Las razones por las que afirman que Trump miente sobre cómo acumuló su fortuna

Una investigación del NYT revela cuatro formas en que el padre del presidente volvió millonario a su hijo
Las razones por las que afirman que Trump miente sobre cómo acumuló su fortuna
Donald Trump
Foto: Getty Images

El presidente Donald Trump siempre ha presumido que acumuló su fortuna dadas sus buenas dotes como negociador, pero en realidad todo comenzó desde que tenía tres años de edad, cuando ya “ganaba” $200,000 dólares al año.

En una actualización sobre su primer reporte sobre cómo el mandatario logró avanzar en los negocios, el New York Times demuestra que a los ocho años de edad, el mandatario ya era millonario.

Cuando tenía 17 años, su padre le había dado la propiedad parcial de un edificio de apartamentos de 52 unidades y, poco después de graduarse de la universidad, recibía el equivalente de un millón de dólares al año de su padre.

En total, el republicano, quien siempre se jacta de su capacidad en los negocios recibió $430 millones de dólares, a través de cuatro acciones de su padre, Fred Trump, comenzando con hacerlo un empleado asalariado, su administrador, propietario, consultor y banquero.

El padre del presidente Trump le dio dinero a su hijo para comprar acciones, para sus primeras oficinas en Manhattan y para renovar esas oficinas, además de su participación en varias sociedades.

Aunado a ello, le dio cheques por $10,000 dólares de Navidad, los ingresos de lavandería de sus edificios, los fondos fiduciarios para transferirle sus negocios y a sus hermanos vivos.

La mayor jugada financiera que apuntaló el imperio del presidente Trump ocurrió en 2004, en un negocio que comenzó en 1995 sobre múltiples complejos inmobiliarios, incluidos 65 edificios de apartamentos que reportaron con un valor en de $41 millones de dólares, pero nueve años después reclamaron un valor de $675 millones de dólares.

Todo se hizo a través de fideicomisos donde se mintió sobre el valor real de las propiedades para evadir impuestos, pero luego obtener ganancias con el valor real de los inmuebles, explica la investigación.

Los beneficiados con ese esquema de fideicomisos eran Fred Trump y su esposa Mary, al menos en apariencia, pero al final el presidente Trump y sus hermanos terminaron obteniendo los recursos.

Las propiedades están en Brookly, Queens, Staten Island y Manhattan.