Activistas piden la construcción de barreras protectoras en pozos de petroleo

Activistas urgen al Ayuntamiento de Los Angeles proteger a residentes que viven alrededor de estas operaciones petroleras
Activistas piden la construcción de barreras protectoras en pozos de petroleo
Marta Argúello con un grupo de activistas piden respuestas del ayuntamiento en cuanto a la protección medioambiental. (Suministrada)

Hace un año que Christian Guzmán se mudó a un apartamento en Wilmington, al sur de Los Ángeles, y dijo que ha notado la contaminación ambiental por doquier.

“Vivo cerca de la autopista 110 y la Calle Pacific Coast Highway y seguido se ven los camiones parados con el motor encendido cerca de la autopista”, dijo Guzmán, de 30 años. “También trato de usar mi bicicleta para ayudar al medio ambiente, pero es difícil por el olor a gas y pasar por los lugares de perforación de petróleo. Todo esto es un incremento de contaminación”, aseguró.

Por esta razón, Guzmán se unió a un grupo de activistas medioambientalistas el pasado jueves para protestar frente a la Alcaldía de Los Ángeles pidiendo se tomen pasos concretos ante estos temas.

Una de las demandas principales de los activistas—liderados por el STAND-LA & Climate Reality Project —es que se apruebe la creación de una barrera de 2,500 pies alrededor de pozos de petróleo activos para proteger la salud y seguridad de los residentes.

Los Ángeles es conocido como una urbe de los pozoz de petróleo de Estados Unidos, con más de 5,000 de estos activos  causando la peor calidad de aire en la nación, según la Liberty Hill Foundation .

Las áreas más afectadas por la perforación de petróleo son el Sur de Los Ángeles y Wilmington, esta última que cuenta con un significante número de refinerías.

“Pedimos a la Alcaldía que nos ayude porque necesitamos más protección alrededor de los pozo de petróleo, los que están cerca de parques, escuelas y cuidados de niños”, dijo Alicia Rivera, activista medioambientalista de Wilmington y sur Los Ángeles.

Rivera dijo que los residentes que viven alrededor de estas plantas de perforación petroleras enfrentan graves problemas respiratorios por la mala calidad del aire.

“Están inhalando los humos no solo de la extracción de petróleo, pero también cuando vacían los tanques de gas siempre hay vapores y contaminantes y [los camiones] permanecen prendidos por largo tiempo”, dijo Rivera.

Christian Guzmán llegó a la alcaldía de Los Ángeles para pedir que ayuden a la comunidad de Wlimington. (Suministrada)

La activista dijo que ya llevan años pidiendo esta barrera de protección al Ayuntamiento, ya que se rehúsan a prohibir la extracción del petróleo. Tras recibir apoyo inicial del presidente del Concilio Municipal, Herb Wesson, para crear un reporte sobre qué se puede hacer con las pozos, no han recibido respuesta alguna.

“Llevamos esperando el reporte desde febrero y solo nos dicen que no esta listo”, dijo Rivera. “Vemos que hay una falta de responsabilidad y respuesta del Ayuntamiento y del alcalde (Eric) Garcetti”.

Hace tres años, el Consejo de Ciencia y Tecnología de California, presentó un reporte que identifica que la extracción de petróleo es tóxica y formuló numerosas recomendaciones para proteger la salud pública de las prácticas de perforación peligrosas.

Estas incluían zonas de protección de la salud en torno a las operaciones de perforación—como las barreras—que protegerían a las comunidades que viven cerca de las operaciones de perforación.

Guzmán dijo que afortunadamente él solo padece de alergias desde que se mudó a Wilmington, pero conoce a personas que enfrentan graves enfermedades.

“Hay unos que tienen sangrado de la nariz, dolores de cabeza y hasta cáncer”, aseveró. “No solamente nos están dañando constantemente pero esto no va de acuerdo con los objetivos del alcalde de energía renovable y mejoría del medio ambiente”.

Pese a que California es considerado el estado líder en la proteccción del clima a nivel global, también es uno de los productores de petróleo más grandes del país. El petróleo producido en California es uno de los crudos más dañinos para el clima en el mundo, pero actualmente no hay planes para reducir la extracción. Durante la administración del gobernador Jerry Brown se han emitido más de 20,000 permisos para nuevas perforaciones.

Lo más grave es que muchos campos petroleros de California operan al lado de los hogares y las escuelas, liberando contaminantes tóxicos del aire que causan problemas de salud.

“Cada día que estas plantas operan están desechando carcinógenos que causan asma y problemas para la habilidad de producir otras enfermedades”, dijo Martha Argüello, directora de Physicians for Social Responsibility-LA.

Agregó que se estima que las refinerías del sur Los Ángeles y Wilmington están afectando a poco más de 6,000 personas que viven primordialmente en comunidades de color.

“El alcalde Garcetti se considera un líder medioambiental…Lo que nosotros le decimos es que si él cree que es un líder en la batalla contra el cambio climático, si no esta protegiendo a la gente más vulnerable pues no esta haciendo nada”, dijo Argüello. “En este aspecto el problema es que siempre a las comunidades de color, a las comunidades hispanas siempre la ayuda llega demasiado tarde”.