La opulencia de Angélica Rivera hace enojar a muchos mexicanos pero ella sigue divirtiéndose


Hace unas semanas las fotos de Angélica Rivera acompañada de sus hijas en París, Francia, generaron por enésima vez una controversia en México. Por un lado hubo condena por la supuesta agresión de sus guardaespaldas al fotógrafo que la captó en un restaurante y por otro revivió el tema de la opulencia y excentricidad en la que vive la familia del presidente Enrique Peña Nieto.

Este fin de semana la revista Hola! informó de lo animada que estaba Rivera junto a sus hijas en la fiesta de despedida de Fernanda Castro.

“Angélica Rivera, Regina y Sofía Castro, las más divertidas en la fiesta de despedida de Fernanda”, tituló la publicación en la que difundió imágenes de las mujeres bailando, tal y como lo compartieron ellas mismas a través de Instagram.

Indiferente a los comentarios despectivos y amenazantes de muchos usuarios, la familia Peña Rivera, sigue compartiendo mensajes e imágenes de su vida privada.

“CÁRCEL A LA MAS ODIADA DE MEXICO..Y a la que más daño le hizo a México.. Debería estar haciendole COMPAÑIA en una celda al Chapo Guzmán..”, se lee en uno de los pocos mensajes de detractores que no incluyen palabras altisonantes en la cuenta de Instagram de Sofía Castro.

“Paseando con nuestro dinero que poca madre”, acusó otra persona. “Ellos viviendo como Ricos mientras El pueblo se muere de hambre”, secunda uno más.

El mismo fenómeno se observó a principios de agosto cuando Peña Nieto felicitó a su esposa por su cumpleaños 49 a través de la misma red social, odio, insultos y acusaciones.

“La Gaviota” está por concluir su periodo como Primera Dama mexicana. El 1 de diciembre finalizará un sexenio salpicado por escándalos de corrupción en los que se vio involucrada personalmente, como la posesión de una lujosa mansión valuada en siete millones de dólares, propiedad de un contratista beneficiado por las administraciones que ha encabezado Peña Nieto.

El gasto personal de la familia con cargo al erario ha sido otro de los puntos neurálgicos del encono público en su contra. En 2014 la Presidencia de la República Mexicana erogó casi 221 millones de dólares en su operación, que incluyen los gastos de la familia Peña Rivera. Para contrastar con otras administraciones están los 8.8 millones de dólares que usó la Casa Real de España, que corre con las cuentas de los Reyes, en 2015.

El sucesor de Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador, utilizó en su campaña una fórmula contraria y prometió vivir con austeridad y destinar la lujosa mansión presidencial conocida como “Los Pinos” a fines culturales. Su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, afirmó que no ostentará el cargo de Primera Dama, por considerarlo clasista e hiriente para un país con 80 millones de personas viviendo bajo el umbral de la pobreza.