El océano es nuestra mejor solución para el clima

Es hora de colocar el futuro del océano que nos sustenta al merecido centro del escenario para garantizar el futuro de nuestro planeta y sus habitantes.
El océano es nuestra mejor solución para el clima

Para evitar las peores consecuencias del cambio climático, líderes estatales y empresariales, defensores del clima, y organizaciones filantrópicas deben reconocer de manera colectiva el papel vital que el océano juega en el ciclo climático de la Tierra. Un océano fértil y vigoroso tiene el potencial de mitigar algunas de las consecuencias negativas del cambio climático.

El océano se está calentando y se está acidificando a un paso alarmante, afectando de manera directa y negativa la integridad física, la seguridad alimentaria y el sustento de la gente alrededor del mundo, incluyendo la de los Californianos y de nuestros vecinos en otros estados de la Costa del Oeste de Estados Unidos. No es demasiado tarde para actuar, pero el tiempo apremia.

Más de 3,000 millones de personas dependen de los alimentos de origen marino para obtener su fuente primaria de proteína. El océano también absorbe alrededor de un tercio de las emisiones de dióxido de carbono y más del 90 por ciento del calor atmosférico adicional del planeta. Este papel de amortiguador ha sido beneficioso en el corto plazo, pero está cambiando el océano en maneras que no podemos ignorar más.

Si bien es cierto que los problemas que acechan a nuestro océano son complejos— y los enfoques que tomemos para enfrentar estas amenazas pueden diferir de un lugar a otro— la trayectoria básica para crear un mejor futuro para nuestro océano y nuestro clima es clara: Poner un alto a las actividades que nos causan el mayor daño y crear incentivos para las soluciones que produzcan el mayor bien.

Primero, cuidemos al océano que nos ha estado cuidando a nosotros. Una encuesta estatal de PPIC reciente muestra que amplias mayorías de residentes tanto de la costa como al interior de California reportan que la condición del océano y las playas es muy importante para el futuro económico y la calidad de vida de California. Desde pescadores hasta activistas comprometidos trabajando a favor del aire puro pasando por los afectados que luchan contra el aumento del nivel del mar en sus comunidades, ésta es tu lucha también.

Segundo, California ha sido pionera en soluciones demostradas para el sensato manejo del océano y de pesquerías. Necesitamos compartir lo que hemos aprendido en nuestro esfuerzo a lo largo de décadas para proteger nuestro océano y nuestros litorales, para así inspirar a nuestros colegas de todo el mundo a que refuercen sus aguas locales. Espacios marinos protegidos fuertemente, como la red estatal de áreas marinas protegidas de California, sustentan poblaciones saludables de vida silvestre, aumentan la biodiversidad, y brindan al océano una sólida oportunidad contra el cambio climático.

Tercero, debemos valorar y proteger el tremendo potencial de los ecosistemas costeros del “Carbono Azul”, incluyendo esteros de mareas, manglares, y pastos marinos, que almacenan hasta tres veces más carbono de la atmósfera que los bosques terrestres tradicionales, en gran medida porque almacenan carbono en sus suelos. Es motivo de preocupación el que hayamos perdido 30 por ciento de los lechos de praderas marinas globalmente durante los últimos cien años, y un 50 por ciento de los manglares en el curso de los últimos 50 años. Esta tendencia puede y debe revertirse por medio de un liderazgo proactivo que proteja y recupere estos ecosistemas sustentadores de vida y se sometan a cálculo en los mercados de carbono.

El estado de California es líder a nivel nacional y global en la adopción de soluciones para combatir el cambio climático. Con medidas que van desde la reducción de emisiones de efecto invernadero equivalente a sacar 12 millones de automóviles de la circulación hasta la creación de 100,000 empleos relacionados con la energía solar, estos son avances que los Californianos pueden celebrar. Sin embargo, en el esfuerzo por llegar más lejos y más rápido en la lucha contra el cambio climático, hemos estado ignorando una de las mejores soluciones que está justo en frente de nosotros: el océano mismo.

Cuando los líderes del clima del mundo se reúnan esta semana para la reunión inaugural de la Cumbre Global de Acción por el Clima en San Francisco tendremos una apertura para utilizar de manera completa esta desaprovechada oportunidad, que a menudo pasa a segundo plano en las conversaciones sobre el clima a nivel global. Es hora de colocar el futuro del océano que nos sustenta al merecido centro del escenario para garantizar el futuro de nuestro planeta y sus habitantes.

Meg Caldwell es directora adjunta de la David and Lucile Packard Foundation en Los Altos, California, donde encabeza el equipo de Océanos y Pesquerías de la Fundación dentro del Programa de Conservación y Ciencia.