“Para mí, ser sheriff es siempre estar dispuesto a ayudar a la gente”

Latinos se gradúan como alguaciles de Los Ángeles bajo la pomesa de servir a la comunidad

La alguacil Wendy Escalante junto a junto a sus padres, Luisa y José, y sus hermanas Rosy (i) y Johana. / foto: Jorge Luis Macías.
La alguacil Wendy Escalante junto a junto a sus padres, Luisa y José, y sus hermanas Rosy (i) y Johana. / foto: Jorge Luis Macías.
Foto: La Opinion

Desde que era pequeño, Andy Vargas soñaba con ser un agente del orden y por fin este viernes logró cumplir su meta al unirse al Departamento del Sheriff del condado de Los Ángeles (LASD).

“Cuando me montaba en la bicicleta veía pasar las patrullas y escuchaba la sirena”, recordó Vargas, de la época en que tenía 10 de edad. “Pensaba ¿Qué estará sucediendo? ¿Cómo podría ayudar? Algún día yo seré uno de ellos”.

Nacido en la ciudad de Upland, el joven alguacil de 23 años, es hijo de padres divorciados y —de hecho— tanto su madre biológica, Nina Vargas, como su madrastra, Adriana Vargas, acudieron  a su ceremonia de graduación en el auditorio Ingalls del Colegio del Este de Los Ángeles.

En el lugar, la numerosa familia llevó pancartas y generó algarabía en la graduación de la Clase 433 de la Academia del LASD que presidió por primera ocasión Alex Villanueva, desde que fue elegido nuevo sheriff del condado, el pasado 6 de noviembre.

“Para mí, ser sheriff es siempre estar dispuesto a ayudar a la gente”, definió el nuevo elemento del orden. “Yo soy una persona interesada en el bienestar y las necesidades de los demás”.

Para su madre Nina, Andy “merece haberse graduado porque tiene un alma muy fuerte y es un chico muy respetuoso”.

Adriana, la segunda madre que lo cuidó desde los 4 años de edad, expresó sentirse orgullosa de él.

“Es un muchacho maravilloso; pasó por tiempos difíciles pero por fin agarró su camino”, expresó conteta la abuelita del agente, Consuelo Monroy.

La otra abuelita, María Vargas, de 78 años de edad, originaria de Jiquilpan, Michoacán añadió: “[Andy] ya dio un paso en la vida y pienso que le va a ir muy bien en su trabajo; solo le pido que se cuide siempre, pero yo estaré rezando todos los días porque nada malo le pase a donde quiera que vaya”.

Tras la ceremonia, la familia lo festejó con pizza y nachos, que es lo que más le gusta.

Vargas ha sido asignado al centro de recepción de internos de la correccional Twin Towers de Los Ángeles.

Andy Vargas, de 23 años de edad, soñaba desde los 10 años de edad con ser un agente del orden./ fotos: Jorge Luis Macías

Recuerdan a un héroe

La ceremonia, fue presidida por el jefe del LASD, Alex Villanueva, quien estuvo acompañado de Sandra Spagnoli, jefa del Departamento de Policía de Beverly Hills; Carl Povilaitis, jefe del Departamento de Policía de Glendale; Michael Ishii, jefe interino del Departamento de Policía de Hawthorne; Mark Fronterotta, del Departamento de Policía de Inglewood y Steven K. Zipperman, del Departamento de Policía Escolar de Los Ángeles.

“Me acuerdo de que hace más de 32 años yo estuve en una ceremonia de graduación y es motivo de orgullo saber que ha sido una experiencia inolvidable este trabajo”, dijo Villanueva a los nuevos reclutas. “Su graduación es apenas un paso en la carrera individual y en el futuro se acuerden lo valioso que son para la sociedad”.

De la misma forma, honró la memoria del agente Steven Belanger. En 1994, y con siete años de servicio en el LASD, fue herido durante una parada de tránsito en Rowland Heights, luego de que uno de los sospechosos le disparara en la cabeza.

Luego del incidente, pasó 23 años de su vida con constante cuidado médico hasta que falleció en febrero de 2018 a los 52 años de edad.

“Los doctores no pudieron removerle la bala [del cerebro]”, recordó Villanueva. “Perdimos a un gran héroe”.

El Sheriff aconsejó a los 82 nuevos reclutas que tengan una vida balanceada y que no se involucren tanto en la profesión, al grado de que se olviden que son seres humanos.

