Una grave amenaza para nuestro país

Una grave amenaza para nuestro país
La congresista californiana, Nanette Barragán, afirmó que el muro no frenará indefinidamente a los narcotraficantes. Foto: María Peña/Impremedia
Foto: María Peña La Opinión / La Opinión

En Los Ángeles, las comunidades hispanas y afroamericanas están muy familiarizadas con las disparidades de salud asociadas con la perforación de petróleo y gas.

En mi distrito, el 44 de California, las refinerías de petróleo están cercanas a nuestros patios y los parques donde juegan nuestros niños.

Los niños son especialmente susceptibles a los impactos sobre la salud de la contaminación del gas y el petróleo. Esto ha creado un crisis de salud pública que los hace sufrir de asma y otros problemas respiratorios, así como hemorragias nasales y náuseas.

De hecho, en algunas partes de mi distrito, los niños ni siquiera pueden salir de casa sin sus inhaladores.

Desafortunadamente, todo esto se agrava por el cambio climático.

En particular, las áreas de bajos ingresos y las comunidades hispanas y afroamericanas sienten los impactos y las injusticias del cambio climático desproporcionadamente. Desde el clima severo y los incendios devastadores, hasta las olas de calor y las sequías históricas en nuestro estado de California, nuestras comunidades están en mayor riesgo que nunca.

El distrito 44 que represento es uno de los más contaminados del país. Y sus comunidades están sintiendo los peores efectos del cambio climático. En Wilmington, por ejemplo, los niños comparten patios y áreas de juego con pozos de petróleo. Los vecindarios de Carson y Lynwood están rodeados de autopistas interestatales donde las emisiones de camiones y automóviles contaminan severamente nuestro aire. Las instalaciones de enchapado de metal en Compton que liberan gases tóxicos al aire están ubicadas cerca de los vecindarios residenciales.

Los impactos negativos en la salud pública asociados con estas formas de contaminación solo se intensificarán a medida que nuestro clima continúe calentándose.

El 23 de noviembre, el Programa de Investigación del Clima Global del Gobierno publicó un informe de “Evaluación Nacional de Clima” exigido por el Congreso que nos advierte de lo que ya sabemos: el cambio climático representa una de las amenazas más graves para nuestra nación. Y la situación está empeorando.

Pero en lugar de combatir el cambio climático y sus efectos, hemos visto al Presidente y su administración una y otra vez socavar los esfuerzos hechos para solucionar el problema.

Por eso es tan importante tomar medidas para planificar las consecuencias del cambio climático.

Estos últimos dos años, mi prioridad ha sido luchar contra las injusticias que afectan nuestra salud y bienestar. He presentado leyes como la Ley de No Perforar en Nuestros Patios, que garantiza que las perforaciones de petróleo y gas se realicen a una distancia de al menos 1,500 pies de hogares, negocios, escuelas y otras áreas protegidas. Fui miembro fundador del Grupo de Trabajo de Estados Unidos para el Clima y el Medio Ambiente. Soy miembro del Comité de Recursos Naturales y encargada de los grupos de trabajo ambientalistas del Grupo Congresista Hispano y del Grupo Progresista del Congreso. Todo para ser una voz fuerte para las comunidades de color en estos temas.

Llegué al Congreso luchando contra las injusticias ambientales que afectan a las áreas de bajos ingresos y las comunidades de color, y continuaré considerándolas una prioridad en mi segundo mandato.

En un momento en que sentimos que todas nuestras protecciones ambientales están bajo ataque, debemos tomar las medidas necesarias para reducir la contaminación del aire y las toxinas que causan riesgos para la salud en nuestras comunidades.

Dado que estamos cada vez más dispuestos a tomar medidas políticas contra el calentamiento global, debemos reducir las barreras que impiden que comunidades como la nuestra tengan un lugar en la mesa e involucrar a nuestros hermanos y hermanas en los esfuerzos para reducir los efectos perniciosos del cambio climático.

Nuestro futuro, y el futuro de nuestros hijos, depende de ello.