Trump no cumple con su deber

Trump no cumple con su deber
Foto: Jeff Swensen/Getty Images

El Presidente tiene la obligación de ser una figura unificadora para cerrar las brechas en la nación en tiempo de división. Situaciones extremas de odio requieren condenas públicas extraordinarias y gestos que acompañen la tristeza y la indignación ante el odio.

Este fue un fin de semana ensangrentado por diferentes incidentes violentos, causados por tres blancos supremacistas. Un individuo armado en el condado de Jefferson, Kentucky, mató a dos afroamericanos en un comercio después de haber intentado irrumpir a una iglesia, sin éxito por estar las puertas cerradas. Otro individuo que envió 15 paquetes explosivos a demócratas -incluyendo 3 a la cadena noticiosa CNN, fue arrestado. Otro sujeto mató 11 personas en una sinagoga de Pittsburgh.

Pero el presidente Donald Trump amaneció el lunes escribiendo desde su twitter que “Hay un gran enojo causado en parte por los reportes inexactos y hasta fraudulentos de las noticias. Los Medios de Noticias Falsas, los verdaderos Enemigos del Pueblo… Ellos pueden hacer mucho para apagar la llama del Enojo y la Indignación y podremos traer todas las partes a la Paz y Armonía. ¡Deben Terminar las Noticias Falsas!”

Sí, el Presidente leyó escuetas declaraciones llamando a la unidad y condenando el antisemitismo. Pero inmediatamente proclamó, apasionado, un mensaje muy diferente en sus mítines de campaña. La cercanía de las elecciones lo tiene a Trump en una gira ininterrumpida por las comunidades y los estados donde, según los cálculos políticos, la motivación de su base política puede significar la diferencia.

Por eso el país puede estar bajo una ola de atentados explosivos y el presidente cuestiona la seriedad de las “bombas” porque los blancos son demócratas y ninguna de ellas explotó. De todas maneras sigue insultando a Hillary Clinton a pesar de que un trumpista fanático la haya querido asesinar. Olvida que la falta de eficacia del atentado no demerita la intención.

Trump cree que sus votantes lo quieren ver como un combatiente. Toma la piñata de los medios y le da con saña y crueldad, aunque no tengan nada ver. Sigue, porque en el pasado esta táctica le dio resultado. Sí, tuvo cierto éxito en erosionar la credibilidad de los medios.

La única respuesta del Presidente es tratar de destruir a quien él percibe como sus enemigos. Así debilita las bases democráticas del país.

La ola de atentados se da en un ambiente caldeado de odio, en que los seguidores del Presidente marchan gritando “los judíos no nos reemplazarán.” En un entorno donde incita al miedo por una falsa “invasión” de la caravana de hondureños que quieren pedir asilo, las declaraciones de Trump crean un caldo de cultivo propicio para la violencia.

Trump apuesta cada vez más al odio y la división de los estadounidenses para su provecho personal. La liviandad con que toma los hechos ocurridos para no interrumpir su calendario electoral es vergonzosa. Su arropamiento de terroristas domésticos en su base politíca es intolerable.

Y eso no es una noticia falsa.