California lidera la lucha contra el cambio climático en la era Trump

California ha padecido la peor sequía en más de 1.000 años, seguida por devastadores episodios de lluvias torrenciales, que multiplicaron los desprendimientos de tierras y crearon las condiciones para los gigantescos incendios forestales de este año
California lidera la lucha contra el cambio climático en la era Trump
Mapa muestra lo extensor de la sequía en California. (Drought Monitor)

Pese a que la lucha contra el cambio climático dejó de ser prioritaria para el Gobierno desde la llegada de Donald Trump a la Presidencia, el estado de California se ha erigido en un referente mundial con compromisos tan ambiciosos como usar un 100 % de energía limpia en su red eléctrica en 2045.

Este acuerdo, aprobado recientemente por las dos cámaras legislativas estatales, está a la espera de ser firmado por el gobernador, Jerry Brown, quien la próxima semana será uno de los anfitriones de la Cumbre Mundial de Acción Climática, que se celebrará en San Francisco, por lo que se especula con un posible anuncio por su parte durante los próximos días.

Cuando el gobernador firme la ley, California se convertirá en la mayor economía del mundo con la meta de generar la totalidad de su electricidad de forma limpia“, explicó a Efe el senador estatal e impulsor de la medida Kevin de León. “De hecho, creo que lograremos este objetivo incluso antes, en 2035”, añadió.

El estado más poblado de EE.UU. ha sido uno de los que más ha notado durante los últimos años los efectos del cambio en el clima: California ha padecido la peor sequía en más de 1.000 años (2012-2016), seguida por devastadores episodios de lluvias torrenciales (2017), que multiplicaron los desprendimientos de tierras y crearon las condiciones para los gigantescos incendios forestales de este año.

El compromiso adquirido por este estado cobra si cabe mayor simbolismo dado el contexto a nivel nacional, donde la lucha contra el cambio climático, de la cual el expresidente Barack Obama (2009-2017) había hecho uno de sus pilares, ha sido prácticamente abandonada por la actual Administración liderada por Trump.

El episodio más sonado de este cambio de posicionamiento fue la retirada de EE.UU. del Acuerdo de París, adoptado por 195 países en 2015 y en virtud del cual Washington se comprometía a reducir para 2025 las emisiones de gases de efecto invernadero entre un 26 % y un 28 % respecto a los niveles de 2005.

Además, la Casa Blanca también ha anunciado medidas para eliminar el Plan de Energía Limpia contra las emisiones, recortar en políticas medioambientales, expandir las zonas abiertas a perforaciones petrolíferas, reducir los parques naturales y relajar las restricciones de emisiones a los vehículos.

En medio de todo ello, California ya obtuvo el 29 % de su electricidad el año pasado mediante fuentes renovables, lo que supuso prácticamente triplicar la cifra de 2007, gracias en gran medida a una industria que cada vez está apostando con más fuerza por la energía solar, eólica y geotérmica.

“Se necesitaba una ley para mostrar compromiso y motivar todavía más inversiones en el sector privado”, apuntó De León, quien explicó que una vez se supere la fecha límite de 2045, la ley contempla medidas punitivas para aquellos productores que no se hayan pasado completamente a la energía limpia.

La ley, que recibe el nombre de SB 100, prevé ir avanzando paso a paso de cara a la meta final, con un objetivo del 50 % de energías limpias para 2016; un 60 % para 2013; y finalmente el 100 % para 2045.

Ese 100 %, a su vez, debe incluir por lo menos un 60 % de energías renovables – solar, eólica, geotérmica, y generación hidroeléctrica de pequeña escala-, y un 40 % restante, que puede provenir de fuentes limpias pero no estrictamente renovables, lo que incluye nuclear, grandes hidroeléctricas, y plantas de gas natural que capturen y almacenen el dióxido de carbono.

Lejos del fuerte partidismo con el que las cuestiones medioambientales son a menudo tratadas en Washington, en California incluso el exgobernador republicano y actor de Hollywood Arnold Schwarzenegger apoyó la medida en Twitter: “Somos californianos. No esperamos. Construimos la economía del futuro aquí”, publicó.