Entra USMCA, sale NAFTA

Entra USMCA, sale NAFTA
Foto: Win McNamee / Getty Images

Donald Trump llegó a la presidencia diciendo que el Tratado de Libre comercio de América del Norte (NAFTA) era un ”desastre” porque perjudicaba a Estados Unidos. Ahora tiene un nuevo acuerdo, con nuevo nombre, unas pocas actualizaciones y más que nada, la posibilidad de clamar victoria por otra promesa cumplida.

El Acuerdo Estados Unidos, México y Canadá (USMCA) es el resultado de intensas negociaciones con el lado canadiense al borde de la medianoche para el pacto comercial. En juego estaba un movimiento de más de 1.2 billones de dólares entre las naciones norteamericanas.

Para Trump el momento tiene un sabor a triunfo político. El cambio de nombre es el mayor logro y el símbolo de lo que tiene para mostrar. En cuanto al acuerdo, tiene para todos los gustos, como es de esperar en una negociación de este tipo. Es posible que tenga consecuencias no intencionadas. Todo está en los detalles de un documento muy complejo.

Los trabajadores estadounidenses y canadienses se beneficiarán de que por lo menos el 40% de los autos fabricados en la región estén hechos por obreros con un salario de al menos 16 dólares por hora. Por otra parte, esto puede hacer que los vehículos sean fabricados fuera de la región y paguen un arancel si es económicamente rentable.

El USMCA quiere mejorar en donde NAFTA fracasó como en el Medio Ambiente y los derechos de los trabajadores mexicanos, alentando la creación de sindicatos. Incluye áreas nuevas como la protección a la propiedad intelectual en la era digital y refuerza las prácticas de patentes de biotecnología y servicios financieros. Además, actualiza el proceso de disputas comerciales.

El sector agrícola fue uno de los estremecidos con NAFTA. El nuevo acuerdo se logró saldando a último momento las diferencias entre EEUU y Canadá. Hay que ver el impacto que tendrá sobre México.

Es una buena señal que el gobierno entrante en México de Andrés Manuel López Obrador, haya sido parte de la negociación para ver con buenos ojos el resultado final. Según el futuro canciller de AMLO, Marcelo Ebrard, el acuerdo facilita la intervención de los gobiernos para incluir a la empresa pequeña y mediana.

Se cree que la firma del USMCA será uno de los últimos actos del actual presidente mexicano, Enrique Peña Nieto. El Congreso estadounidense debe ratificarlo en 2019, para lo cual la Casa Blanca ya tiene un estrategia para evitar que el interés local desmenuce la negociación del Ejecutivo.

Se supone que a partir del 2020 se verán los resultados del acuerdo. Lo importante es que haya sobrevivido la integración iniciada con NAFTA. Incluso cuando todavía se hable de economía regional y se ignore el fenómeno migratorio que contribuye al crecimiento de las economías.

Hay analistas que ven el nuevo pacto como más ladrillos a la “fortaleza América”. USMCA es la culminación de la visión trumpiana de “Primero América”. Suena muy bien para la reelección, aunque habrá que ver en acción cómo es para el desarrollo de América del Norte.