La lista de control para la atención médica de los adultos mayores


Mantenerse saludable es importante a cualquier edad, pero puede requerir un poco más de esfuerzo a medida que envejecemos. El riesgo de enfermedades crónicas como la demencia y la diabetes aumenta, y algunos problemas que una vez fueron solo una molestia pueden conducir a complicaciones graves.

Sin embargo, si organizas tus visitas de atención médica, te mantienes al tanto de las medidas preventivas, vigilas los primeros signos de enfermedad y manejas cuidadosamente cualquier dolencia, verás que es más fácil mantener una alta calidad de vida hasta bien entrada la vejez.

Consultamos a expertos, guías oficiales y la agenda que forma parte de la visita anual de bienestar gratuita de la Parte B de Medicare para elaborar una lista de verificación que puede ayudarte a estar al tanto de algunas de las tareas de cuidados de la salud más importantes a partir de los 65 años.

En casa

La alimentación saludable y el ejercicio regular son componentes clave de la salud a cualquier edad, y los adultos mayores no son una excepción. Ambos factores ayudan a reducir el riesgo de desarrollar enfermedades graves como la obesidad, las enfermedades cardíacas y algunos cánceres, de acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud. Agrega estos pasos simples a tu lista de verificación de salud:

Vacunas

Tal vez eres de los que piensan que las vacunas son principalmente para proteger a niños muy pequeños de enfermedades peligrosas durante toda la vida. Pero, las vacunas también son importantes para los adultos mayores.

“A medida que envejecemos y nuestro sistema inmunológico se vuelve menos efectivo, somos más susceptibles a las infecciones”, dice Deutchki. Las vacunas son una de las mejores herramientas para ayudar a mejorar la inmunidad y proteger contra las infecciones.

Los CDC recomiendan varias vacunas específicamente para adultos mayores:

Pruebas diagnósticas

Las pruebas diagnósticas pueden ayudar a prevenir la aparición de nuevas enfermedades crónicas o permitir una detección temprana, cuando son más tratables. Pero no vale la pena realizar todas las pruebas diagnósticas, y algunas que solías hacerte con frecuencia pueden suspenderse. Unas pocas pruebas básicas son una buena idea para todos, pero más allá de eso, las pruebas adicionales dependen de tus factores personales de riesgo, dice Deutchki.

Hazte estas pruebas:

Una pregunta más complicada es cuándo hacerse ciertas pruebas de detección del cáncer y cuándo dejar de hacérselas. Estas preguntas puedes abordarlas de mejor manera con tu  médico, dice Bradley. Te puede ayudar a clasificar tus factores de riesgo para varios cánceres y decidir si es probable que las pruebas te sean de beneficio.

Dependiendo de tu sexo, habla con tu médico acerca de estas pruebas:

Otras inquietudes sobre la salud

Además de las pruebas diagnósticas mencionadas arriba, hay algunas otras inquietudes sobre la  salud a las que debes prestar atención. Anótalo en tu lista y coméntalo con tu médico en tu próxima cita.

Salud mental. Según el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (National Institute on Aging), la depresión puede percibirse un tanto diferente en los adultos mayores que en las personas más jóvenes. Por ejemplo, la tristeza podría no ser el síntoma principal; es posible que te sientas cansado o molesto. La confusión o los problemas de memoria también pueden ser un signo, señala Bradley. Es posible que parezca que una persona padece de demencia cuando en realidad podría estar deprimida, dice ella. Si tu médico te diagnóstica depresión, los medicamentos pueden ayudarte, pero las investigaciones recientes sugieren que la terapia cognitiva conductual podría ser un mejor primer paso.

También puede ayudarte hacer ejercicio y buscar involucrarte en actividades sociales.

Salud sexual. Aunque ya no corras el riesgo de un embarazo no planificado, practicar el sexo seguro sigue siendo importante. “Las personas mayores corren el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual, incluido el HIV“, dice Bradley. Si eres sexualmente activo, habla con tu médico acerca de qué pruebas diagnósticas de infecciones de transmisión sexual debes realizarte.

La memoria. La enfermedad de Alzheimer es la quinta causa de muerte entre las personas mayores de 65 años y para 2050 se espera que casi 14 millones de personas mayores tengan Alzheimer. Algunas investigaciones sugieren que el ejercicio puede ayudar a mejorar la función cerebral y una buena salud del corazón también puede contribuir a la salud del cerebro.

Es importante hablar con tu médico si notas cambios en tu memoria o capacidad para hacer las cosas que solías hacer, pero los científicos no han podido desarrollar tratamientos que puedan detener o revertir la demencia una vez que comienza, dice Deutchki. Aún así, tu médico puede ayudarte a descartar otras causas posibles de cambios cognitivos, que incluyen afecciones distintas a la demencia y ciertos medicamentos recetados, como las píldoras para dormir.