Pico-Union da la bienvenida a centro de recuperación para indigentes

Mientras otros lugares rechazan albergues para indigentes, la comunidad se une para ayudar a crear centro de ayuda para personas sin hogar
Pico-Union da la bienvenida a centro de recuperación para indigentes
El centro de recuperación para desamparados esta localizado en el área de Pico/Union. (Jacqueline García)

Mientras en diferentes zonas de Los Ángeles se han realizado marchas y protestas en oposición al establecimiento de albergues para desamparados, vecinas del área de Pico-Union se unieron para dar vida a un centro de recuperación para indigentes.

“Nos enteramos que necesitaban voluntarias y venimos porque nos gusta ayudar a nuestra comunidad”, dijo Irma Zamora. “Nos agrada ayudar a quien lo necesita y no nos ofendemos que lleguen desamparados a este lugar”.

La construcción del centro, que tomó tan solo seis meses, estuvo a cargo de organizaciones y voluntarios, liderados por la National Health Foundation (NHF).

El lugar esta dirigido a los desamparados que salen de los hospitales y no tienen a dónde ir para recuperarse. El sitio cuenta con 27 recámaras y 62 camas, una sala y un comedor donde hay alimentos disponibles a toda hora del día. Las sillas mecedoras en el porche y las macetas le dan el ambiente de un hogar familiar.

“Yo creo que este centro sí es bueno porque cuando uno sale del hospital no tiene donde ir”, dijo Hilda Rivera, otra  voluntaria.

El grupo de voluntarias posa frente a una recámara del centro que cuenta con cortinas hechas por ellas. (Jacqueline García)

Por cuatro fines de semanas consecutivos, el grupo de 10 mujeres pintó las paredes, cortó y cosió 15 pares de cortinas para el centro

“No había máquina y yo me traje la mía. No tengo carro pero pedí que me trajeran y aquí unas cortaron las telas y otras cosimos”, dijo Rivera, orgullosa de ver su trabajo en las ventanas.

Ellas dicen que están mas a gusto ahora que se ha creado este centro—localizado frente a un parque sobre la Calle 18 cerca de la Calle Union—porque antes el lugar estaba baldío y daba paso a visitas no deseadas.

“Era preocupante porque había indigentes y borrachos y por aquí pasan niños para ir a la escuela”, dijo María Díaz, otra voluntaria. “Ahora esta es una forma de seguridad porque tendrá vigilancia las 24 horas al día”.

Felicita a la comunidad

En un momento cuando vecindarios como Koreatown y Venice le están dando la espalda a la creación de viviendas para indigentes, la directora de NHF, Kelly Bruno, felicitó a la comunidad de Pico-Union por recibir con brazos abiertos a quienes lo necesitan.

“Queremos convertir el claro NIMBY [No en mi patio trasero] en YIMBY [Sí en mi patio trasero]”, dijo Bruno en referencia al conocido término en inglés NIMBY que se usa cuando comunidades no quieren nada que ver con los desamparados.

Detalló que desde el principio involucraron a la comunidad para darles a conocer lo que planeaban hacer en su vecindario. Y los vecinos no se oposieron, al contrario, se ofrecieron para ayudar.

El centro tiene un estilo tipo familiar para que los pacientes se sientan más a gusto que en un hospital. (Jacqueline García)
El centro tiene un estilo tipo familiar para que los pacientes se sientan más a gusto que en un hospital. (Jacqueline García)

“Solo porque eres un indigente no significa que no quieras ir a un lugar digno para recuperarte”, dijo Bruno. “Aquí contamos con cuartos semiprivados, una sala y un comedor estilo familiar”.

El asambleísta Miguel Santiago dijo que esta es una gran oportunidad que ayuda a los hospitales y al estado, mientras mejora las comunidades.

“Puedes gastar $250 dólares por noche en este lugar o puedes gastar más de $3,000 dólares por noche en un hospital [de California]”, explicó. “No solo se va a ahorrar dinero, pero el resultado es el mismo o mejor”.

Estadísticas demuestran que los cuidados de recuperación en los hospitales son demasiado caros y los desamparados tienden a utilizarlos en mayor número que los pacientes regulares, a veces extendiendo sus estadías por el doble de lo normal.

Sin embargo, al salir y sin tener un lugar para recuperarse, muchos indigentes terminan de regreso en las salas de emergencia en 30 días. Al tener centros de recuperación, no solo se reduce el impacto financiero en los hospitales pero también se reduce la readmisión de pacientes hasta en un 50%.

Representantes de organizaciones que aportaron y funcionarios de la ciudad y el condado cortaron el listón de inauguración. (Jacqueline García)

La supervisora Hilda Solís, quien representa el área, dijo que en el condado de Los Ángeles unas 7,000 personas adictas a las drogas duermen en las calles. Otras 13,000 tienen enfermedades mentales serias y unas 750 sufren del HIV/sida.

“El cuidado recuperativo, el amor y la compasión mantendrá los costos bajos para el condado y los contribuyentes…Este es un programa comprensivo que se ofrece aquí y me gustaría ver más en el condado de Los Ángeles”, dijo Solís. “A los vecinos doy gracias por dar amor y compasión para hacer de este un lugar muy lindo”.

El alcalde Eric Garcetti dijo que para terminar con la indigencia se necesita hacer trabajo en grupo. “Este proyecto es un ejemplo inspirador de lo que podemos realizar cuando nuestra comunidad se levanta y trabaja junta”, dijo el alcalde.

El centro esta programado para que funcione en su totalidad a partir del primero de noviembre y los pacientes serán elegidos entre los 60 hospitales que tienen asociación con NHF. Los pacientes estarán en el centro recuperándose por un periodo de una a dos semanas, donde también recibirán opciones posteriores de vivienda y empleo.

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