Nadal sobrevive a Thiem en el mejor partido del US Open

El español, vigente campeón, avanza a semifinales tras derrotar al austríaco Dominic Thiem por 0-6, 6-4, 7-5, 6-7 y 7-6 en el partido más largo del torneo
Nadal sobrevive a Thiem en el mejor partido del US Open
Nadal celebra la victoria ante Thiem.
Foto: Jason Szenes / EFE

FLUSHING MEADOWS – A veces parece que Rafael Nadal es indestructible. Aunque todo se le ponga en contra. Aunque pierda el primer set por 6-0 y del otro lado de la pista le lluevan hasta 18 aces. Aunque desaproveche cinco bolas de break en el quinto set. Aunque a sus 32 años juegue un partido de 4 horas y 49 minutos a casi 28ºC y un 70 de humedad.

Cualquier otro se hubiera hundido la madrugada del martes al miércoles en el estadio Arthur Ashe ante Dominic Thiem, un joven de 25 años que jugó un partido casi perfecto ante el número 1 del mundo, y aún así se quedó a las puertas de ser el primer austríaco de la historia en jugar una semifinal del US Open.

El que la jugará otro año más es el vigente campeón, Nadal, ante el argentino Juan Martín del Potro. Dos hombres que saben lo que es ganar en Flushing Meadows.

“La condiciones fueron duras, mucha humedad. El primer set fue muy difícil para mí, luego traté de sobrevivir en el partido y lo conseguí”, dijo Nadal sobre la pista inmediatamente después del partido ante Thiem.

“Lo siento mucho mucho por Dominic. Es un gran tipo, un buen amigo”, añadió. “Pero seguro que tendrá más oportunidades en el futuro”.

“El tenis a veces es cruel. Este partido no mereció un perdedor”, dijo Thiem. “Ahora estoy devastado, pero dentro de unos días miraré atrás y me daré cuenta de lo grande que ha sido este partido en esta pista”.

Siete puntos en seis juegos

El partido empezó en realidad en el minuto 25. El problema para Nadal fue que para entonces ya había perdido un set en el que sólo había ganado siete puntos. Un 6-0 en el que Thiem se mostró perfecto en todos los aspectos del juego: aces, derechas paralelas, reveses cruzados, restos profundos… parecía que sólo hubiera un jugador sobre la pista.

Nadal logró romper el saque de Thiem por primera vez en el octavo juego del segundo set. El austríaco respondió con otro break, pero no fue capaz de mantener su servicio en el siguiente juego y entregó el segundo set por 6-4. Empezaba un nuevo partido con un set en el casillero de cada uno.

El tercer parcial arrancó también muy igualado, con ambos tenistas defendiendo su servicio con apuros. Fue entonces cuando se vieron los mejores puntos, intercambios inverosímiles en los que Thiem destrozaba la pelota de derecha y revés, y Nadal se defendía con cruzados y paralelos a las líneas.

La agresividad de Thiem tuvo su fruto en el séptimo juego, cuando logró la primera rotura de servicio del set. Pero en el décimo, con 5-4 y sacando para llevarse el parcial, cometió una doble falta clave y no aguantó la presión de Nadal, que no sólo recuperó el break, sino que volvió a romper de vuelta para llevarse el set 7-5 cuando el público ya contaba con el tie-break.

Thiem, un martillo desde el fondo

Ver cómo se le escapaba el tercer set no apaciguó el brazo de Thiem, que siguió percutiendo desde el fondo de la pista y lograba ventaja en el cuarto parcial con un temprano break sobre Nadal. Pero dos juegos después el austríaco desaprovecharía hasta tres bolas de rotura que hubieran decantado el set de su lado.

En cambio, sería Nadal el que aprovechara su oportunidad para devolver la rotura en el octavo juego e igualar el set. Poco después se vivió uno de los momentos clave del partido: Nadal falló una bola en la red -que además seguramente se iba fuera si no la hubiera tocado- que le hubiera dado su primer match point con 6-5 y servicio de Thiem.

El tie-break del cuarto set se puso inmediatamente de cara para Thiem con 3-0, más agresivo y sin cometer apenas errores. Nadal trató de remontar, pero un intento de dejada al que Thiem llegó con facilidad –un recurso al que español recurrió demasiadas veces, con poca fortuna la mayoría de las veces-, y una bola de derecha clara a la red entregaron el set al austríaco (7-4 en el desempate).

Cinco bolas de break

El set definitivo arrancó con ambos jugadores defendiendo su servicio, pero con Thiem mucho más metido dentro de la pista con su saque y Nadal defendiéndose desde el fondo con apuros. Aun así, el español desaprovechó dos bolas de break en el quinto juego y otras tres (0-40) con 5-5.

Como no podía ser de otra forma, el partido se definió en un dramático tie-break en el quinto set en el que Nadal arrancó con un mini-break que supo ir administrando, con la ayuda de algún error de Thiem, hasta el 7-5.

El palco de Nadal, en el que además de su equipo y familia estaba de invitado el actor Ben Stiller, explotó de alegría mientras el Rey de la Tierra y su heredero se abrazaban sobre el cemento de la Arthur Ashe. Nadal saltó la red para consolar a su rival, que se despidió con una gran ovación de los espectadores que aún quedaban en el estadio de tenis más grande del mundo. Eran las 2:05 de la mañana en Nueva York.

Nadal y Thiem se abrazan al terminar el partido. / Foto: EFE
Nadal y Thiem se abrazan al terminar el partido. / Foto: EFE

Del Potro – Nadal en semifinales

“Juan Martín es un gran jugador, en hierba y en cualquier superficie. Pero el reto de jugar contra él en pista dura es aún mayor para mí. Él está jugando bien, así que tendré que jugar a mi mejor nivel para tener opciones en ese partido. Hoy en los últimos tres sets he mejorado mi nivel de tenis, así que espero estar preparado para el viernes”, comentó Nadal.