Trump planea 40 días de campaña a favor de candidatos republicanos para comicios de noviembre


WASHINGTON — El presidente Donald Trump viajó este martes a un mitin político en Charleston (Virginia Occidental), en la antesala de un plan de 40 días llenos de eventos a favor de candidatos republicanos para los comicios de noviembre próximo, que definirán el control del Congreso.

La movilización de votantes será clave para los comicios de mitad de término del próximo 6 de noviembre, que normalmente tienen menos participación –de alrededor del 40% de los votantes elegibles- que las elecciones presidenciales.

Tanto el presidente Trump, como su antecesor, Barack Obama, se alistan para implicarse de lleno en unos comicios en los que están en juego la totalidad de los escaños de la Cámara de Representantes, un tercio del Senado, una treintena de gobernaciones y centenares de puestos locales y estatales.

Los demócratas necesitan una ganancia neta de 23 escaños para recuperar la Cámara de Representantes, y dos escaños adicionales en el Senado, y por ahora las encuestas vaticinan que podrían conseguir su meta en la Cámara Baja.

En las últimas semanas, Trump ha viajado a Pensilvania, Florida, Montana, y el viernes próximo piensa viajar a Ohio, según la Casa Blanca.

Fuentes allegadas al itinerario de viajes de Trump dijeron hoy durante una conferencia telefónica con periodistas que el mandatario realizará los viajes tras el feriado de “Labor Day”, con el objetivo de movilizar el voto de la base conservadora para así facilitar su agenda política en el Congreso.

“El presidente quiere ganar” dijo una de las fuentes, que pidieron el anonimato para detallar parte del plan electoral de Trump en las próximas seis semanas.

Ese plan incluirá mitines políticos y eventos de recaudación de fondos, y aunque la tradición dicta que el partido gobernante pierde escaños en comicios legislativos de mitad de término, Trump confía en que él podrá “vencer” esa desventaja, agregó la fuente.

En las elecciones de medio término de 2014 bajo la Administración Obama, por ejemplo, el Partido Demócrata perdió 13 escaños en la Cámara Baja y 9 en el Senado, según un análisis del Proyecto de la Presidencia Estadounidense de la Universidad de California.

En concreto, tan solo en septiembre, Trump prevé participar en al menos ocho mitines políticos y 16 actos de recaudación de fondos electorales en 15 estados clave, incluyendo Montana, Missouri, Nevada, Kentucky, Tennessee, y las Dakotas del Norte y del Sur, que tienen reñidas contiendas en el Senado.

En algunos de esos estados, los demócratas que se han postulado para la reelección, como la senadora Claire McCaskill en Missouri, afrontan una lucha tan dura como impredecible.

Por ello no sorprende que Trump haya realizado hoy su sexta visita a Virginia Occidental, un estado conservador donde el senador demócrata, Joe Manchin, afronta una lucha cuesta arriba para su reelección.

Según la fuente, los viajes de Trump dependerán de un análisis de los candidatos republicanos con mayores probabilidades de ganar, especialmente en distritos vulnerables para las contiendas de la Cámara Baja, y del impacto que pueda tener su presencia en esos estados. Es que el “efecto Trump” no necesariamente beneficiaría a candidatos donde el  mandatario goza de baja popularidad.

Trump afronta apenas el 42% de apoyo entre los votantes en general, pero goza de un fuerte apoyo entre la base conservadora, que ha aprovechado para recaudar fondos. Según fuentes oficiales, Trump ha recaudado alrededor de $75 millones en una decena de eventos privados este año, mientras que el Partido Republicano ha recabado un total de $227 millones en este ciclo electoral.

Trump se ha destacado por su uso de superlativos y por querer superar siempre a sus antecesores, y el plan delineado hoy garantiza que el mandatario superará el tiempo que Obama invirtió en 2010 en campañas de candidatos demócratas, o que invirtió el republicano George W. Bush en 2004.

Recurriendo al miedo como estrategia política, Trump ha instado a los republicanos a salir a votar en noviembre próximo para crear una “ola roja”, al advertir que una “ola azul”,  o victoria demócrata,  significaría más crimen y “fronteras abiertas”.

Aunque el nombre de Trump no aparece en las papeletas de votación, la oposición demócrata ha afilado su estrategia para que los comicios de noviembre sean, esencialmente, un “referendo” sobre las políticas de la Administración Trump, comenzando con su política de “tolerancia cero” en la frontera sur y la separación de familias.

A princios de este mes, Obama anunció su respaldo a 81 candidatos demócratas en los comicios de noviembre, incluyendo los candidatos para las gobernaciones de California y de Georgia, Gavin Newsom y Stacey Abrams, respectivamente, y Jackie Robinson, para un escaño de Nevada en el Senado.

Obama participó en actos electorales para candidatos demócratas el año pasado y, según oficina, el exmandatario también lo hará en varios estados en las próximas semanas.