7 razones por las que los aspirantes a licencias reprueban el examen de manejo (escrito)

Evita estos errores comunes para pasar tu prueba de manejo
7 razones por las que los aspirantes a licencias reprueban el examen de manejo (escrito)
Dos asistentes al consulado mexicano estudian el examen escrito para la licencia de conducir.
Foto: Archivo

La prueba escrita o teórica del examen de manejo para obtener una licencia de conducir requiere de algunas horas de lectura y determinación para memorizar el reglamento de manejo del Departamento de Motores y Vehículos (DMV). Sin embargo, seis de cada 10 aspirantes a una licencia de manejo reprueban el examen escrito, informa el DMV en su sitio web. ¿Por qué? Según el Departamento, la razón está asociada con estudiar de manera equivocada.

El solo hecho de leer el manual oficial del conductor del estado no va a hacerte obtener un puntaje de aprobación. Se debe estudiar activamente la prueba escrita del DMV leyendo el manual del conductor y luego probando su conocimiento.

Esta evaluación es requerida para obtener una licencia y a pesar de ser asociada con jóvenes egresados de la High School o preparatoria, la realidad es que muchos adultos son obligados a tomarla para obtener su licencia de conducir por primera vez o para renovar su licencia a causa de muchas infracciones de tránsito.

Es por eso que hoy te compartimos las 7 razones más comunes que hacen a un aspirante de licencia de conducir reprobar la prueba, según el Departamento.

1 – Procrastinar: no dejes los estudios y prueba de examen para después.

2 – Poco tiempo para estudiar: Los aspirantes que no pueden encontrar el tiempo necesario para estudiar dan un desempeño pobre en la evaluación.

3 – No evitan las actividades de aprendizaje pasivas: Leer y releer el manual del DMV, resaltando secciones, destacando los puntos clave, resumiendo pasajes.

4 – No tomar la prueba de práctica.

5 – No aprender de los errores cometidos.

6 – No mantenerse saludable: dormir lo suficiente, comer saludable, etc.

7 – Mantener los nieveles de ansiedad bajos: toma un asiento cómodo en el suelo, pon unas gotas de aceite esencial de naranja o lavanda  en las manos, frote ambas manos para distribuir el aceite, descansa tus manos, con las palmas hacia arriba, sobre tus rodillas. Cierra los ojos y toma al menos 10 respiraciones profundas. Vuelva a abrir los ojos con cuidado, inhale una vez más y libere la tensión restante con una larga exhalación audible.