El alto costo del alquiler lleva a California a la pobreza

Estudio revela que el Estado Dorado tiene una de las tasas más elevadas del país
El alto costo del alquiler lleva a California a la pobreza
Dolores Gomez acude con regularidad a Caridades Catolicas para poder obtener alimentos. / Foto: Alejandro Cano

Cada jueves, Esteban Rubio acude al banco de comida de CityLink de la ciudad de Fontana para abastecerse de lo necesario: pan, proteína, lácteos, frutas y vegetales.

A sus 67 años de edad, tiene un un ingreso de 890 dólares al mes pero al tener que pagar 725 dólares por el alquiler de su departamento, además de gastos personales y básicos, este hombre depende de la ayuda comunitaria para subsistir.

Pensionado desde hace varios años, Rubio padece hoy de artritis, una enfermedad que al causarle dolor y rigidez en las articulaciones también le dificulta trabajar.

“Gracias a esta ayuda [comunitaria] comemos yo y mi esposa. La pensión no me alcanza para mucho así es que dependo de la donación de comida para vivir… La situación económica cada vez está más difícil pero ahí la vamos llevando”, comentó mientras esperaba a que los voluntarios del lugar le suministren alimentos.

Según Víctor Arias, encargado del programa de repartición de comida, cada semana asisten a más de 800 familias ya que además del banco de comida un grupo de voluntarios sondea la zona para repartir comida entre los
desamparados de la región.

“Sin duda alguna, el problema está aumentando. Todo está cada vez más caro y el poco ingreso que reciben estas familias se va en renta y gastos básicos”, dijo el encargado, de 33 años de edad.

A 15 millas al este de Fontana, en la ciudad de San Bernardino, radica Dolores Gómez. Ayer, la mujer de 75 años, acudió a la repartición de comida y ropa provista por la organización Caridades Católicas.

Sin ingreso mensual fijo y con alquiler mensual de 1,500 por una casa que, según indica, “está por caerse”, Gómez depende de la donación para comer, vestir y calzar.

“Sobrevivo gracias a Dios y a la poca ayuda que me da mi hijo. Trabajo en lo que sea, trabajé toda mi vida, fui la mil usos, pero por cuestiones del destino no he podido resolver mi problema con el Seguro Social”, cuenta.

Y mientras escogía una blusa y agarraba pan de molde, asegura que no recibe nada del gobierno. “Más bien recibo mucho de las organizaciones caritativas”, comentó.

Gómez revisa ropa que se ofrece a la comunidad. / foto: Alejandro Cano.

El techo: el Talón de Aquiles

Rubio y Gómez son solo dos de 7.5 millones de Californianos —19% de la población— que no cuentan con recursos económicos suficientes para cubrir los costos de las necesidades básicas, convirtiendo el estado en el más rico y más pobre del país a la vez.

Datos revelados esta semana por California Budget & Policy Center indican que California continúa teniendo una de las tasas de pobreza más elevadas en el país, estadísticamente empatada con los estados de Florida y Luisiana.

El estudio denominado Labor, Ingreso y Pobreza, elaborado por los expertos Sara Kimberlin y Esi Hutchful, indica que uno de los factores principales de la pobreza son los elevados precios de vivienda.

En California, más de la mitad de los arrendatarios pagan más del 30% de sus ingresos a la vivienda y casi un tercio de ellos está gravemente cargado de deudas ya que deben pagar más de la mitad de sus ingresos para mantener un techo.

El reporte
En base a la Medida de Pobreza Suplementaria (MPE), se reveló que en California los precios de alquileres medios aumentaron de 2006 a 2016 en un 13.2%; mientras que los ingresos anuales de trabajadores de tiempo completo —aquellos que laboran 35 horas o más a la semana— aumentaron solo un 4.1% durante el mismo periodo de tiempo.

¿Y los legisladores?

“Con casi 1 de cada 5 residentes (20%) que todavía lucha contra la pobreza, incluso cuando la tasa de desempleo ha disminuido sustancialmente desde la Gran Recesión, los californianos necesitan un fuerte apoyo de los líderes estatales y nacionales para permitir que más personas participen en los recientes avances de la economía”, indicó el estudio.

Sin embargo, las propuestas de los legisladores federales cambiarían los apoyos públicos clave de maneras que reducirían el apoyo a familias y personas que luchan contra la pobreza, añadió el estudio.

De hecho, el Congreso está considerando una propuesta para recortar fondos e imponer nuevos requisitos de trabajo a las personas que reciben asistencia alimentaria a través del programa de Asistencia de Nutrición Suplementaria (SNAP), como parte de la Ley Agrícola que se espera se apruebe este mes.

Los voluntarios de CityLink ayudan a casi 800 familias por semana. / foto: Alejandro Cano.

Exacerbando la situación, la administración del presidente Donald Trump propuso una nueva regla de “carga publica” para los inmigrantes que soliciten la residencia, algo que pondría en serio riesgo la posibilidad de obtener la residencia permanente.

Bajo la regla todo inmigrante que haya recibido o esté recibiendo asistencia pública podría no calificar para alivios migratorios.

“Estos cambios de política propuestos darían como resultado un menor número de familias y personas que accederían a los apoyos públicos que necesitan para satisfacer las necesidades básicas críticas, lo que probablemente aumentaría la ya inaceptablemente alta tasa de pobreza de California”, señaló el reporte.

Otro factor que aumenta el precio de vivienda en California es la Proposición 13, aprobada por los votantes en 1978. Ésta limita los ingresos de impuestos sobre vivienda a las municipalidades lo que significa que para las ciudades es más valioso construir centros comerciales o bodegas que complejos de vivienda.

Hoy ya existen esfuerzos por reformar esa proposición.

La enmienda “Ley de financiación de las escuelas y las comunidades locales de California”, propuesta por la organización Escuelas y

Comunidades Primero, ha recibido más de 860,000 firmas y podría calificar para estar en la boleta en las elecciones de noviembre de 2020.

La enmienda resultaría en que compañías con 50 o más empleados pagarán $11,000 millones adicionales por año en impuestos a la propiedad para beneficio de las comunidades y escuelas locales.

Rubio y Gómez pertenecen a un sector de la población directamente impactado por la problemática: la comunidad de la tercera edad.
Según la Fundación familiar Kaiser, en Washington DC., 1 de cada 5 personas de la tercera edad en California viven en la pobreza. “Al menos de hambre no nos morimos”, concluye Gómez con resignación.