Espacio de promoción/Trabajadores latinos temen las consecuencias de la Proposición 6

Podrían perderse hasta 68,000 empleos e instan a decir “No on Prop 6” como una inversión para el futuro
Espacio de promoción/Trabajadores latinos temen las consecuencias de la Proposición 6
Trabajadores durante un proyecto de ampliación en una autopista local. (Jorge Luis Macias/Especial para La Opinión)

Irma Ibarra, de 46 años y originaria de Zacatecas, y Alberto García, quien nació en la ciudad de México y tiene 43 años son parte de la fuerza laboral latina en la industria de la construcción que se verían seriamente afectados si los votantes no rechazan la Proposición 6.

La propuesta republicana que revocaría una ley que aumento en 12 centavos los impuestos a la gasolina y los costos de la matrícula vehicular, acabaría con los fondos para proyectos vitales de transportación, pavimentación de carreteras y baches en las calles, y el refuerzo de puentes.

El peligro de la Proposición 6 tanto para Ibarra -miembro del sindicato de Obreros Locales 652 de Santa Ana- como García -de la Unión de Obreros Locales 300- se encuentra en la hipotética pérdida calculada de 68,000 empleos.

“Yo tengo un mes descansando y espero que pronto me llamen a un nuevo proyecto”, dijo Irma. “Por ahora, no tengo problemas, porque gracias a Dios pude ahorrar para cuando disminuyera el trabajo”.

Durante tres años, Irma participó en los trabajos de ampliación de carriles en la rusta estatal 91, en el área de Corona. Ese proyecto donde se instalaron carriles de peaje, entre 2014 a 2017 tuvo una inversión de 1,400 millones de dólares.

Los trabajadores de proyectos de transporte temen la pérdida de empleos si se aprueba la Proposición 6. (Jorge Luis Macias/Especial para La Opinion)

Gracias a su empleo, esta madre soltera de dos hijos pudo comprar su casa y llegar a tener ingresos cercanos a los $120,000 dólares anuales. Para lograrlo, debía trabajar muchas horas extras, a fin de sacar adelante a sus hijos Joselyn y Marc.

“Muchos pueden pensar que sería mejor pagar menos por la gasolina y el registro del automóvil, pero a la larga van a pagar más”, dijo Ibarra. “Si no hay proyectos de ampliación y mejoras de las carreteras, habrá más congestionamiento y uno va a tardar más en llegar al trabajo, al médico y a todos lados por quererse ahorrar
unos cuantos dólares al año”.

Por su parte, Alberto, padre de cuatro hijos y empleado de la compañía Security Paving de Sylmar, dijo sentirse preocupado por la Proposición 6, porque calcula que de los 400 empleados, la mitad de ellos podrían ser despedidos ante la falta de proyectos de construcción.

“Si no hay proyectos no hay trabajo para nosotros, y aunque haya planes pero sin fondos no hay nada”, indicó este trabajador. “Yo ni quisiera imaginarme el caos que se podría venir; por eso hay que votar no en la Proposición 6”.

Alberto refirió que llegó a Estados Unidos en 1993 y, debido a su condición migratoria solamente pudo trabajar en un restaurante y después en la industria de la costura; después contrajo matrimonio y pudo arreglar sus papeles y conseguir desde hace nueve años su empleo actual como obrero.

“Nos pagan bien en la industria de la construcción”, dijo. “Tenemos buenos beneficios, siempre tengo mis 40 horas aseguradas y la familia está contenta”.

Alberto indicó que le diría a la gente que vote no a la Proposición 6 y lo tomara como una inversión a future “porque por ahorrar 60 a 80 dólares en un año, todo ese dinero lo tendrás que usar en comprar llantas nuevas porque las carreteras no se repararán, se va a dañar la suspensión de tu auto y perderás calidad de tiempo para pasar con tu familia porque estarás atorado en el tráfico”.