La Víbora: Lo que la Gaviota se llevó

A nuestra serpiente comentarista del entretenimiento no se le escapa nada ni nadie
La Víbora: Lo que la Gaviota se llevó
Enrique Peña Nieto y Angélica Rivera dejaron Los Pinos sin casi nada./Archivo
Foto: Getty Images

No podía ser de otra manera, los Peña Rivera tenían que sacar el cobre hasta en el último momento que estuvieron en el poder. ¿Vieron cómo dejaron Los Pinos, la residencia oficial en la que vivieron por seis años? Pelona. Así como lo leen, pelona de todo lo que se llevaron.

Si no han visto las noticias o las fotos se los cuento. Resulta que cuando llegaron estos inquilinos, cuando Enrique Peña Nieto se convirtió en Presidente de México, recibió la casa oficial con un inventario que estaba descrito, según dicen algunos medios, en un documento de 130 fojas. Ahí se enumeraban uno a uno los objetos que albergaba la inmensa residencia ubicada en Ciudad de México; tan inmensa que supera por mucho a la misma Casa Blanca de Washington, D.C.

Pues ahora, con la llegada del nuevo presidente, Andrés Manuel López Obrador, se decidió que Los Pinos será en adelante un museo, y por lo tanto se abrieron algunas secciones al público. En lo que lleva abierta, desde el pasado sábado, la han visitado unas 100 mil personas. ¿Se imaginan a ese mar de gente entrando a donde hasta hace unos días solo entraban los más ricos de México, presidentes y dignatarios del mundo? Jamás había puesto un pie ahí la “prole”, como la hija de Peña Nieto alguna vez describió a las clases populares de su país.

Pues lo chistoso de todo esto es que en todas partes de la residencia hay letreros que explican que así como se ve, así recibió el nuevo gobierno la casa. Y es que ya se imaginarán, faltan cuadros, esculturas, muebles históricos, las gavetas están vacías, y cosas por el estilo. ¿Y las fojas que describen el inventario? Bien gracias, no están por ningún lado. Con decirles que hasta las ollas del pozole se llevó esta fina familia.

Pero ahora que ya son “prole” de nuevo se encontrarán con su realidad: no más jet privado, no más choferes, no más sirvientes las 24 horas del día; solo les quedarán los recuerdos, y ahora sí a trabajar, porque las partidas millonarias a las que tenían acceso cuando eran “primera familia” ya se les acabaron. Al grado que, se dice, Angélica Rivera, o la Gaviota, tendrá que volver a trabajar a Televisa, la empresa en la que según ella se hizo millonaria.

Yo digo que será un alivio para los mexicanos volver a tenerla en la pantalla chica, porque su papel de primera dama ha sido el peor de su carrera. Y miren que como actriz es pésima. Pero no tiene opción, porque en adelante ya no le pagarán por no hacer nada, como sucedía cuando era la esposa de Peña Nieto.

Por lo pronto, con todo lo que se llevaron de Los Pinos, no tendrá que gastar en muebles ni adornos para la casa en donde vivirá con su familia, eso corrió por cuenta de los mexicanos.