¿Por qué el testimonio del narco “La Chupeta” es devastador para “El Chapo”?

El colombiano, también conocido como "el hombre de las mil caras", declaró en el juicio en Brooklyn
¿Por qué el testimonio del narco “La Chupeta” es devastador para “El Chapo”?
Foto: EFE/Jane Rosenberg

La estrategia de la defensa de Joaquín “El Chapo” Guzmán es convencer al jurado de que su cliente no es el líder del Cártel de Sinaloa, como acusan los fiscales federales, pero varios testimonios apuntan a la dirección contraria, particularmente el de Juan Carlos Ramírez “La Chupeta”.

Su declaración el lunes fue devastadora, ya que describió a detalle, con mapa y todo, sobre todo cuando narró como un barco con 20,000 kilogramos de cocaína se hundió en el océano, lo que representaba severas pérdidas para los narcotraficantes.

“La Chupeta”, quien era líder del Cartel del Valle Norte, en Colombia, contó cómo en una ocasión el capitán de un barco se “volvió loco” y “comenzó a ver fantasmas en todas partes y guardacostas estadounidenses en todas partes, y hundió el barco”.

El testigo dijo que viajó a México con la ayuda de la Policía Federal de ese país y se subió a un helicóptero con Amado Carrillo, socio de “El Chapo” para tratar de encontrar las drogas.

Sin embargo, Carillo envió buzos para encontrar la droga, la cual hallaron tras un año de búsqueda.

“La Chupeta” también contó de una carga que fue afectada por un huracán, eran 40,000 kilos con un valor de $42 millones de dólares.

Ramírez fue arrestado en Brasil en 2007 y extraditado a los Estados Unidos después de haber intentado disfrazar su apariencia al someterse a una serie de cirugías que modificaban su rostro. Se declaró culpable en 2010 de cargos de tráfico de drogas y actualmente se encuentra en una prisión federal de EEUU.

En el segundo día de su testimonio, Ramírez, apodado también “el hombre de las mil caras”, contó cómo conoció al narcotraficante mexicano en 1990, cuando comenzó a venderle cocaína por la rapidez con la que “El Chapo” transportaba la droga desde México a EEUU.

Explicó que antes de conocer al líder del cartel de Sinaola, ya trataba con otros miembros de esta organización, entre ellos los hermanos Arellano Félix y a Ismael “El Mayo” Zambada y a su hermano Jesús “El Rey” Zambada, que ya testificó en este juicio.

En su testimonio contó cómo, tras tener problemas para el envío de cocaína “de óptima calidad”, propuso al Chapo en 1993 un cambio de ruta a través del Pacífico en barcos camaroneros.

“Les dije que tenía tanta confianza en ese método que enviaría 10,000 kilos (en el primer cargamento), que saldría de Buenaventura, en el Valle del Cauca (Colombia)” indicó.

Preguntado por la Fiscalía, indicó que los miembros del cártel le dijeron que llevarían la carga al estado mexicano de Guerrero porque allí el Chapo tenía supuestamente contactos con la Policía, antes de transportarla a Sinaloa (norte) y de allí a la frontera de Estados Unidos.

Según el testigo, Guzmán aumentó su porcentaje de ganancia del 40 al 45 por ciento alegando el supuesto pago de sobornos a Guillermo González Calderoni, quien en ese entonces tenía a su cargo la oficina en Guadalajara de la dirección general de Seguridad de la Procuraduría General.

El expiloto de “El Chapo”, Miguel Ángel Martínez Martínez, apuntó durante el proceso a Calderoni como destinatario de supuestos pagos para que les permitiera el tráfico de drogas.

“El Chupeta” aseguró que el Chapo le dijo que “tendría que hacer arreglos con la Marina, lo que aumentaría los costos”, un aumento que al narcotraficante colombiano entonces no le preocupó porque “ellos ponían el precio a su trabajo”, aunque como “empresario” confiesa que trató de negociar a la baja.

Ramírez declaró que en una sola noche llegó a enviar entre 12 y 14 aviones a México y que entre 1990 y 1993 envió “muchísimas” aeronaves con cocaína desde Colombia.

Tras optar por el empleo de barcos en 1993 y hasta 1998, el cártel del Norte del Valle envió más de 20 embarcaciones con un cargamento de unos 10,000 kilogramos de cocaína cada uno, según su versión.

A partir de 1998, el cartel de Sinaloa alcanzó un acuerdo con Ramírez de crear una sociedad al 50 por ciento para el comercio de la droga, y entre 2002 y 2005 se empezaron a usar lanchas rápidas y submarinos construidos en Colombia, así como aviones pequeños y barcos pesqueros.

Con información de EFE