Esto dejó la primera semana de la temporada de la NFL

Foto: Dylan Buell/Getty Images

Ha terminado la primera semana de la temporada 2018 de la NFL y con ella se han despertado ilusiones, roto corazones, pero eso sí, nadie dejó de emocionarse con el que quizá fue el mejor arranque de calendario en muchos años.

Actuaciones individuales que se transformaron en clásicos inmediatos como la del mariscal de campo de Green Bay, Aaron Rodgers, que lastimado y en medio partido, dio cátedra de lo que es un jugador de élite.

Pero vamos por parte, primero el ex estrella de los Jets, Ryan Fitzpatrick demostró que aún tiene gasolina en el tanque y no solo eso, sino que puede hacer de un equipo mediocre, uno contendiente y eso hizo al guiar a Tampa Bay a u a sorprendente victoria de 48-40 sobre Nueva Orleans.

El barbón conectó 21 de 28 pases para 417 yardas, 4 pases de touchdown y uno más por tierra, suficientes como para dar esperanza de una temporada decente a un equipo condenado a la ignominia, aunque los de enfrente, los Saints, encienden luces rojas por tener un inicio muy inesperado.

En Kansas City el novato Patrick Mahomes tomó el mando tras la marcha de Alex Smith a Washington (que no lo hizo nada mal) y se mostró muy seguro detrás del centro ante una defensiva con gran poderío como lo es la de los Los Ángeles Chargers.

En el triunfo de los Chiefs, Mahomes conectó 15 de 27 para 256 yardas y 4 anotaciones sin intercepciones, algo muy bueno para un novato que pudo sufrir pánico escénico muy fácilmente.

El caso de Rodgers es digno de estudio pues salió lastimado del partido contra Chicago y Green Bay pareció simplemente una caricatura.

El héroe de mil batallas regresó con el marcador en contra 20-0 y en poco más de un cuarto, arrastrando una pierna lastimada y con toda la presión encima, se las arregló para ganar el partido 24-23.

Pasan los años y Rodgers sigue siendo el mejor fuera de la órbita de Tom Brady y esta semana lanzó 30 pases, completó 20 y acumuló 286 yardas y tres anotaciones, estadísticas que muchos que juegan cada partido, envidiarían.