Departamento de Educación niega informes sobre plan para armar a maestros

Para el nuevo año escolar, centenares de escuelas en todo EEUU han reforzado las medidas de seguridad, incluyendo la instalación de detectores de armas y la contratación de agentes armados.

WASHINGTON— El Departamento de Educación ha negado informes de que la secretaria de Edudcación, Betsy Devos, esté estudiando el posible uso de fondos federales para armas a los maestros como parte de una nueva estrategia de seguridad en las escuelas, que había desatado ataques de líderes demócratas y grupos anti-armas.

La oficina de Devos salió al paso de informes de que la funcionaria estaba sopesando un plan para armar a los maestros, una idea que desde hace varios años ha tenido apoyo de la poderosa Asociación Nacional del Rifle (NRA).

La portavoz de prensa del Departamento de Educación, Liz Hill, dijo en un escueto comunicado que la agencia “está constantemente considerando y evaluando asuntos de política, particularmente relacionados con la seguridad escolar”.

Sin embargo, “ni la secretaria ni el Departamento emiten opiniones sobre escenarios hipotéticos”, puntualizó Hill.

El diario “The New York Times” había informado del presunto plan sin precedentes para que los distritos escolares pudiesen usar ciertos fondos federales para comprar armas para los maestros.

Al parecer, el rumor del plan se originó por informes de que la Agencia de Educación de Texas pidió al Departamento de Educación aclaración sobre si las escuelas en ese estado podían acceder a fondos federales para armar a los maestros, dentro de la ley de reforma escolar de 2015 conocida como “Every Student Succeeds Act” (“Acta para que Todo Estudiante Tenga Éxito”).

Bajo el Título VI de la ley de educación, los distritos escolares pueden acceder a ciertos fondos federales para programas de salud mental, campañas contra el acoso de estudiantes, prevención de drogas y el reforzamiento de áreas académicas.

Pero además existe un programa federal para el “enriquecimiento académico de estudiantes”,  dotado de $1,000 millones al año y que no menciona específicamente ninguna prohibición para la compra de armas. Esa omisión daría a DeVos la “discreción” para autorizar el uso de fondos para la compra de armas y capacitación para su uso, a menos que el Congreso apruebe una ley que lo prohíba, dijo el diario.

La agencia estatal de Texas posteriormente explicó que no había hecho una solicitud formal de fondos sino que “solo buscaba una aclaración” en nombre de diversos distritos escolares, porque el Departamento de Educación aparentemente no ha publicado una política oficial sobre el asunto.

En marzo pasado, el Congreso aprobó el “Acta para Frenar la Violencia Escolar”, que designó $50 millones al año para que los distritos escolares mejoraran la seguridad en las escuelas, pero la medida llanamente prohíbe que esos fondos se usen para comprar armas.

Varios líderes demócratas, sindicatos de maestros, y grupos que exigen un mayor control de las armas condenaron el presunto plan de DeVos.

Lily Eskelsen García, presidenta de la Asociación Nacional de Educación, uno de los principales gremios de maestros en EEUU, afirmó que, en vez de armas en las aulas, los estudiantes necesitan “más libros, programas de arte y música, enfermeras y consejeros escolares”.

La presidenta del Caucus Hispano del Congreso (CHC) y legisladora demócrata de Nuevo México, Michelle Luján Grisham, dijo ayer que tenía previsto presentar un proyecto de ley para frenar el presunto plan, que calificó como un “abuso de autoridad” de la agencia.

“Los estudiantes, maestros y escuelas con frecuencia carecen de los recursos básicos que necesitan para hacer su trabajo y desviar fondos para la compra de armas de fuego es un desperdicio y perjudicaría el aprendizaje y la seguridad de maestros y estudiantes”, dijo la congresista.

Su oficina aún no ha precisado si, con la explicación de la oficina de DeVos, aún piensa presentar la medida.

El debate sobre armar a maestros surge cada vez que hay un tiroteo escolar, pero al mismo tiempo movilizar a grupos que exigen un  mayor control de las armas.

Para el  nuevo año escolar, y a raíz del tiroteo en una secundaria en Parkland (Florida) en febrero pasado, centenares de primarias y secundarias en todo el país han reforzado las medidas de seguridad, incluyendo la instalación de detectores de armas y la contratación de agentes armados.