LAUSD: ‘La asistencia a clases es clave’


Para Macedonio Mendoza, la asistencia a clases de su hija —quien cursa el grado 11 en la escuela David Starr Jordan de Watts— es vital. Indica que es por eso que se encarga de llevarla todos los días.

“Cuando no va es porque está conmigo”, señala el padre de familia, que tiene una discapacidad física. “Ella se va a las 7:50 a.m. pero ahora ha quedado como una mala estudiante [por faltar a clase]”.

Debido a que su hija ha tenido al menos 16 faltas, su padre recibió ayer la visita del superintendente del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) Austin Beutner para conocer su situación en el marco del Día de la Importancia de la Asistencia a clases (Attendance Matters Day).

No obstante, Mendoza aclaró que aunque ayer su hija sí estaba en la escuela igual atendió al superintendente y a otros representantes del sistema.

“Me hablaron de recursos que podemos obtener”, dijo y agregó que la visita también tuvo que ver con el dinero que pierden las escuelas cuando los alumnos dejan de asistir.

La inasistencia es un problema significativo, sobre todo en escuelas de comunidades de bajos recursos como Watts, al sur de Los Ángeles.

Debido a que el gobierno estatal paga a las escuelas cada vez que los niños asisten a clases, esto se ha convertido en una prioridad para los distritos escolares.

Las estadísticas demuestran que durante el ciclo escolar 2016-17, el LAUSD perdió alrededor de $630 millones en ingresos ya que un 14.3% —o más de 80,000 estudiantes— faltaron 15 días o más, según un reporte del grupo de asesoramiento del LAUSD.

Por esta razón, el superintendente Austin Beutner lideró Attendance Day Matters, un evento anual donde las autoridades acuden personalmente a las casas de los estudiantes que faltan para intentar recuperarlos.

“Nos enfocamos en la asistencia diaria por la simple razón de que si los niños no están en la escuela, no pueden aprender”, señaló Beutner en la secundaria David Starr Jordan antes de visitar las casas cercanas.

“No es sorpresa que los estudiantes que faltan de manera crónica, lo que significa que pierden al menos 15 clases, corren el riesgo de no quedarse en la escuela”, dijo.

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La meta: menos ausentes

En mayo el superintendente dijo que él puede lograr que de 8,000 a 10,000 alumnos del LAUSD mejoren su asistencia porque asegura que el aprendizaje es muy importante. Incluso más importante que la perdida de ingresos.

“Nuestra meta es que tengan siete ausencias o menos”, dijo la doctora Michelle Castelo-Alfares, directora de servicios a los estudiantes en el LAUSD. “Estamos hablando con la comunidad para escuchar de ellos y de los estudiantes el porqué faltan a la escuela”.

Agregó que cada caso de ausencia es diferente pero en años pasados han logrado identificar problemas sociales, de salud, abuso de sustancias y falta de motivación como algunas razones para no ir a la escuela.

No obstante, menos ausencias significan un mayor rendimiento estudiantil.

“Le toma tres días a un estudiante ponerse al corriente por cada día que haya faltado”, dijo Castelo-Alferes.

Cuando los niños faltan de manera constante en preescolar, jardín de niños y primer grado, tienen menos probabilidades de poder leer a su nivel para el tercer grado, según el informe del grupo de asesoramiento del LAUSD.

Agrega que la asistencia irregular puede predecir mejor que los resultados de un examen para indicar si los estudiantes abandonarán la escuela antes de graduarse.

Castelo-Alferes dijo que todas las escuelas enfrentan ausentismo escolar pero que quizás las comunidades de bajos ingresos tienden a sufrir más ya que probablemente enfrentan problemas de vivienda, transporte o alimentación.

“En el LAUSD nos queremos asegurar que todos compartimos la responsabilidad. Queremos contactarnos con maestros, estudiantes y familiares y hacerles saber que la asistencia importa y cómo encontrar solución”, agregó.

Campañas de mejora y reconocimientos

Pero los estudiantes con asistencias casi perfectas también son reconocidos, según Castelo-Alferes. Representantes del LAUSD les dan una llamada telefónica para felicitarlos.

Durante el evento anual de recuperación del año pasado lograron hacer más de 250 visitas en diferentes escuelas y se contactaron a unos 5,300 estudiantes.

Se espera que la campaña de enviar postales por correo genere unos 270,000 días de asistencia adicional y $17 millones más en ingresos este año.

Castelo-Alfares indicó que el esfuerzo no termina aquí ni tampoco está apegado solo a las secundarias.

“Durante todo el año las primarias y escuelas intermedias realizarán sus propias visitas a estudiantes que faltan a clases.

Desde 2009 más de 5,000 estudiantes han regresado a la escuela, cuando comenzó el primer “Día de Recuperación del Estudiante”, según el LAUSD..