las políticas de la Administración Trump impulsará su participación en las urnas en noviembre próximo y, aunque estos votantes serán clave en varias contiendas, los partidos no han hecho lo suficiente para motivarlos, según analistas.

Los comicios del próximo 6 de noviembre ayudarán a reconfigurar la totalidad de la Cámara de Representantes, un tercio del Senado, y una veintena de gobernaciones, además de puestos e iniciativas estatales.

Los latinos suman 58 millones y son el 18% de la población. En 2016, 27,3 millones de latinos fueron elegibles para votar y conformaron el 12% del electorado, y este año serán nuevamente pieza clave en los comicios, especialmente en estados como Arizona, Texas y Nevada.

Una encuesta difundida conjuntamente por Latino Decisions y “African American Research Cooperative” la semana pasada indicó que aunque el nombre del presidente Donald Trump no aparece en la papeleta de votación, sus políticas están dando a las minorías razón suficiente para salir a votar en noviembre próximo.

La encuesta se realizó entre el 5 y 14 de julio pasado entre 2,045 personas en 61 distritos con reñidas contiendas para la Cámara de Representantes, y tuvo un margen de error de más o menos 2,1 puntos porcentuales.

Según esa encuesta, el 64% de los votantes, en general, cree que votar en las elecciones legislativas de mitad de término este año es “más importante” ahora, en comparación con las realizadas en 2014.

Entre las minorías, el 70% de los hispanos sostuvo esa opinión, comparado con el 65% de los asiáticos y el 62% de los afroamericanos.

Por otra parte, el 75% de los latinos y el 71% de los afroamericanos consideraron que tanto la retórica como las políticas de la Administración Trump han empeorado las tensiones raciales en el país.

Los comicios serán “referendo” sobre Trump

Por lo general, las minorías tienden a tener una baja participación en comicios de mitad de término pero, según analistas y candidatos consultados por este diario, ese rechazo a las políticas de Trump podría movilizarlas a las urnas.

Es que los comicios podrían ser una especie de “referendo” sobre las políticas de Trump, y ambos partidos intentan sacar rédito político al ambiente actual.

Para el estratega político y presidente de la consultora NOW Strategies, José Aristimuño, los demócratas podrían hacer mucho más por captar el apoyo de los latinos, con el entendimiento de que éstos no son un bloque electoral monolítico sino “diverso”.

“Nuestro partido debe ser más representativo e inclusivo en la manera que se maneja, invierte su dinero, y se conecta con los votantes en todo los niveles. Si no lo hacemos, ponemos en riesgo no sólo nuestro partido sino también la oportunidad de retomar el Congreso y la presidencia en 2020,” advirtió.

Por su parte, Matt Haggman, candidato a la Cámara Baja por el distrito 27 de Florida, afirmó que los demócratas no deben tomar el voto latino por sentado “porque, aunque en los últimos años la mayoría de los latinos ha apoyado a candidatos demócratas, su voto no está garantizado”.

“Los demócratas en todo el país necesitan entender lo importante que son las diferentes comunidades en el distrito – sin importar su poder político. Tomando en cuenta el número de hispanos en EEUU, tanto los oficiales elegidos como los que aspiran a puestos políticos deben prestar mucha atención a las necesidades y problemas de la comunidad hispana”, dijo.

Haggman precisó que su campaña está escuchando a los votantes y ha buscado múltiples formas de acercarse a ellos, ya sea con anuncios de televisión, correo, y “tocando puertas, casa por casa”.

Javier Gamboa, portavoz del Comité de Campañas Congresionales Demócratas (DCCC, en inglés), el organismo “ha construido el mapa de campo de batalla electoral más diverso y extenso en más de una década, porque es importante que ganemos cada voto”.

“Los votantes de las minorías, especialmente los latinos, serán clave para que los demócratas ganen en algunas de las contiendas más competitivas en el país, y recuperar el control de la Cámara Baja está en manos de esos votantes, explicó Gamboa.

“El DCCC no está tomando por sentado el voto de ningún votante ni de la comunidad, y por eso estamos invirtiendo una cantidad de recursos sin precedente para movilizar a los votantes” en noviembre, enfatizó.

Según datos oficiales, el DCCC ha puesto en marcha una campaña de movilización de los votantes, dotada de $25 millones, que centra sus esfuerzos en las minorías, las mujeres, y los “Millenials” en 111 distritos bajo control republicanos.

Esa campaña incluye talleres de capacitación, contratación de activistas comunitarios y anuncios publicitarios en inglés y español.

Los republicanos también darán la batalla

Brendan Steinhauser, un consultor republicano en Texas, dijo a la revista “Campaigns & Elections”que desde 2014 ha tratado de convencer a los republicanos a que inviertan más en campañas de acercamiento con los latinos pero su consejo “ha caído en oídos sordos”.

Una inversión de largo plazo en la comunidad latina puede pagar dividendos, sobre todo en reñidas contiendas que podrían definirse por un puñado de votos, según Steinhauser.

Solo que, ante la retórica y la política migratoria de Trump, los candidatos republicanos se muestran más renuentes y “no saben qué hacer o decirle” a los latinos, argumentó.

Pero Yali Núñez, portavoz del Comité Nacional Republicano (RNC, en inglés), dijo a este diario que el Partido Republicano “está comprometido como siempre para trabajar duro para ganar el voto hispano”.

“A diario fortalecemos nuestro plan sobre el terreno para que los hispanoamericanos tengan el progreso que merecen”, subrayó.

Según datos del RNC, el comité ha contacto a más de 23 millones de votantes en este ciclo electoral, con llamadas telefónicas, visitas a casa, y correos electrónicos y propaganda por correo normal.

Sumando los distintos tipos de contactos, el RNC calcula que el total es de poco más de 490 millones, una cifra “sin precedentes” para comicios de mitad de término.

Tan solo en Florida, el Partido Republicano tiene a 19 empleados hispanos, incluyendo a un coordinador para la comunidad puertorriqueña, y ha realizado 30 eventos en los últimos tres meses, así como campañas de empadronamiento de votantes.

También ha llevado encuentros con los latinos para promover la reforma tributaria y la nominación del juez conservador, Brett Kavanaugh, para el Tribunal Supremo, además de reuniones con líderes religiosos de la comunidad.

Hasta la fecha, el RNC ha recabado poco más de $50,6 millones en contribuciones electorales, en comparación con $8,9 millones de su contraparte demócrata.