Inmigrante demanda a ICE por darle una golpiza cuando se negó a ser informante

Pide una compensación monetaria por el daño sufrido y los gastos médicos; preocupa que ICE tenga en marcha una política de informantes
Inmigrante demanda a ICE por darle una golpiza cuando se negó a ser informante
Carlos Rueda Cruz, un joven inmigrante venció sus miedos y se atrevió a presentar una queja contra el ICE por golpearlo cuando se negó a ser informante. (Foto suministrada).

Un inmigrante mexicano entabló una queja legal contra el Servicio de Migración y Control de Aduanas (ICE) y el Departamento de Justicia (DOJ) alegando que agentes de la migra lo golpearon, lo asaltaron y lo detuvieron después de que se negó a ser un informante y denunciar a otros indocumentados.

“Estoy un poco nervioso, con miedo a represalias, pero decidí demandar porque los abusos que me hicieron los agentes de migración, no estuvieron bien”, dice Carlos Rueda Cruz, de 28 años.

La queja legal (preludio de una demanda) exige una compensación por $750,000 dólares por el maltrato sufrido el año pasado durante las visitas que tenía que hacer cada mes a las oficinas de ICE en Sacramento.

El joven inmigrante, padre de tres hijos de 10 años, 9 años y un bebé de nueve meses, fue arrestado por ICE el 3 de marzo de 2017 cuando iba a su trabajo como colocador de techos en Sacramento, donde vive con su familia.

Carlos Rueda con sus dos hijos menores. (Foto suministrada).

Lo fuerzan a ser ‘soplón’ de la migra

“Me detuvieron como a las 5:30 de la mañana, como a ocho cuadras de mi casa. Los agentes de ICE ya me venían siguiendo”, dice.

Ese mismo día, los agentes de migración lo soltaron, pero con una condición muy específica, tendría que convertirse en un soplón del ICE.

“Querían que cada mes me presentara a las oficinas de migración en Sacramento y delatara a mi gente, dar nombres de inmigrantes indocumentados con condenas criminales, o que se involucraran en actividades como manejar ebrios o que era sujetos de deportación”, señala.

“Tenía tanto miedo que de momento pasó por mi mente convertirme en un informante, pero le dije a mi esposa ‘yo no puedo hacerle eso a mi raza. No puedo’”, recuerda.

“Cada vez que iba a las citas me encomendaba a Dios porque tenía bien claro que no iba a denunciar a nadie. Los agentes me gritaban y me amenazaban con deportarme a mí y a mi familia si no les daba información”, narra.

Carlos Rueda con su madre. (Foto suministrada)

Arrestado y deportado

Cuando los agentes de migración se fastidiaron porque Carlos no les llevaba ningún dato que les permitiera detener a otros inmigrantes, decidieron darle una lección y lo arrestaron el 26 de septiembre de 2017 amenazándolo con la deportación.

Según dice la queja legal a la que La Opinión tuvo acceso, cuando se negó a firmar su orden de deportación, debido a que no tenía un abogado y no la entendía por estar en inglés, dos agentes lo empezaron a atacar y le doblaron las manos atrás de su espalda. Un tercer agente le estrelló la cara en la mesa, y un cuarto trató de forzarlo a poner sus huellas dactilares.

Cuando él empezó a gritar y llorar muy fuerte, los agentes pararon, pero lo mandaron a la cárcel de Elk Grove, donde ICE renta un espacio al Departamento del Sheriff.

Al día siguiente, lo llevaron a las oficinas de ICE, donde de nuevo lo forzaron a firmar su deportación. Cuando se negó, un agente le golpeó la cabeza contra la mesa, y dos más se le fueron encima y le dieron rodillazos en las costillas y costados. Esta vez, los agentes lograron forzarlo a poner sus huellas en la orden de deportación, lee la querella.

En la queja se menciona que después de la golpiza le negaron atención médica.

Cuando estaba bajo custodia del ICE, Carlos contactó al abogado en migración de San Francisco, Luis Ángeles Reyes Savalza, quien logró parar su deportación debido a que la firma de dicha orden fue obtenida de manera ilegítima. El 21 de noviembre de 2017 salió libre.

El abogado subraya que darán seis meses al ICE para que responda la queja y pague la compensación exigida. De lo contrario archivarán la demanda.

“Si no tenemos respuesta, vamos a hacer una demanda federal. No es posible que lo hayan golpeado y amenazado con la deportación por no fabricar historias y traicionar a su comunidad”, dice el litigante.

“Hasta el momento Carlos sufre las consecuencias de la violencia ejercida en su contra, dolores en el cuerpo, problemas para dormir y el trauma del abuso”, dice el defensor.

Carlos con su esposa, dos de sus hijos y su abuelo. (Foto suministrada)

Llegan al extremo

Comenta que nunca le había tocado que a un inmigrante le exigieran ser informante del ICE. “El FBI empleó esas técnicas con la comunidad musulmana en uno de los periodos más oscuros de nuestra historia, pero es algo sin precedentes que el ICE las use”, enfatiza.

“Hemos solicitado que se nos informe de las políticas sobre informantes que tiene el ICE.  Al parecer tienen todo un manual. Es muy preocupante. Y debe quedar claro que no deben creer esas promesas de que los van ayudar arreglar su estatus migratorio o suspender la deportación a cambio de ser informantes y denunciar a otros inmigrantes”, señala el abogado.

Se trata de la Visa S para informantes de ICE. “Pero desde que se creo, se han dado como a dos docenas. Así que lo mejor es no confiarse de sus promesas”, indica.

Dice que a través de la red de línea de respuesta rápida para los inmigrantes que operan las 24 horas, han delatado la política de informantes del ICE, para que estén enterados por si algo como lo de Carlos sucede.

Petición de asilo

Hace ver que una vez en libertad, solicitaron el asilo político para Carlos, quien fue víctima de persecución y amenazas en Michoacán, México. Esa fue la razón por la que este joven padre vino por primera vez al país hace cinco años.

“Conseguimos una entrevista de miedo creíble y la pasó. Le dieron un permiso de trabajo y tendrá una audiencia preliminar el 4 de septiembre de 2019.

El defensor dijo que su cliente no tiene antecedentes penales de ningún tipo.

Richard Rocha, portavoz de ICE dijo que no podía comentar sobre asuntos en litigio.