Espacio de promoción/ Critican abuso del sistema de iniciativas electorales con la Proposición 8

“Los pacientes de diálisis ya sufren demasiado como para crearles un ambiente hostil’, dice el coordinador médico de una clínica de tratamiento renal
Espacio de promoción/ Critican abuso del sistema de iniciativas electorales con la Proposición 8
DeWayne Cox padece insuficiencia renal y debe recibir tratamientos de dialisis constantentemente. (Suministrada)

“Deberíamos de tratar a los demás como quisiéramos que nos trataran a nosotros”, afirma Mike Travi, coordinador médico de una clínica de diálisis en Laguna Hills, donde atienden semanalmente a unos 75 pacientes.

“La parte más difícil de una diálisis en los pacientes es el trato humano”, dijo Travi, quien se opone a la Proposición 8. “Solamente quisiera que alguien se ponga en los zapatos de quienes están luchando cada semana por tener una segunda oportunidad de vida”.

La medida, considerada como un abuso del sistema de iniciativas, presuntamente busca limitar las ganancias de las clínicas de diálisis en California, pero sus opositores consideran que es parte de una estrategia del sindicato United Heakthcare Workers West (UHW) para presionar a que se sindicalicen sus empleados.

Según los detractores de la Proposición 8, las clínicas de diálisis de California están altamente controladas por reguladores estatales y federales que proveen informes de calidad acerca de todas las instalaciones. Las clínicas son inspeccionadas y evaluadas regularmente con base en 376 indicadores.

Además, los Centros federales de Servicios de Medicare y Medicaid afirman que las clínicas de California superan a las de otros estados, tanto en calidad clínica como en satisfacción de los pacientes.

“Mis pacientes y sus familiares son mis amigos”, añadió Travi. “Ellos ya de por sí sufren demasiado física, emocional y espiritualmente como para abrumarlos con una propuesta horrible que pondría en riesgo el cierre de muchas clínicas que necesitan para sobrevivir; no entiendo por qué crear un ambiente hostil para los pacientes y empleados [de las clínicas de diálisis]”.

30 millones de personas padecen insuficiencia renal

La alta presión sanguínea provocada por años de malos hábitos alimenticios y comidas saturadas de grasa y sal terminaron por dañar la salud de DeWayne Cox.

La alta presión sanguínea provocada por años de malos hábitos alimenticios y comidas saturadas de grasa y sal
terminaron por dañar la salud de DeWayne Cox. (Suministrada)

 

Este cineasta afroamericano de 55 años de edad, quien en sus ratos libres es conductor de Uber, dijo que gente de su raza, al igual que los latinos tienen mayores probabilidades de sufrir de diabetes, hipertensión y problemas renales.

En efecto, en Estados Unidos, datos de la Fundación Nacional del Riñón señalan que las personas de ascendencia hispana tienen 1.5 veces más probabilidades de tener insuficiencia renal que los estadounidenses de raza blanca.

“Yo crecí viendo a mis abuelos preparando comidas con salchichas, salchichón y tocino”, declaró Cox. “Era comida muy rica, pero después de años me di cuenta del daño que le había hecho a mi salud”.

De acuerdo con Denise Anderson, de la Fundación Nacional del Riñón, en Estados Unidos hay 30 millones de individuos que tienen enfermedades renales crónicas y muchos de ellos ni siquiera lo saben, aunque los investigadores no entienden completamente por qué los hispanos están en mayor riesgo.

Sin embargo, el 10 por ciento de los latinos tiene diabetes, la principal causa de enfermedad renal en la que pueden jugar un papel importante la presión arterial alta, la dieta alimenticia, la obesidad y el acceso a la atención médica.

Y, en la presentación de los argumentos en contra de la Proposición 8, Phillip Bautista, presidente de la Asociación Americana de Enfermeras de California, indicó que los pacientes de diálisis tienen insuficiencia renal y están muy enfermos.

“Requieren diálisis tres días a la semana, cuatro horas cada vez para que trabajen sus riñones y eliminar las toxinas del cuerpo”, precisó Phillips. “Estos pacientes no pueden sobrevivir sin tratamientos regulares; la Proposición 8 reduce peligrosamente el acceso a la atención y pone en riesgo a los pacientes vulnerables”.