Hombre intenta tener sexo con una cerca eléctrica y prende fuego a sus genitales

Una fiesta en Arizona terminó terriblemente mal para un joven intoxicado por éxtasis que intentó tener relaciones sexuales con una cerca eléctrica.
Hombre intenta tener sexo con una cerca eléctrica y prende fuego a sus genitales
Un hombre se drogó con éxtasis y las consecuencias no pueden ser peores.
Foto: Screenshot/worldnewsdailyreport

Adam Weinberg, de 26 años, fue rescatado por otros asistentes a una fiesta rave que se organizó de forma ilegal, luego de notar que el hombre agonizaba al estar atrapado en la valla electrificada que rodeaba el área.

El joven, que estaba muy ebrio y drogado con extásis, aparentemente confundió la cerca eléctrica con una pareja sexual antes de sentir el estallido de 220 voltios y 13 amperios que recorrieron por su cuerpo.

“Yo estaba drogado. Había tomado algo de GHB y algo de DMT para comenzar la fiesta. Luego tomé una gran cantidad de éxtasis y un montón de anfetaminas, además de algo de coacaína. Luego, alguien me eché gotas de ácido en los ojos y perdí el sentido por completo “, dijo el hombre a los medios, según destaca World News Daily Report.

“Me puse muy cachondo y deambulé por el desierto y vi a todas estas chicas desnudas y calientes bailando alrededor, pero después me di cuenta de que no eran más que postes de madera”, recordó.
“Al principio, la electricidad que pasaba a través de mí era como el mayor orgasmo que jamás haya tenido. Sentí que mis bolas explotarían, fue entonces cuando sentí la horrible sensación de ardor y el olor a carne quemada “, recuerda sentir antes de desmayarse.

A pesar de que ha sufrido quemaduras de segundo y tercer grado en la parte inferior del abdomen y los genitales, así como la extracción de uno de sus testículos, el Dr. Hellen Murdoch del Centro Médico de Arizona afirma que con cirugía reconstructiva podría recuperarse rápidamente.

Adam Weinberg dice que espera que su historia llegue a otros adultos jóvenes y evite más lesiones o incluso muertes.

“Ahora me doy cuenta de que soy un drogadicto y que podría haber muerto de la manera más estúpida de todas”, le dijo al Scottsdale Herald.

“Algunos de mis amigos dicen que no debería hablar públicamente sobre intentar tener relaciones sexuales con una cerca eléctrica mientras estaba en éxtasis y que voy a parecer un tonto”, admitió. “Pero si mi testimonio puede ayudar a una sola persona a no hacer lo mismo que yo hice, valdrá la pena la vergüenza y el ridículo que esta cobertura de noticias traerá sobre mí”, concluyó.

El portavoz de HonorHealth Medical Center, John Seymour, admite que el hospital ha notado un aumento en los problemas de salud relacionados con las drogas recreativas en los últimos años, pero nunca antes había oído hablar de ese tipo de casos.