¿Qué hacer si no te llevas bien con la familia de tu pareja?

Aquí te damos tres consejos para que puedas solucionar este problema, por el bien de tu relación

No siempre podemos caerle bien a todos. Pero qué difícil cuando se trata de la familia política.
No siempre podemos caerle bien a todos. Pero qué difícil cuando se trata de la familia política.
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Uno de los principales problemas que viven prácticamente todas las parejas del mundo es que por muchos motivos, puede ser que no te lleves del todo bien con algún (o algunos) miembros de su familia, lo cual puede provocar que su relación pase por muchos momentos de tensión.

Puede que ames mucho a la otra persona; sin embargo, el que no exista cierto cariño entre tú y sus familiares pueden llegar a desatar una severa crisis, lo cual puede provocar, como les ha pasado a muchos, una separación.

Para no llegar a este extremo, Chris Vitale, Gerente Senior de Peoplelooker, da tres buenos consejos para solucionar esta situación, cuyo arreglo y estabilidad es necesaria, pues recuerda que cuando eliges a alguien como tu pareja, estás también aceptando que deberás involucrarte con toda su familia, te guste o no.

¿Qué hacer cuando hay problemas con la familia de tu pareja?

1. Habla con tu pareja sobre el tema

No escondas tus verdaderos sentimientos o temores. Si no te gusta su familia, o te preocupa que a tu familia no le guste la otra persona, habla de ello de manera abierta y sincera. De hecho, la pareja podría tener la solución al problema, ya que quién mejor para conocer a su propia familia.

Recuerda que este tipo de conversación es delicada, por lo que debes tener cuidado con lo que dices. Evita hacer acusaciones o golpear a ciertos miembros de la familia. Comparte tus inquietudes de manera directa pero diplomática, y confía en que su pareja será honesto.

2. Busca algo que tú y su familia tengan en común

En algún momento, deberás convivir con la familia de tu pareja. Cuando llegue el momento, es bueno estar preparado con algunos temas de conversación ligeros y agradables que podrían dar paso a la vinculación.

Antes de tu próxima visita, investiga un poco sobre la familia de su pareja. Mira sus cuentas de redes sociales para ver si tiene intereses o gustos comunes que puedan discutir, como películas, música, deportes, comida, etc. Los esfuerzos honestos y genuinos para llevarse bien con alguien, a menudo, son reconocidos y recompensados; e incluso, si no lo logra, al menos tu pareja verá que lo estás intentando.

3. Jamás pongas a tu pareja a elegir entre tú y su familia

Los últimatum es lo que arruina la relación. Si es imposible que tengas una relación con su familia, puede que tú no los veas o convivas con ellos, pero jamás debes exigir, pedirle u ordenar que tu pareja no lo haga. Puede que los visite sin que tengas que ir tú.

Recuerda, no es el fin del mundo si a los padres de tu pareja no les gustas. Ten conversaciones abiertas y honestas sobre los problemas de raíz que causan tensión entre tú y la familia. Luego, intenta corregir el rumbo y llevarse bien por el bien de tu compañero. Puede que no sientas el amor, pero con el tiempo, puedes llegar a apreciarle.