“No se olviden de vivir una vida sana con su familia, su iglesia y la comunidad”, dijo. “Tengan grandes perspectivas, pero no concentren sus vidas única y exclusivamente en el trabajo”.

Entre los 82 reclutas graduados este viernes, figuraron 71 hombres y 11 mujeres. / fotos: Jorge Luis Macías

La fuerza de las mujeres

A la fuerza del orden fundada en 1850 y que tiene más de 169 años de historia y servicio también se unió Wendy Escalante, de 27 años de edad, entre las 11 mujeres graduadas.

Hija de Luisa y José Escalante, inmigrantes de Jalisco y Chihuahua, respectivamente, ella emuló los pasos de su hermana Johana, quien también es agente del LASD.

“Siento felicidad y estoy orgullosa de haberme graduado y agradezco a mis padres por haber llegado a este país y que nosotros no desperdiciáramos sus esfuerzos”, comentó Wendy, quien nació en la ciudad de El Monte. “Me gusta esta profesión porque cada día es diferente”.

Escalante fue asignada al centro de detención en Lynwood.

“Estoy muy feliz por lo que Dios me ha dado con mis hijas”, declaró Luisa, madre de Wendy, Johana y Rosy Escalante. “Wendy es muy inteligente y le gusta superarse al igual que sus hermanas”.

Don José Escalante describió a su hija recién graduada como una chica “estricta y un poco dura de carácter”.

La graduada Darlen López efectuo el juramento a la bandera de Estados Unidos. / fotos: Jorge Luis Macías

La edad no es obstáculo

Paulin González, de 46 años de edad, demostró a todos los reclutas graduados que ningún obstáculo puede ser más grande si la persona se propone conquistar grandes metas.

Este hombre, nacido en El Tlaltenango (Zacatecas), casado y padre de tres hijos, de 22, 19 y 12 años, y quien sirvió a Estados Unidos como un infante de marina, narró que el servicio militar le ayudó a superar “la edad”.

“Me preocupaba como me recibirían en los entrenamientos”, dijo. “Pero el trato hacia mí y a todos fue con profesionalismo”.

González  dijo que los demás graduados quedaron impresionados con su rendimiento académico y físico,

“Muchos se preguntaban cómo es que le hace para correr tan rápido”, dijo. “Mi secreto estaba en la preparación antes de llegar a la academia”.

Paulin destacó que una de las mejores cualidades que debería cumplir todo agente es “la honestidad; porque si uno miente, se miente a sí mismo y al departamento, y tarde o temprano salen las mentiras; nosotros existimos para servir y ayudar a la gente”

“González vino con una mentalidad de poder aprender y eso es digno de reconocer”, comentó César Mayorga, alguacil de entrenamiento en la academia nacido en Managua, Nicaragua. “A él y a los demás se les enseñaron las metodologías y hábitos para que siempre estén seguros en las calles”.

Paulin González, graduado como alguacil, junto a su esposa Gloria y sus hijos Michael, Brandon y Zachary. / foto: Jorge Luis Macías

Clase 433 de la Academia del LASD:

  • 82 reclutas graduados: 11 mujeres y 71 hombres.
  • Del total de graduados, 8 nacieron fuera de los Estados Unidos en los países de El Salvador, Guatemala, Israel, México, Filipinas y Corea del Sur; 10 reclutas vivieron en el extranjero en los países de Afganistán, Irak, Irlanda, Israel, Japón, Corea, México y Filipinas; y 44 reclutas hablan un idioma distinto del inglés, que incluye alemán, griego, hebreo, ilocano, coreano, español y tagalo.
  •  LASD: Sirviendo a millones de residentes:

    Con más de 18,000 empleados, El Departamento del Sheriff del Condado de Los Ángeles (LASD), sirve a:

    • Un área que totaliza 4,084 millas cuadradas
    • Casi 10 millones de personas (según el censo de 2010)
    • Es el Departamento de Alguaciles más grande del mundo.
    • Proporciona servicios de aplicación de la ley a 42 ciudades y 141 comunidades no incorporadas, 216 instalaciones, hospitales y clínicas ubicadas en el todo el condado, 9 colegios comunitarios, la Autoridad Metropolitana de Transito y 37 tribunales superiores.
    • LAS es responsable diariamente de aproximadamente 18,000 presos en 7 instalaciones de custodia, lo que incluye proporcionarles alimentos y tratamiento médico.