“No somos un brazo de migración”, dice el sheriff de Los Ángeles, Jim McDonnell

El titular buscar reelegirse al cargo este 6 de noviembre
“No somos un brazo de migración”, dice el sheriff de Los Ángeles, Jim McDonnell
El sheriff de Los Ángeles, Jim McDonnell busca la reelección en el cargo. (Araceli Martínez/La Opinión).

El sheriff de Los Ángeles, Jim McDonnell, en campaña para reelegirse en el cargo, afirma, que sus agentes no son – ni quieren – ser vistos como un “brazo de migración”.

En entrevista con La Opinión, sostiene que prueba de ello es que se salieron del programa 287 (g) que convertía a los agentes del Sheriff en agentes del Servicio de Migración y Control de Aduanas (ICE). “Tampoco compartimos información sobre las víctimas y testigos, ni preguntamos por el estatus de migración”, asegura.

Pero ¿cuál es entonces la relación entre el Departamento del Sheriff de Los Ángeles y el ICE?

“La mitad de nuestra población en las cárceles está esperando un juicio, y la otra ha sido condenada por un crimen. De acuerdo con las leyes estatales, ICE solo puede interactuar con los condenados por crímenes serios y violentos que están a punto de ser liberados y que potencialmente pueden regresar y hacer daño en la comunidad”, precisa.

“Al darles acceso solo a esos presos, evitamos que ICE vaya a perseguirlos a las calles. Los agentes de ICE no tienen acceso a andar merodeando y caminando por nuestras cárceles. Tienen una oficina que no está a la vista del público”, enfatiza.

Dice que su oponente en la contienda lo trata como el “chico malo” contra los inmigrantes. “Es lo opuesto. Yo quiero que ICE se enfoque en quienes son una amenaza para la comunidad. A los inmigrantes, les quiero decir que no tienen nada que temer. La gran mayoría de ustedes son muy trabajadores y quieren una mejor vida para ellos y sus hijos. Nuestro trabajo es proveerles seguridad”, sostiene el sheriff.

Y menciona que sus padres son inmigrantes irlandeses. “Recuerdo como tuvieron problemas para sentirse parte de este país. Yo quiero ayudar a quien quiera que venga de otros países a ser exitoso”.

 

El sheriff Jim McDonnell dice que tiene el liderazgo para sacar adelante al Departamento del Sheriff de Los Ángeles. (Araceli Martínez/La Opinión).

El sheriff McDonnell aclara que trabajó para que se hicieran algunos ajustes a la ley Santuario, SB54 antes de ser firmada por el gobernador Jerry Brown. “Como propuesta de ley buscaba prohibir que los policías locales trabajaran con sus aliados federales en la lucha contra el terrorismo, el tráfico sexual y otros crímenes muy serios. Pudimos trabajar con el gobernador y su oficina para tener una ley Santuario que balanceara la seguridad pública con la confianza pública”, precisa.

Sus prioridades si es reelecto

Si es reelecto como sheriff  de Los Ángeles, ¿cuáles serían sus prioridades?

“Quiero continuar las reformas, ser un defensor de aquellos con enfermedades mentales, problemas con el abuso de drogas, la población sin hogar y trabajar con otros para encontrar respuestas a los problemas más apremiantes”, indica.

McDonnell fue electo sheriff de Los Ángeles después de 29 años de carrera en el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) y de ser jefe de la Policía de Long Beach por cinco años. Su trabajo en un reporte para hacer un cambio que pusiera fin a la violencia en las cárceles, hizo que lo invitaran a lanzarse como candidato a sheriff hace cuatro años.

Eran momentos en que el Departamento estaba sumergido en un escándalo de grandes proporciones y la credibilidad estaba por los suelos. Su antecessor, Lee Baca, y un número importante de sus allegados estaban siendo juzgados por obstruir una investigación del FBI sobre los abusos en las cárceles del condado.

“En cuatro años hemos recorrido una distancia considerable, pero el trabajo no se ha terminado. Hemos restaurado la confianza del público, devuelto el brillo a la placa y mejorado el trato a la población carcelaria”, señala.

“Me siento muy orgulloso porque estamos operando la cárcel más grande de Estados Unidos con 17,000 presos, y como consecuencia la más grande institución de salud mental en el país”, dice.

Detalla que el 31% de la población presidiaria (5,200 presos) están seriamente enfermos.

Ahonda diciendo que la AB 109, la ley estatal de realineación carcelaria que entró en vigor en 2011, cambió el tipo de población en las cárceles de los condados. “Antes solo teníamos gente esperando un juicio, que no duraba más de un año en las celdas. Ahora tenemos casi 500 sentenciados a cinco años o más, y hasta un hombre condenado a 42 años. No fuimos construidos para eso, y es un gran desafío porque nuestra población es ahora complicada y medicamente frágil. Nos hemos adaptado lo mejor que podemos”, expone.

Dice que los crímenes violentos y a la propiedad van a la baja en el condado. “Esto no pasó por accidente, sino que nuestros 18,000 agentes están trabajado para hacer una diferencia”, afirma.

Sobre su contrincante, dice que no tiene la experiencia para ocupar el cargo.

“¿Qué ha hecho en 32 años para hacer del Departamento del Sheriff de Los Ángeles un mejor lugar? Todo lo que ha hecho es criticarme”, resalta.

“Ahí están mis credenciales para que las comparen con las de mi oponente. He trabajado muy duro para estar donde estoy, y tengo mucha confianza en mi liderazgo para hacer avanzar el Departamento del Sheriff. Con mi oponente como líder, iríamos para atrás”, observa.

Y subraya que es mucho lo que está en juego. “Es crítico que tengamos en el Departamento del Sheriff una gente con experiencia, que se haya sentado en todas las sillas, y tenga una trayectoria de trabajo que lo ampare”, subraya.

McDonnell confía que mantiene la misma pasión con la que se inició patrullando las calles en 1981. “Mi motivación por servir y hacer las cosas mejor para los angelinos no ha cambiado en 37 años”, afirma sonriendo.

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