ICE libera a inmigrante que se casó en detención con su pareja del mismo sexo

El muchacho sale justo a tiempo para pasar la Navidad con su familia y celebrar su cumpleaños

Guillermo Hernández con su esposo Tom Swann al ser puesto en libertad por el sheriff de Riverside. (foto suministrada).
Guillermo Hernández con su esposo Tom Swann al ser puesto en libertad por el sheriff de Riverside. (foto suministrada).
Foto: Suministrada / La Opinion

Guillermo Hernández, un inmigrante mexicano quien hace dos años se casó con su pareja del mismo sexo mientras estaba bajo custodia del Servicio de Migración y Control de Aduanas (ICE), fue liberado del Centro de Detención de Adelanto donde permaneció 53 días.

Su esposo, el veterano Tom Swann, pagó la fianza de 3,600 dólares que permitió que Guillermo fuera liberado.

“Gracias a todos por sus oraciones y apoyo”, dijo Hernández al salir. El muchacho regresó de inmediato a su trabajo en un negocio de comida rápida.

Guillermo salió justo a tiempo para pasar las fiestas de fin de año junto su esposo, su madre y el resto de su familia. Tuvo una doble celebración ya que el martes 24 de diciembre, festejó su cumpleaños número 24.

Esta es la segunda vez que el joven inmigrante es detenido por agentes del ICE.

Según dijo Swann, en esta ocasión los agentes del Departamento del sheriff presionaron a Guillermo – con quien se casó en marzo de 2016 – para que firmará un aviso notificando al ICE que estaba en custodia en la cárcel de Indio.

Varios grupos trabajan para tener una junta con el nuevo Sheriff de Riverside, en la que le harán ver que no están obligados a avisarle al ICE cada vez que un inmigrante es llevado a la cárcel.

Tom Swan y Guillermo Hernández, quien se encuentra detenido, se casaron en el Centro de Detención Regional Imperial en Calexico, dando paso así a la celebración de la primera boda gay en custodia. (foto suministrada).
Tom Swan y Guillermo Hernández, se casaron en 2016 en el Centro de Detención Regional Imperial en Calexico, dando paso así a la celebración de la primera boda gay en custodia.

Primer arresto

En enero de 2016, Guillermo fue detenido por la Patrulla Fronteriza cuando salía de una audiencia en la Corte Superior de Indio por el delito de ingresar en propiedad privada, al entrar a un casino en Palm Springs cuando no cumplía los 21 años.

En abril de ese año, ICE lo dejó salir tras el pago de una fianza de 1,500 dólares. Pero no había dado un pie fuera del Centro de Detención cuando agentes del sheriff lo arrestaron por no presentarse a una audiencia en la corte de Indio mientras se hallaba bajo arresto de ICE.

Debido a la sobrepoblación y la falta de camas, fue puesto en libertad condicional cinco días más tarde.

Un agente de ICE le dijo que tenía que respetar todas las leyes, y si por alguna razón iba a dar a la cárcel de nuevo por 30 días o más, le iban a quitar la fianza, y lo volverían a detener.

Desde entonces, debía reportarse ante el Departamento del Sheriff cada cierto tiempo por el delito de ingresar al casino.

Varios grupos de inmigrantes hablarán con el sheriff de Riverside para hacerle ver que no deben colaborar con los agentes de migración. (Captura/YouTube)

Libertad condicional

“Recientemente el oficial de libertad condicional le pidió a Guillermo aparecer en corte el 22 de octubre, para ponerlo en un programa de rehabilitación de 18 meses”, relató Swann.

Pero el joven fue arrestado por agentes del Sheriff cuando fue citado a la corte porque falló en presentarse dos semanas consecutivas a las juntas con su oficial de libertad condicional por el caso pendiente de de ingresar a un casino siendo menor de edad. Es decir, violó su libertad condicional.

Guillermo estuvo en la cárcel de Indio del 22 de octubre al 2 de noviembre. El último día de custodia bajo el Sheriff, agentes del ICE se lo llevaron.

Contra su voluntad, Guillermo firmó la notificación al ICE donde indicaba que estaba tras las rejas. “¿Es legal que el Sheriff presione a los inmigrantes detenidos para que ellos mismos le den parte al ICE que están bajo arresto?”, cuestionó Swann.

“Al llevárselo, ICE rompió su promesa de solo volverlo a detener si pasaba 30 días o más en una cárcel”, agregó.

Jerry Gutiérrez, vocero del Sheriff del condado de Riverside, negó que obliguen a los inmigrantes detenidos a que ellos mismos avisen al ICE de su detención.

“Nosotros seguimos las leyes estatales, y solo reportamos a ICE cuando el detenido cae dentro de uno de los más de 100 estatutos contemplados por la Ley de Confianza, que suelen ser delitos serios y violentos”, señaló.

Pero aún en esos casos se les avisa con anticipación al detenido y su abogado, y se les da una copia del reporte. “Y si ICE no aparece, nosotros no los mantenemos detenidos mientras llegan para llevárselos en custodia”, precisó.