Crueles condiciones de detenidos en Adelanto

Un reporte oficial, de los inspectores del propio gobierno, señala graves deficiencias y abusos luego de realizar una visita sorpresa a la prisión de inmigrantes

Una inspección sorpresa en el Centro de Detención para inmigrantes de Adelanto, ubicado en el condado de San Bernardino, reveló “serias violaciones a las reglas federales relacionadas a la salud y seguridad de los detenidos”.

El reporte hecho tras la visita, recomendó a la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE) que resuelva estos problemas lo antes posible.

El documento, que detalla las deficiencias en este centro —donde hay más de 1,900 inmigrantes detenidos— fue publicado este martes por el Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) e incluye detalles espeluznantes sobre la falta de atención médica, abuso de castigos y falta de interés en el bienestar de los allí encarcelados.

Un ejemplo: aunque Adelanto ha sido sede de un suicidio y al menos siete intentos de suicidio por ahorcamiento —de los cuales al menos tres han sido con sábanas— los inspectores encontraron sábanas trenzadas y colgadas en numerosas celdas y falta de atención de los agentes acerca de este asunto.

El centro de Adelanto es operado por el grupo GEO. / Archivo

Esto está expresamente prohibido por los Estándares de Seguridad para Detenidos que datan de 2011 y a los que Adelanto, como otros centros de detención manejados por empresas privadas, están sujetos a cumplir. ICE contrata con GEO para detener a más de 1,900 inmigrantes en esas instalaciones.

Otro problema grave, según el reporte, es el uso y abuso de las celdas de segregación y aislamiento, una situación que ha sido repetidas veces denunciada por grupos externos y que —por lo visto— no ha tenido solución.

El reporte del Inspector General (OIG) revela que no se siguen las reglas al determinar si un detenido debe ir a una celda de aislamiento, utilizadas generalmente para castigar por mala conducta, transgresión de las reglas o para la propia protección del individuo.

“Durante nuestra visita a Adelanto encontramos a 14 detenidos en segregación disciplinaria y todos ellos fueron colocados allí inapropiadamente, sin que hubiera un fallo en su contra previo al castigo”, indicó el reporte oficial.

En silla de ruedas

Un caso especialmente grave es el de un detenido discapacitado en silla de ruedas que pidió ser colocado en una celda aislada como medida administrativa temporal. En vez de ello, fue trasladado a una celda de castigo y dejado allí por nueve días sin que nadie lo asistiera a moverse de su silla para dormir en la cama o cepillarse los dientes.

“Durante nuestra visita, nos dimos cuenta que su cama y artículos de tocador estaban todavía en su bolsa de llegada y el personal médico que debe visitarlo cada día pasaban mirando la celda y estampando su hoja de visita sin evaluar su condición”, explica el reporte.

Los inspectores también observaron que varios de los segregados eran encadenados con grilletes y esposas durante su traslado de una celda a otra, cosa que no se justifica en cada caso y “no se ciñe a los estándares de ICE”.

OIG recordó que la detención de ICE no es de calidad penal sino civil y los detenidos en ese lugar no están allí por una condena criminal sino en espera de un proceso de deportación u otros procesos migratorios.

Otro problema en segregación era la falta de materiales y explicación en idiomas diferentes al inglés para detenidos en esas celdas. Los inspectores encontraron a un detenido ciego y de habla hispana que no comprendía las razones por las cuales lo habían colocado en la celda.

“Los dientes se caen esperando una cita…”

Los estándares de salud aprobados por el gobierno federal para los centros contratados, como Adelanto, incluyen acceso a atención médica y dental adecuadas, pero el reporte revela que esto no se cumple.

Uno de los peores ejemplos se observó en el área dental pero, en general, los inspectores hallaron que “no hay acceso a la atención adecuada”.

“Los detenidos están en listas de espera durante meses y a veces años para recibir cuidado dental, resultando en pérdida de dientes y molares y extracciones innecesarias en algunos casos”, explica el documento.

Los dentistas que trabajan en el lugar solo hacen limpiezas y exámenes, pero hace cuatro años que no arreglan una caries, se reveló en entrevistas con el personal médico.

“Un detenido reportó haber esperado ocho meses para la extracción de una muela y a otro le quitaron la muela equivocada”, apunta el reporte.

El reporte señaló deficiencias en el área de atención dental para los detenidos en dicha instalación.