Un viaje mágico a un pueblo de tradiciones

Llegar a Tequila en el José Cuervo Express es una experiencia inolvidable
Un viaje mágico a un pueblo de tradiciones
El tren parte cada sábado desde Guadalajara./Cortesía
Foto: Cortesía

Viajar en tren para muchos es, por si sola, una experiencia divertida y diferente. Pero si además el tren es antiguo, está cargado de buena comida, bebida y diversión, y tiene como destino final un pintoresco pueblo lleno de historia, el viaje será sin duda inolvidable.

Todo eso y más es lo que ofrece el José Cuervo Express, el único tren de estilo antiguo de todo México, que desde el 2012, cada sábado,  parte de Guadalajara para llevar a los pasajeros en un recorrido emocionante que incluye visitas a la destilería de la marca, a los campos de agave, catas de sus diferentes productos y la oportunidad de caminar las calles del Pueblo Mágico de Tequila.

“El tren es una inspiración del México antiguo, de la época del porfiriato. Sus colores negro y dorado son inspirados en el traje de charro mexicano”, nos explica Sonia Espinola, Directora de la Fundación Beckmann  y maestra tequilera. “Es una experiencia muy cultural, porque en el camino vas viendo los campos agaveros, que son patrimonio de la humanidad, mientras te van explicando acerca del tequila y la historia e importancia de los lugares por los que vas pasando”.

El paisaje agavero es uno de los atractivos del viaje.

Dentro de sus siete vagones, dividos en Express, Premium y Premium Plus, dependiendo del tipo de servicio, los pasajeros disfrutan de comida típica mexicana, como el popular guacamole, los tamales y las tostadas, mientras suena música de fondo. Un experto tequilero va preparando a los interesados con un catado educativo,  para que conozcan todos los secretos de la elaboración del tequila y la mejor forma de disfrutarlo.

“Dentro del tren básicamente te encuentras con nuestra gastronomía, nuestra música, con la esencia de México”, señala Espinola.

 

Los pasajeros del José Cuervo Express pueden disfrutar de comida típica, acompañada de tequila.

Al finalizar el recorrido de 70 kilómetros, que toma aproximadamente dos horas a poca velocidad, un mariachi recibe a los 400 visitantes que puede trasladar el tren. Seguidamente, unos autobuses se encargan de llevarlos a La Rojeña, la destilería más antigua de América, donde después de 250 años José Cuervo continúa produciendo sus tequilas artesanales.

Los jimadores son gran parte de la experiencia de visitar los agaves.

Allí el turista hace un recorrido por todo el proceso de producción, desde los hornos de mampostería para la cocción del agave, la sala de destilación con sus alambiques de cobre y las miles de barricas que se apilan en las salas de añejamiento.

“Puedes vivir de cerca todo el proceso de elaboración de la bebida más famosa de México, en un ambiente autóctono y en una destilería cargada de historia”, agrega Espinola. “Tenemos recorridos diarios, que empiezan a las diez de la mañana hasta las seis de la tarde, para quienes llegan por su propia cuenta”.

Los interesados pueden conocer a fondo el proceso de producción del tequila.

Los campos agaveros también son una parada para recordar. Allí los jimadores hacen gala de su arte y experiencia cortando los agaves azules, únicos en su clase y autóctonos de la zona, que son usados como materia prima para producir el tequila.

Los amantes del tequila pueden también visitar la Cava Reserva de la Familia, sus salas de añejamiento, excavado en la tierra, un espacio íntimo que hasta hace pocos años era utilizado exclusivamente por la familia Cuervo.  Y quienes desean sumergirse en el fascinante universo de aromas y sabores que ofrece el tequila, pueden solicitar un catado profesional en una de las ocho salas privadas.

“Queremos que quienes disfruten del José Cuervo Express vivan la mexicanidad y el orgullo de ser mexicano”, asegura Espinola.

Unas 35,000 personas visitan el tren al año, siendo en su mayoría turistas mexicanos, con un 20% de extranjeros provenientes principalmente de Estados Unidos y Canadá.

Un pueblo de tradiciones

Carritos donde se pueden degustar gran cantidad de cocteles hechos a base de tequila, por supuesto, llenan la plaza principal del llamado Pueblo Mágico.

Allí los visitantes hacen parada obligada antes o después de recorrer las estrechas calles donde se encuentran restaurantes y muchas tiendas especializadas en el licor insignia del lugar.

“Tequila proviene de la palabra náhuatl Tecuilan o Tequillan, que significa lugar donde se corta o lugar donde se trabaja. A los antiguos indígenas que habitaron en la zona se les llamaba Tecuilas”, explica la representante de José Cuervo. “Sus residentes son personas muy amables, que están ansiosas por atender a quienes los visitan”.

Su iglesia data del siglo XVII y está dedicada a Santiago Apostol.

Ubicado en el municipio de Jalisco, localizado en la región centro-norte, Tequila cuenta con 55 mil habitantes, de los cuales el 80 por ciento está dedicado a trabajar en las fábricas y en los campos de tequila, o en el sector de turismo. En la zonas se concentran 20 empresas tequileras.

Por ser una localidad que tiene atributos simbólicos, leyendas, historia, hechos trascendentes y costumbres únicas en  México, Tequila fue nombrado pueblo Mágico en el año 2003.

Su iglesia data del siglo XVII y está dedicada a Santiago Apostol, y sus habitantes son en su mayoría católicos. Entre sus tradiciones destaca “la bendición”, que consiste en que todos los días, a las nueve de la noche, el sacerdote del templo ofrece una bendición, luego suenan tres campanadas, desde la primera todas las personas se ponen de pie volteando al templo y a la tercera campanada el sacerdote da la bendición.

Al rededor de la plaza del pueblo se concentran los restaurantes y tiendas típicas./LPA

“Somos un país lleno de historia, de cultura, de un pasado del que estamos muy orgullosos. Eso es lo que queremos transmitir”, concluye Espinola