Huerto escolar: un edén para los niños de Inglewood

Programa busca combatir la obesidad infantil y construir escuelas, familias y comunidades más saludables
Huerto escolar: un edén para los niños de Inglewood
Los pequeños se divierten al aire libre y aprenden sobre ciencia, alimentación y más. / fotos: Jorge Luis Macías

El rostro de Luis Herrera era de sorpresa y admiración. A sus 6 años de edad, nunca antes había estado expuesto a jugar con la tierra.

Bien portado y en fila, el menor esperó su turno para que la maestra Ann Garrell le diera la oportunidad de trasplantar una mata de lechuga.

“A mí sí me gusta la lechuga”, dijo el pequeñín. “Mi mami la pone en los tacos”.

Luis y sus compañeros de la escuela primaria Kelso Elementary de Inglewood estaban felices al plantar en un pequeño huerto frutas y verduras como coliflor, rábanos, brócoli, kale, col roja y albahaca.

Los alumnos plantan variedades de vegetales. / Foto: Jorge Luis Macias.

El huerto es auspiciado por la Asociación Americana del Corazón (AHA) y su programa Teaching Gardens (Jardines de Enseñanza).

Hace una década Kelly Meyer inició con dicho programa diseñado para combatir la obesidad infantil y construir escuelas, familias y comunidades más saludables.

La obesidad en los más pequeños es uno de los problemas de salud más caros en Estados Unidos. Un tercio de los niños estadounidenses tienen sobrepeso o son obesos, lo que los pone en mayor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.

“La American Heart Association está adoptando un nuevo enfoque en la lucha contra la obesidad infantil”, dijo Elena de la Cruz, portavoz de la AHA. “Nos hemos asociado con la activista de nutrición infantil y filántropa Kelly Meyer para crear los Jardines de Enseñanza plantados en escuelas primarias de todo el país, que se convierten en laboratorios de aprendizaje de la vida real para que los estudiantes aprendan lo que significa ser saludable”.

Dirigidos a alumnos de kínder hasta el quinto grado, mediante estos pequeños huertos, se instruye a los niños a plantar semillas, cultivar plantas en crecimiento, cosechar el producto y, finalmente, comprender el valor de los buenos hábitos alimenticios.

“Querido diario, hoy es el cumpleaños del jardín y vamos a tener mucha alegría. Doy gracias por tenerlo. Con amor: Kayla”, escribió una pequeñita en su libreta de apuntes, mientras que una compañera se preparaba para plantar rábanos.

“Las lecciones con temas de huertos enseñan nutrición, matemáticas, ciencias y otras materias mientras los niños se divierten al aire libre y trabajan con las manos”, dijo Kelly Meyer. “A lo largo de los años hemos podido cambiar la manera en que Estados Unidos piensa y consume alimentos”.

Según la AHA, mantener un peso saludable durante la niñez es importante para la salud del corazón.

Varios estudios muestran que el 60% de menores con sobrepeso, entre los 5 y 17 años, tienen al menos un factor de riesgo para desarrollar una enfermedad cardiovascular a lo largo de su vida.

Los estudiantes escriben sobre su experiencia en los jardines. / foto: Jorge Luis Macias.

Un niño obeso, además, tiene un 80% de probabilidad de serlo durante el resto de su vida. La obesidad infantil puede causar problemas de salud significativos, como desarrollar diabetes Tipo 2, asma, apnea, estrés psicológico y baja autoestima.

Matthew Gallimore, un doctor de los Jardines de la Enseñanza de AHA, indicó que en la actualidad hay 500 Teaching Gardens en todo el país; de ese total, 55 están en Los Ángeles.

“Las escuelas y los distritos escolares son nuestros aliados en este programa… Parte de nuestra labor es encontrar fondos para implementarlo en el máximo número de escuelas y nos gustaría seguir creciendo”, señaló el doctor.

Desiertos de comida

“[Teaching Garderns] Se trata de un programa educativo para que los niños vean de dónde viene la comida”, dijo Jorge González, administrador de la primaria Kelso y quien estuvo presente hace una década en el primer huerto que se plantó en la escuela que se ubica en una zona de concreto total —frente al Fórum de Inglewood.

En el lugar hay poca o nula vegetación y árboles, además de la contaminación del aire y ruido persistente de aviones que aterrizan en el LAX.

“El programa también busca desarrollar la curiosidad de los niños por plantar una semilla, regarla y cuidarla, hasta que ellos mismos puedan recolectar con sus propias manos el fruto o el vegetal sembrado”.

Elena de la Cruz, comentó que, indistintamente de su procedencia racial o étnica, los padres de familia quieren que sus hijos sean saludables y que tengan buenos hábitos alimenticios.

“Sin embargo, el acceso a una dieta saludable, especialmente para muchos padres latinos o afroamericanos, es problemático debido a factores sociales, económicos y físicos de su entorno”, dijo.

Por ejemplo, muchas de las áreas de la ciudad donde viven niños hispanos y afroamericanos son “desiertos de comida” donde no se vende verduras frescas o su costo es mucho más alto que acudir a un restaurante de comida rápida.

“El acceso a medicina de prevención y de educación sobre riesgos y cambios de hábitos también puede ser problemático”, añadió. “Si un barrio es inseguro será difícil que niños y adolescentes caminen, jueguen y corran para hacer el ejercicio físico diario recomendado”.

Los Ángeles cuenta con 55 Teaching Gardens./ foto: Jorge Luis Macias.

Los riesgos pueden evitarse

Frente a la ausencia de una dieta saludable y el hecho de que miles de personas evitan consumir vegetales —sobre todo los niños— el doctor Matthew Gallimore dijo que son tres los factores que contribuyen a las enfermedades cardiovasculares en los latinos: la diabetes, la obesidad y la presión alta.

“La buena noticia es que el 80% de las enfermedades cardiovasculares pueden prevenirse con hábitos nutritivos y de actividad física que pueden mantener [las enfermedades] a raya”, dijo.

De hecho, la AHA recomienda controlar la presión de la sangre, el colesterol y los niveles de azúcar; así como dejar de fumar, comer saludable, reducir el peso corporal y ser activo físicamente..