Celebran con música y baile el orgullo de ser abuelo

Llaman a los hijos y nietos a dedicar tiempo a sus abuelos para que no se sientan solos en su tercera edad

En medio de cumbias y música de banda, bailando y aplaudiendo a algunos de sus artistas preferidos, decenas de adultos mayores celebraron el Día del Abuelo en la Plaza México de Lynwood.

Cristina López Medina, la reina del Club de Oro, madre de seis hijos, abuela de 23 nietos y bisabuela de cinco, dice que es un orgullo inmenso ser abuela.

“Mis nietos y bisnietos son el motor de mi vida. Disfrutas con ellos lo que no disfrutaste con tus hijos”, exclama. “Gracias a Dios que me ha permitido verlos y disfrutarlos”, expresa.

Una abuela latina baila gozosa durante la celebración del Día del Abuelo en la Plaza México. (Araceli Martínez/La Opinión).
Una abuela latina baila gozosa durante la celebración del Día del Abuelo en la Plaza México. (Araceli Martínez/La Opinión).

Lo bueno  lo malo

López Medina, quien vino de Guadalajara, México hace 35 años, y no tiene empacho en decir su edad – 72 años – revela que son muchos los desafíos de ser abuela.

“Encontrar el tiempo para apapacharlos a uno por uno de los nietos; tenerles lista su comida como no la tuvimos para nuestros hijos por andar trabajando; sacarlos al parque como no lo hicimos para nuestros hijos, y darles educación, enseñarles a leer, escribir, a respetar y a amar a su prójimo”, detalla.

Ella se declara una abuela vanidosa porque lo primero que hace al levantarse es irse a ver al espejo y arreglarse. “La vanidad no se acaba con los años”, observa riendo.

Con su corona de exreina del Club de Oro ceñida a las sienes, la inmigrante de Sinaloa, México, Julieta Rodríguez revela feliz que tiene seis nietos de 22, 20, 15, 8, 7 y 6 años.

“Es muy hermoso ser abuela. Es una satisfacción divina ser madre, pero abuela es otra cosa, algo muy grande con menos responsabilidad”, admite.

“El mayor desafío de ser abuela es no ser tan alcahueta con los nietos”, comenta soltando una carcajada. Para luego agregar que es una abuela muy satisfecha, consciente y considerada.

Zoyla Espinoza es una orgullosa abuela Hondureña. (Araceli Martínez/La Opinión).
Zoyla Espinoza es una orgullosa abuela Hondureña. (Araceli Martínez/La Opinión).

Zoyla Espinoza es una madre hondureña de dos hijos y abuela de cuatro nietos de 14, 12 y 10 años.

“Ser abuela es lo más feliz del mundo que puede haber. Me siento muy contenta de serlo, pero honestamente a estas alturas me preocupan más mis nietos que mis hijos. Me inspiran mucha ternura.  Ellos están chiquitos y me quieren mucho”, cuenta.

Espinoza, de 75 años, llegó de Honduras en 1980.  “Estoy feliz de ser abuela y vivir en este país porque así puedo ver crecer a mis hijos con más seguridad y más oportunidades. Me da gusto que no tengan que crecer en Honduras. Mi país está horrible ahora”, menciona.

A ella se le iban los ojos viendo bailar a la gente en el festejo organizado por el Club de Oro en la Plaza México. “No puedo bailar, hace 13 años me dio un derrame cerebral, y hace tres meses me lastimé un pie”, dice esta abuela apoyándose en su bastón.

Al festejo se unieron la actriz Fernanda Castillo y el actor Mauricio Ochmann, quienes recibieron certificados de reconocimiento por parte de la ciudad de Lynwood, de la oficina del asambleísta Anthony Rendón y de la del senador estatal Ricardo Lara.

“Debemos seguir unidos como familia”, llamó el popular actor Mauricio Ochmann entre las aclamaciones y  vivas de las familias reunidas en la Plaza México. El mayor homenaje se le dio a la actriz mexicana Silvia Pasquel, por sus 50 años de carrera.

Maria Reynoso es una abuela de Jalisco, México con mucha personalidad. (Araceli Martínez/La Opinión).
Maria Reynoso es una abuela de Jalisco, México con mucha personalidad. (Araceli Martínez/La Opinión).

Los desafíos

Patricia Guerrero, presidenta del Club de Oro, una organización que por cinco años ha apoyado a las personas de la tercera edad del este de Los Ángeles pidió a los hijos y nietos dedicar tiempo a sus padres y abuelos.

“Uno de los mayores desafíos que enfrentan es la soledad. No sé qué pasa cuando llegan acá. Los abandonan mucho. Quizá por las ocupaciones laborales y las cuentas por pagar”, considera

Agrega que muchos ancianos sufren de escasez de dinero. “Les llega muy poco dinero del Seguro Social. Nuestros abuelitos se mortifican mucho porque no les alcanza. Como tienen escasez de dinero y hay falta de vivienda en Los Ángeles, muchos terminan rentando cuartos”, dice.

Y precisa que no quiere generalizar, pero muchos abuelos padecen abandono y pobreza.

Quien no sufre de ninguno de esos males es María Reynoso, una abuela que llegó muy a la moda, toda vestida de rojo y de tacones altos al festejo del Día del Abuelo.

“Tengo diez nietos que me hacen muy feliz. A través de ellos, uno ve a sus hijos cuando eran chicos”, observa esta abuela de origen mexicano, dueña de gran personalidad.