Editorial: Bienvenido López Obrador

López Obrador esperó este momento durante 12 años
Editorial: Bienvenido López Obrador
Andrés Manuel López Obrador, presidente electo de México.
Foto: EFE

México comienza una nueva etapa con la toma de poder del presidente electo Andrés Manuel López Obrador. El sábado es el fin de una agonía de seis años marcados por la corrupción y la violencia. Es un cambio bienvenido, repleto de desafíos, pero lleno de esperanzas para la nación vecina.

Habrá que ver si el gobierno de AMLO cumple con la ambiciosa promesa de pasar a la historia como la Cuarta Transformación de México, junto a la Independencia, la Reforma y la Revolución. Es posible que en seis años sea imposible cumplir con esa aspiración, pero que nadie pueda decir que no lo intentó.

Desde el momento en que ganó la elección AMLO empezó a empaparse del pragmatismo que es necesario para gobernar, pero que es imposible para ganar elecciones. El caudillo en él se está adaptando a convivir con la figura del Presidente.

De esta manera, militares y marinos no se regresan a los cuarteles tal como estaba anunciado. La estructura de seguridad se modifica pero permanece lo que era una fuente de violación a los derechos humanos. A los corruptos se les ofreció otro camino que no sea la cárcel. Y ha conformado una consejo de asesores que lo rodea con aquellos que denunció una vez como la mafia del poder. Así AMLO retrocedió de varios compromisos electorales.

El sector privado lo mira con desconfianza a pesar de asegurarle a los empresarios que la inversión privada, e incluso la extranjera, es necesaria para el desarrollo, especialmente para proyecto importantes de infraestructura. AMLO se dedicó a mostrar que no es el demonio socialista que va a hacer de México otra Venezuela como se lo acusó durante la campaña.

López Obrador esperó este momento durante 12 años. Es una figura carismática que rompe la continuidad de políticos que fueron elegidos mayormente por el electorado como un voto de confianza a su partido.

Hoy es distinto. Hay esperanza y expectativa entre los mexicanos, de adentro y de afuera de la nación. La comunidad inmigrante mexicana espera desde hace mucho tiempo ese cambio. Tiene las esperanzas depositadas en que haya una ruptura con la sucesión de gobiernos de los responsables de que tengan que haber venido a Estados Unidos en esas condiciones.

AMLO recibe un México en muy malas condiciones. Empobrecido por las devaluaciones, por el incremento en la canasta básica y por un salario mínimo estancado. Su preocupación debe ser esa mayoría de gente que quedó detrás de las cifras de la macroeconomía.

La economía, la seguridad y la corrupción son los retos principales. La expectativas son inmensas. Su gobierno es bienvenido. Esperamos que tenga éxito. Que la frustración no conduzca a tentaciones autoritarias sino que sea un ejemplo de democracia. Los mexicanos le dieron un gran voto, ojalá que tengan paciencia con su presidente. Y ojalá que AMLO les cumpla.