Un día en espera de Andrés Manuel López Obrador

Los seguidores del presidente electo de México pasan horas en la fila con la esperanza de ser atendidos

MEXICO -El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, tiene mucho que informar este día. Pero no lo saben los periodistas que lo acechan desde las 8:00 de la mañana en las afueras de su casa de operaciones en la céntrica colonia Roma de la capital mexicana, sino hasta siete horas después, cuando llega por correo electrónico una invitación para una conferencia de prensa.

Mientras tanto, medio centenar de camarógrafos, fotógrafos y reporteros revolotean y comparten espacio en la calle con otro tanto de ciudadanos esperanzados en conocer personalmente al  futuro mandatario de México por gusto o para que les ayude a resolver sus problemas personales.

Medios de comunicación en espera de algunas declaración de AMLO.
La prensa en espera de algunas declaración de AMLO.

Los fans y quejosos hacen una fila larga, se pegan contra la pared y esperan, ¿qué? Pues hablar con el presidente, dicen dos ancianas que están al frente de la larga cola. ¿Para qué? para felicitarlo, ¿para qué más?

“Pues para que arregle la situación de mi casa”, responde Cristina Belem, una ama de casa divorciada que vive sobre en una antigua mina de arena intestada con sus tres hijas, una de ellas con incapacidad motora y una pensión de alrededor de 45 dólares semanales. “A ver si me puede ayudar para que ya no entre la humedad”, cuenta en menos de un minuto.

A su lado también están activistas en favor de los animales que ya no quieren que se sacrifiquen perros; dos repatriadas sesentonas en busca de empleo; una familia que acusa a policías ministeriales de sembrar droga a los detenidos para luego extorsionarlos; el escritor de un libro ambientalista, José Luis Silvero, con un plan para ayudar al país en el tema.

Un ingeniero que busca trabajo en la Comisión Federal de Electricidad, un poblador que disputa la tierra con otro poblador, un exmigrante que pelea porque el gobierno de EEUU le regrese la casa que dejó allá…

Medio centenar de personas esperan tener algún tipo de contacto con el futuro presidente.
Medio centenar de personas esperan tener algún tipo de contacto con el futuro presidente.

Son las 2:57 de la tarde y los guardias de la reja de entrada anuncian que los medios de comunicación pueden pasar al patio la conferencia de prensa de López Obrador y el alboroto entre los presentes comienza. Una mujer grita que el cartel de el cartel de los  Beltrán Leyva le quitó su departamento y que ¡el pueblo tiene hambre!

Poco después aún se escucha desgañitarse a la mujer aunque con poca claridad porque desde dentro el micrófono del presidente electo tiene más potencia para anunciar quiénes serán los encargados del fomento y promoción turística (Rogelio Jiménez Pons y Gabriela Cámara) y que el Tren Maya ya no será de 900 sino de 1,500 kilómetros para ampliar el turismo en el sureste: de Cancún a Palenque.

AMLO al anunciar la ampliación del Tren Maya.
AMLO al anunciar la ampliación del Tren Maya.

Los reporteros escuchan pero pronto cambian de temas para preguntar otra vez sobre la viabilidad de las refinerías que pretende construir el futuro mandatario y el proyecto del nuevo aeropuerto en la CDMX. AMLO responde lo mismo que en campaña: que sus refinerías sí funcionarán y que habrá consulta pública sobre el aeropuerto.

Luego insiste en que nada más “entrar su gobierno se va a acabar la corrupción: que ya no robarán en el gobierno, ni los empresarios evadirán impuestos porque entre todos vamos a cambiar el rumbo”. Al final de 30 minutos se despide y vuelve las escaleras hacia sus oficinas ubicadas arriba del patio.

Afuera aplauden y levantan pancartas de apoyo: “Estamos con AMLO”, se lee en alguna. Una mujer vestida de negro pasa a recoger los documentos entre la gente de la banqueta. “Ahí me lo saluda”, le replica alguno cuando entrega el fólder.