Un hombre de México afirma tener el pene más grande del mundo

Le gustaría convertirse en estrella porno en Estados Unidos, pero fue deportado en 2011

Roberto Esquivel Cabrera, tiene 54 años y vive en la ciudad de Saltillo, en el noreste de México.

Con un pene de 18.9 pulgadas, Cabrera cree que tiene el pene más grande del mundo, y espera ingresar al Libro Guinness de los Récords, que en la actualidad no tiene representada esta categoría.

En septiembre de 2015 sí recibió el reconocimiento de la World Record Academy, que medía su pene de 18,9 pulgadas de largo y una circunferencia de 10 pulgadas. Cabrera dice que una vez pesó su miembro y que pesaba dos libras.

Recientemente, Barcroft TV entrevistó a Cabrera y se citó con él para ir al hospital para hacerse radiografías de su pene.

Aunque Cabrera se mostró reacio a quitarse todas las vendas se le hizo una tomografía computarizada que confirmó que su pene real es de aproximadamente 7 pulgadas de largo.

Contrariamente a lo que la gente pueda pensar, tener un miembro así de grande no es nada fácil. Conlleva muchas dificultades, admitió Cabrera:

“No puedo hacer nada, no puedo trabajar. Soy discapacitado, así que quiero que las autoridades me declaren discapacitado y me brinden apoyo”, declaró a news.au en 2015.

Según el artículo, Cabrera sobrevive con la asistencia social y busca comida y materiales en los vertederos. No tiene amigos y dice que la gente lo evita. Su pene también ha sido una desventaja para su vida amorosa, ya que las mujeres tienen demasiado miedo a tener relaciones sexuales con él. Mientras que su pene puede ponerse erecto (aparentemente, permaneciendo del mismo tamaño cuando lo hace), es demasiado grande para hacer posible la penetración.

A pesar de todo esto, Cabrera afirmó sentirse satisfecho con la forma en que las cosas se han dado y ha rechazado múltiples intentos médicos para reducir su pene para que pueda llevar una vida normal.

“Estoy contento con mi pene”, le dijo a Barcroft. “Sé que nadie tiene el tamaño que tengo en el mundo”.

Espera algún día volver a los Estados Unidos, donde cree que las personas son más “liberales” y donde podría encontrar a una mujer dispuesta a lidiar con su tamaño y convertirse en una estrella porno.

Sin embargo, eso podría ser difícil, dado que fue deportado de EE.UU en 2011 por, según alega Barcroft, numerosos cargos de exposición indecente.