Aprueban ley para pagar sueldos a becarios en oficinas del Congreso

La capital estadounidense es una de las más caras en EEUU, pero muchos jóvenes se trasladan a Washington en busca de experiencia y oportunidades para carreras de servicio público
Aprueban ley para pagar sueldos a becarios en oficinas del Congreso
Muchos becarios en el Congreso pasan hambre, o buscan empleos con pago, para cubrir sus gastos en Washington. Foto: María Peña/Impremedia

WASHINGTON— El Congreso aprobó este jueves un proyecto de ley que autoriza $14 millones en fondos para pagar salarios a los becarios en las oficinas de legisladores, tras una larga lucha de activistas que exigían igualdad de oportunidades, especialmente para estudiantes de minorías y de bajos ingresos.

La Cámara de Representantes aprobó la medida con 377 votos a favor y 20 en contra, siguiendo los pasos del Senado, que la aprobó anoche en una votación de 92-5.  La Casa Blanca dijo que el presidente Donald Trump firmará la ley.

Carlos Mark Vera, fundador del grupo “Paguen a Nuestros Becarios” (“Pay Our Interns”, POI), enarboló la causa de los becarios que, sin goce de sueldo, realizan numerosas labores de apoyo en las oficinas de ambas cámaras del Congreso.

Con esta ley, “el Congreso está abriendo las puertas de oportunidad a más jóvenes talentosos al pagarle a los becarios. Al apoyar miles de pasantías con pago, este nuevo fondo dará a estudiantes y jóvenes de minorías y de la clase trabajadora la oportunidad de trabajar en Capitol Hill y construir sus carreras de servicio público”, dijo Vera.

El activista explicó que, durante décadas, muchos estudiantes de bajos recursos tuvieron que rechazar oportunidades de trabajar en el Capitolio, mientras que otros se endeudaban o asumían múltiples trabajos para hacer frente al costo de vida en Washington.

La capital estadounidense se ubica como la séptima ciudad más cara en el país, y donde trabajar sin sueldo para un becario supone un sacrificio de al menos $6,000 por un periodo de tres meses, indicó POI.

En las calles de Washington, se les puede ver a los becarios alquilando bicicletas o caminando largas distancias hacia el Congreso, y saltándose comidas, para no vaciar sus magras cuentas de ahorro. Muy pocos estudiantes universitarios tienen suerte de conseguir pasantías con pago, subsidios o estipendios.

Con estos fondos, los becarios no tendrán que escoger entre perseguir su sueño de servicio público o pasar hambre porque, al igual que profesionales con goce de sueldo, también merecen compensación por su trabajo.

Según  POI, es inaceptable que los becarios acepten puestos sin pago a cambio de adquirir experiencia, porque “por si no lo saben, la experiencia no paga los cobros”.

Un informe reciente de POI indicó que sólo el 8% de las oficinas de legisladores republicanos, y el 4% de los demócratas les pagaban a sus becarios.

La legislación fue aprobada después de que un informe del “Centro Conjunto para Estudios Políticos y Económicos” (JCPES) revelara esta semana que aunque las minorías étnicas son el 38% de la población, éstas apenas conforman el 13,7% de los principales puestos del personal en la Cámara Baja.

Es decir, las minorías siguen teniendo una baja representación en el Congreso que, pese a progresos en la diversificación, sigue dominado por hombres blancos.

Vera dijo a este diario que otra de sus metas es iniciar un proceso formal para recabar información sobre quiénes y cuántos son los becarios en el Capitolio, para poder establecer normas que midan el éxito del programa.

Tras conquistar esta batalla, el siguiente reto de su grupo, agregó, es fortalecer un movimiento nacional a favor de los becarios, y asegurar que el nuevo programa en realidad ayude a los que más lo necesitan.