Microsoft desarrollará programas de Inteligencia Artificial para ayuda en crisis humanitarias

La empresa de software compromete $40 millones para ello en cinco años
Microsoft desarrollará programas de Inteligencia Artificial para ayuda en crisis humanitarias
Microsoft tiene en marcha ya tres proyectos para usar IA para resolver problemas sociales, ecológicos y humanitarios./Archivo

En los casos de los cada vez más frecuentes desastres naturales las tecnologías de Inteligencia Articificial (IA) permiten mejores previsiones, detectar las primeras señales de desastre además de localizar y analizar rápidamente las infraestructuras que permiten la llegada más veloz de ayuda a los damnificados. Es software para salvar muchas vidas.

Esta es una de las muchas aplicaciones de la IA, una tecnología  de simulación de procesos de inteligencia humana por parte de una máquina que puede aprender, corregirse razonar y en cuyo desarrollo lleva tiempo trabajando, entre otras compañías, Microsoft. Esta empresa de software anunció el lunes que va a dedicar buena parte de los recursos que tiene en este campo al desarrollo de la acción humanitaria.

Coincidiendo con la semana de apertura de sesiones de la Asamblea General de la ONU la empresa anunció que dedicará a ello $40 millones de dólares para poner especial énfasis en tecnologías de IA para recuperaciones en zonas de desastre, atender a necesidades de niños, proteger a refugiados y personas desplazadas además de velar por los derechos humanos.

Brad Smith, presidente y responsable de asuntos legales de Microsoft, explicó en un blog  este programa que es parte de un esfuerzo en buscar soluciones a los grandes retos de la sociedad y que tiene otras acciones en marcha: “IA por la Tierra” (para hacer seguimiento del cambio climático) e “IA por iniciativas de accesibilidad”. En total se dedicarán $115 millones en los próximos cinco años a estos tres programas.

La empresa estará seleccionando Organizaciones No Gubernamentales y organizaciones humanitarias para financiar con becas, inversiones en tecnología y asociaciones para combinar su experiencia en esta tecnología con la de acción de estos grupos.

El objetivo es demonstrar nuevas aplicaciones, buscar soluciones que aporten resultados y encontrar socios con los que expandir proyectos iniciales.

En conversación telefónica con este diario, Smith se hizo eco de las preocupaciones que hay en el desarrollo de la IA y sus aplicaciones.

“Hay aspectos que pueden preocuparnos como el potencial del reconocimiento facial y el uso por parte de algunos gobiernos. Es una cuestión muy compleja y tenemos que ser cuidadosos”, reconoció con un ejemplo.

En un libro que ha publicado la empresa y del que él es coautor del prefacio, The Future Computed, se admite que las nuevas tecnologías abren la puerta a posibles problemas sociales como el diseño y uso responsable de la tecnología, la seguridad, el establecimiento de principios éticos para proteger a los humanos y el impacto en el empleo, entre otros temas. Microsoft cree que quienes como ellos desarrollan esta tecnología tienen que trabajar con gobiernos, académicos, negocios y la sociedad civil entre otros.

En este momento la industria de la tecnología tiene que hacer equilibrios entre las posibilidades que abre la Inteligencia Artificial y el hecho de que algunas de estas pueden ser muy invasivas, tener consecuencias no planeadas y en cierto momento peligrosas. Microsoft ha identificado seis principios éticos que guíen su trabajo — justicia/honestidad, confianza, privacidad y seguridad, inclusividad, transparencia y responsabilidad–.

Smith asegura que hay que “movernos más rápido a la hora de tener una conversación sobre una ética en esta cuestión. hay que acelerar y ver acción en una codificación ética que se aplique a empresas, leyes…”. Tiene prisa porque en este momento “se pueden salvas vidas y podemos hacerlo hoy”.

Este alto ejecutivo de Microsoft se muestra optimista ante el que puede ser el mayor reto tecnológico de la historia y del que el responsable final es el humano porque es su proceso mental el que se programa en una máquina. “Puede contribuir a una mejora del mundo pero hay cuestiones que resolver: como aplicarla con el sentido de la responsabilidad y las leyes y regulaciones de los gobiernos que tienen que jugar un papel indispensable”.

Dado que las máquinas tendrán la inteligencia que los humanos creen, a la hora de eliminar los sesgos y hacerla IA más inclusiva (evitar el llamado implicit bias) “se tienen que mejorar los datos que se manejan y se tienen que diversificar los equipos de trabajos que crean las herramientas”, explica Smith.