Latinos votan de a “mentiritas” para poder hacerle de “verdad” cuando les toque ir a las urnas

Agencia prepara a futuros ciudadanos y los instruye en qué hacer al llegar a las urnas
Latinos votan de a “mentiritas” para poder hacerle de “verdad” cuando les toque ir a las urnas
La agencia proinmigrante TODEC hace simulacros de voto entre las personas que participan en sus programas de ciudadania. (Alejandro Cano/Especial para la Opinion)

Uno a uno, las personas pasan a las urnas. Marcan la papeleta y hasta reciben una calcomanía de que votaron.

Pero todo es de a “mentiritas” y una forma de enseñar los pasos básicos al emitir un sufragio para gente que nunca ha votado en una elección de Estados Unidos.

Y es parte de un esfuerzo de la organización TODEC con sede en Perris para enseñarle a los futuros electores latinos a votar.

Luz Gallegos, directora de programas comunitarios de TODEC, dijo a La Opinión que los talleres exponen al futuro votante al proceso, desde cómo registrarse, cómo y dónde votar, hasta recordarles de futuras elecciones.

Una persona vota de a “mentiritas” en un simulacro electoral organizado por la agencia TODEC en Perris. (Alejandro Cano, Especial para La Opinión)

Votando de  “mentiritas”

“Hacemos que voten de mentiritas, tenemos urnas, les damos boletas y les informamos de sus derechos como votantes. Lo que no deben hacer cuando van a votar, como votar por correo, en fin, todo lo necesario para que cuando ya puedan hacerlo de verdad no tengan problemas, ni confusión”, comentó Gallegos. “Al final les damos una calcomanía que dice “futuro votante””.

En un sketch informativo, miembros de TODEC les enseñan a los nuevos votantes las reglas que se deben obedecer al momento de votar. Los votantes no pueden vestir ropa en apoyo a algún candidato o partido político, tampoco pueden interactuar entre si al momento de estar en la urna, ni mucho menos compartir ideas o intentar persuadir a otros votantes a que elijan a un candidato en particular.

Si la boleta se rompe o se daña, el votante tiene el derecho de pedir otra. Todas las urnas deben ofrecer acceso a personas con problemas de movilidad y deben tener representantes que responderán a todas las preguntas que el votante pueda tener.

Una de las que participó recientemente de este tipo de simulacros electorales es Elvia Avalos.

A pesar de ser analfabeta, a mujer de 67 años de edad aprobó recientemente su examen de ciudadanía, lo que la coloca a un paso de naturalizarse como ciudadana estadounidense, y poder votar.

Avalos, originaria de Michoacán, México, dijo que se memorizó las respuestas de 100 preguntas escuchando un disco compacto provisto por la organización TODEC, con sede en Perris.

“Cuando entré sola a la entrevista me sentí con mucho miedo, pero me encomendé al Santísimo y dije pues ya estamos aquí, así es que pa’lante”, comentó contenta Avalos. “La mujer me preguntó quién era el padre de la nación, y pues me confundió porque yo me sabía la respuesta pero con otra pregunta, yo sabía que Washington era el primer presidente, y pues estuve bien”.

Junto con su esposo Juan Manuel Avalos, de 65 años de edad, ella participará en la ceremonia de naturalización a realizarse el próximo 23 de octubre en el centro de convenciones de Los Ángeles. El matrimonio Avalos prometió registrarse para votar justo al concluir la ceremonia, como han aprendido en las clases que imparte TODEC.

“Hemos vivido en el país por más de 30 años y nunca nos interesó hacernos ciudadanos, más bien nunca nadie nos motivó como lo hizo esta organización. Aquí nos dieron la preparación y la guía para lograr el sueño. Ahora a votar”, dijo Avalos.

Ciudadanía y voto

Los Avalos ya saben cómo participar en el proceso electoral gracias a talleres educativos impartidos desde hace meses por la organización TODEC. Y es que a pocas semanas de las elecciones generales, grupos cívicos como TODEC redoblan esfuerzos por aumentar la participación electoral de los latinos.

Gallegos dijo que en estas elecciones está en juego muchos factores, pero el másimportante es la seguridad de la condado de Riverside el 32.5 por ciento de los votantes registrados son de esta etnia. Por su parte, en el condado de San Bernardino el 37.6 por ciento de los votantes registrados son latinos.

Una instructora de TODEC explica a los asistentes a su clase cómo votar. (Alejandro Cano, Especial para La Opinión)

 

Gallegos añadió que el futuro votante debe estar consciente por quien votar, debe analizar las propuestas e ideas de los candidatos, y no debe dejarse llevar por el sentimiento y darle el voto a un candidato solo por el apellido. Gallegos tiene la confianza de que el voto latino, conocido como el gigante dormido, despertará.

La realidad dicta que hay demasiado en juego en estas elecciones, incluyendo cuál partido tomará el control del Congreso. Solamente en California existen siete distritos liderados por el partido republicano que podrían ser ganados por candidatos demócratas. Gallegos confía en que así será, pero solo si el votante latino acude a las urnas.

Otro sector de la población que Gallegos espera salga a votar son los milenios latinos, jóvenes que tienen un común denominador con otros sectores: la educación.

“Yo confío en que estos jóvenes votarán porque su futuro está en juego, sabemos que hay candidatos de la derecha con ideas que afectarán a la educación, si eso no los motiva entonces no sé qué lo hará”, comentó Gallegos.

Datos indican que los latinos milenios conforman el 44 por ciento de los votantes elegibles. No por nada organizaciones como NextGen de California han invertido más de 3.5 millones de dólares para organizar a estos jóvenes y motivarlos a que acudan a las urnas.

Si el factor educación no motiva al latino a salir a votar, Gallegos espera el efecto Trump lo haga.

“Para nosotros es personal. Esta lucha es personal. Si no nos gusta la realidad actual pues hay que salir a votar”, concluyó